Reuters.- México dijo que está abierto a considerar cambios en las normas de origen para vehículos, uno de los temas más polémicos que enfrentan los negociadores para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Bajo el acuerdo, al menos un 62.5% de las partes de un automóvil o un camión ligero debe originarse en Estados Unidos, Canadá o México para evitar aranceles, pero la administración de Trump busca que el umbral se eleve al 85% y que la mitad del contenido sea hecho en Estados Unidos.

El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, dijo que si bien la industria automotriz local, representada por la AMIA, ha expresado su deseo de mantener el actual requisito regional del 62.5% para autos, México está abierto a considerar algunos cambios.

“Yo he platicado con ellos. Yo creo que tenemos que ser realistas. América del Norte puede replantear el modelo que se creó hace 22 años”, sostuvo. “Y creo que es lógico. Seamos totalmente honestos”, añadió.

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El presidente ejecutivo de la AMIA, Eduardo Solís, ha abogado por no tocar las reglas de origen, diciendo que necesita garantizar que el sector automotor norteamericano siga siendo competitivo.

En la sexta ronda de conversaciones del TLCAN, que culminó el lunes en Montreal, el representante comercial de Estados Unidos rechazó las propuestas de Canadá para incluir los gastos de ingeniería, investigación, desarrollo y otras tareas de alto valor en las metas de mayor contenido norteamericano, con las que buscaba proteger empleos bien remunerados en la región.

Guajardo dijo que el plan “merece un análisis más profundo para tratar de rescatar todo aquello que sea técnicamente valioso”, agregando que era predecible que el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, desestimara la propuesta.

Flavio Volpe, presidente de la Asociación de Fabricantes de Partes Automotrices, con sede en Toronto, sugirió que la dura retórica de Lighthizer era solo una estrategia de negociación.

 

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