Por Yazmín Cáceres* y Édgar García**

Las transacciones han tenido un año positivo en una atmósfera en donde los negocios en México y el mundo han afrontado retos como el proteccionismo comercial, aumento en las tasas de interés y precios, así como agitación política. Sin embargo, hoy encaran un nuevo desafío: la ralentización de las inversiones y flujo de capital a la espera de mayor estabilidad.

Esta cautela responde al activo entorno que el país ha registrado últimamente, por lo que se percibe una inversión extranjera menos vigorosa en varios sectores, entre ellos el que más ha destacado por su dinamismo: el energético.

Riesgos, el nuevo T-MEC y un futuro optimismo

De acuerdo con Transactional Track Record, el mercado de fusiones y adquisiciones (M&A) en México había contabilizado a principios de diciembre de 2018 un total de 294 operaciones, de las cuales 127 suman 12,239 millones de dólares. En este mismo sentido, las industrias que han visto mayores transacciones son energía, minería y servicios públicos, siendo Estados Unidos el país con el que se han signado el mayor número de acuerdos, seguido de España y Chile.

El riesgo de invertir en México se ha incrementado debido a elementos como las tasas de interés, que contrastan con las oportunidades que presenta un tipo de cambio más barato. Asimismo, han surgido algunas voces proteccionistas desde Estados Unidos, Europa y Sudamérica, lo que se ha traducido en aumento de aranceles o conflictos comerciales que podrían tener un efecto adverso en las operaciones futuras.

Por otra parte, aunque el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha ayudado a generar mayor certidumbre entre los inversionistas, el retraso en su ratificación, por parte del congreso estadounidense, provoca que no sea sino hasta 2020 cuando puedan observarse efectos positivos en la actividad de fusiones y adquisiciones.

Ahora bien, las reglas del juego han cambiado, y el T-MEC propiciaría que muchas compañías cambien sus modelos de negocio para adaptarse a la nueva realidad, generando soluciones para propulsar su competitividad ante un nuevo marco legal, además de expandir sus utilidades, construir una mejor planeación estratégica e incluso utilizar su estructura operativa para hacer más eficiente su pago de impuestos.

De la misma manera, se ha promovido la creación de un clima más transparente en las transacciones entre entidades extranjeras y mexicanas, ya que las nuevas medidas anticorrupción propician que las empresas recurran a especialistas o contraten servicios enfocados a cumplir el nuevo marco legal, por ejemplo, revisiones forenses o antilavado de dinero, por lo que se percibe un particular interés en analizar y profundizar en estos temas.

Cambios fiscales, Pymes y el impulso del entorno de negocios

Si bien fiscalmente no se esperan grandes modificaciones en los próximos años, se han concretado casos de reformas en relación con las entidades federativas limítrofes con Estados Unidos, como el decreto de estímulos fiscales para la región fronteriza norte y donde no se descartan otros cambios que tengan como objetivo movilizar al mercado e incentivar ciertas áreas de la economía.

En el caso de compraventa de empresas esto significa una oportunidad; sin embargo, las organizaciones deben revisar con detenimiento las reglas a las que deben ceñirse, ya que de no hacerlo podría causar una contingencia por una inadecuada aplicación de beneficios, lo que podría ir en detrimento de las inversiones que se han realizado.

Recordemos que en México más del 95% de las unidades económicas son catalogadas como pequeñas y medianas empresas (Pymes), las cuales aportan más de la mitad del PIB nacional y emplean a casi el 80% de la fuerza laboral del país. No obstante, un gran porcentaje de estas Pymes no han tenido acceso a financiamiento, lo que representa una gran ventana de oportunidad para que más y más compañías puedan contar con el capital necesario para profesionalizar sus operaciones.

El aumento del consumo y las crecientes urbanización y digitalización favorecen las oportunidades de inversión extranjera y crea una coyuntura en donde la expansión en la participación de mercado y la adquisición de compañías mexicanas podría impulsar el entorno de negocios.

*Socia de Impuestos en Fusiones y Adquisiciones, PwC México.

**Socio de Impuestos en Fusiones y Adquisiciones, PwC México.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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