¿Qué es lo que hace imparable a un país? Cuando se habla de la evolución y grandeza de una nación completa, los lugares comunes y calificativos inspiracionales son una moneda recurrente. Sin embargo, hay una muestra férrea y comprobable, que es la prueba más contundente e indiscutible; el sustento de esas palabras de elogio y reconocimiento: la gente.

Más allá de la riqueza natural, una sólida economía o boyantes oportunidades de crecimiento y desarrollo, son las personas las que articulan esa riqueza, activándola y haciéndola grande, dotándola de un sentido y personalidad sin precedentes.

En este sentido, se dice con frecuencia que los mexicanos somos imparables, incansables, trabajadores. Y para quien esto pudiera parecerle un recurso retórico, las cifras muestran ese ADN infatigable que nos reconoce como un país en constante renovación, pero siempre joven, fuerte, unido, noble y dedicado.

De acuerdo con el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), actualmente existen 91,388 establecimientos creativos en México, cifra en franco crecimiento y nunca vista en la historia del país. Asimismo, una encuesta realizada por Ipsos, compañía especializada en sondeos de opinión y Edenred, multinacional de recursos humanos, posiciona a México como la nación que más trabaja a nivel mundial, sólo detrás de India y por encima de Estados Unidos (el país con mayor número de mexicanos fuera de su país), Chile y Alemania, entre otros.

México unido ante los sismos, México encabezando el gol más bello de la historia, México enalteciendo nuestra identidad a través del mejor cine del mundo, México siendo cuna de exiliados y extranjeros… México demostrando que unidos somos la fuerza; mexicanos siendo imparables en lo colectivo y lo individual.

Cada mexicano es imparable y cada uno es distinto. Detrás de cada uno habita una historia de inspiración, constancia y trabajo. Los ejemplos son reales, y aquí hay tres historias que así lo demuestran:

Diana Féito, periodista gastronómica

Identidad, cultura y sabor. “Comida en las calles y avenidas, comida en puestos y restaurantes. Cada plato cuenta una historia: quién lo preparó, de dónde viene la gente que se levanta desde muy temprano todos los días para elaborarla. Eso es parte del motor de México”.

Para la periodista gastronómica (Food & Wine en español, El Universal, Gastrobites, Chilango…), la inspiración y mayor referente de su labor, más allá de un libro o un chef, no sólo está en la comida sino en las personas y sus historias, que es como Féito descubre y describe la comida en los distintos espacios en los que plasma su labor, llámese una columna, un reportaje o artículo, así como una fotografía o un post en social media.

“Cuando escribo una nota busco que el lector pueda percibir los aromas; que te transportes al lugar en el que están sucediendo las cosas, aunque no estés ahí. Como mexicanos, tenemos una ‘biblioteca sensorial’ que es imparable, y ese ser imparable puede tomar formas tan elevadas y nuevas como en las artes plásticas o cualquier otra expresión creativa, así como en la quesadilla más sencilla y deliciosa”, asegura Diana Féito, quien posee una disciplina férrea y especial cuidado en el detalle a la hora de abstraer la visión de lo que va escribir.

Para Féito, el expertise, fortaleza y singularidad de su labor proviene también de una tradición e inspiración que se remonta a sus años de infancia, cuando su padre comandaba esos viajes familiares que incluían paradas gastronómicas obligadas. Ahora, ese ser imparable vuelto pasión, ese impulso que la lleva a contar historias a través de la comida y las palabras, es, de alguna forma, abreviar afortunadamente esos recuerdos, historias y sensaciones que nos dan vida y color como país.

Juan José Soto, artista plástico

Originario de la Ciudad de México, Juan José Soto forma parte de una nueva generación de artistas que persiguen expandir la figura del creador como un factor de transformación social en el campo de la cultura y la administración pública, más allá de las artes visuales, en tanto el arte incide de una manera u otra en el día a día de los mexicanos, en sus relaciones sociales, así como las interacciones que éste puede detonar con nuestro entorno.

“Pienso que de alguna forma, el mexicano vive en un constante estado de fragilidad, que de cierta manera limita el pensar en un futuro demasiado lejano, y eso nos hace vivir más el aquí y el ahora; todo el tiempo se resuelven cosas con una inmediatez y creatividad notables”.

Al día de hoy, Juan José Soto cuenta con más de 30 exposiciones colectivas nacionales e internacionales y tres individuales, y ha exhibido su trabajo en ciudades como Nueva York, Manila, Sao Paulo, San José, La Paz, Buenos Aires, entre otras. Su trabajo aborda y cuestiona otras formas de ver las situaciones y problemáticas, desde esa singularidad, carácter y trabajo constante que nos hacen imparables como mexicanos.

De la concepción de corporeidad como territorio a la arquitectura como espacio simbólico de representación, el trabajo de Juan José Soto problematiza y detona un diálogo que busca, entre otras cosas romper paradigmas en torno al cuerpo, donde éste se vuelve un ejercicio de poder y manifestación simbólica o física.

Raquel Robles, actriz y boxeadora amateur

Disciplina, esfuerzo y dedicación, sí. Pero también pasión, entrega por la fuerza convertida en arte y ejemplo de las capacidades humanas. La actriz oaxaqueña Raquel Robles ha logrado sintetizar de forma consistente, a través de dos actividades fundamentales en su vida, la actuación y el box, esa fortaleza que caracteriza a la mujer mexicana contemporánea.

“Siento que todas las cosas que me suceden son un desafío, y que si llegan a mí es porque tengo la capacidad de esquivar un obstáculo, enfrentar aquello que no conozco y darle voz a esa mujer que soy yo, y tener la certeza de lo que valgo”, asegura la boxeadora amateur, quien ya ha combinado sus dos pasiones en la bioserie de Julio César Chávez, ‘El César’.

Para Robles, la fuerza y la esencia de lo imparable en los mexicanos se activa al reconocerse de forma igualitaria: “tenemos la misma fuerza y la misma capacidad, hombres y mujeres, un corazón. Para mí, estar rodeada de hombres en el gimnasio me invita a decir ‘ey, aquí estoy y tengo las mismas capacidades’, así como a luchar desde mi trinchera. En el box, de tres minutos en tres minutos se va haciendo la vida. Así, en donde estoy ahora no voy a estar mañana. Y si mi presente es grande, imagínate el futuro, haciendo lo que me gusta”.

Así como Juanjo Soto, Diana Féito y Raquel Robles, aquí se conjuga lo mejor de México y lo mejor del mundo para impulsar el progreso de nuestro país. #MexicanosImparables

 

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