Las pymes en México generan 7 de cada 10 empleos, representan 95% de las empresas del país y aportan 52% del PIB nacional, pero sólo 33% invierten en tecnología. Es por eso que son la base que hay que impactar para poder competir.

 

Por Armando de la Torre

En el último Ranking de Competitividad Global que elabora el Foro Económico Mundial, México avanzó cuatro lugares colocándose en la posición 57, desde el 61 que ocupó el año pasado, de un total de 140 países. Pero a pesar que México ha mejorado en materia de competitividad, aún sigue lejos de los países líderes (Suiza, Singapur y Estados Unidos).

En Latinoamérica, la posición de México es superior a la de Colombia (61), Brasil (75) y Perú (69), pero inferior a la de Chile (35), que sigue siendo el país mejor posicionado de la región, pese a que cayó dos lugares en el ranking.

Pero, ¿qué es lo que ha hecho Chile para mantener su competitividad? A grandes rasgos podemos apreciar que cuenta con instituciones sólidas, un entorno macroeconómico estable, un óptimo funcionamiento de los mercados financieros, alta preparación tecnológica y adopción generalizada de las TIC. En esencia, trabaja arduamente en todas aquellas áreas en la que México, a pesar de tener algunas mejoras, aún se necesita fortalecer.

Sin embargo, nuestro país posee grandes fortalezas, como son eficiencia de sus mercados financieros, fomento a la innovación, crecimiento de los clústeres turístico, automotriz, aeroespacial, entre otros.

Es por ello que México debe reforzar sus esfuerzos en materia de competitividad, para tener mejores resultados en el crecimiento económico, generación de empresas, creación de empleos y calidad de vida de las personas. Éste es, sin duda, el principal reto que afronta el país en la actualidad.

Así que tiene que empezar a andar nuevos pasos, y el camino para hacerlo es invirtiendo en tecnologías de la información. Invertir en tecnología es el camino para asegurar la competitividad de las diferentes industrias mexicanas.

 

Turismo, un claro ejemplo

Recientemente nos reunimos con gerentes de hoteles de Cancún y la Riviera Maya, y comentábamos cómo un sector como el de turismo, por ejemplo, que aporta 15% del Producto Interno Bruto (PIB) del país (frente al 7.6% de la industria automotriz y 7% del financiero), y que es sustento para cerca de 10 millones de mexicanos, es un claro ejemplo de la importancia que tiene estar actualizado tecnológicamente para poder ser competitivo.

No hay que olvidar que México se ha convertido en uno de los 10 destinos turísticos más importantes en el mundo. Es por ello que la oportunidad de mantenerse atractivo radica principalmente en los servicios que esta industria le ofrece a los viajeros. En ese sentido, atraer turistas, y sobre todo lograr que vuelvan, es una de las principales tareas del sector hotelero y turístico.

Y es que actualmente la expectativa tecnológica del viajero implica el deseo de llegar al hotel y disponer con facilidad de los mismos servicios tecnológicos a los que accede en su casa: poder revisar sus correos, publicar en redes sociales, ver sus películas favoritas en sitios como Netflix o YouTube, acceder a su lista de música o llamar a sus seres queridos sin que se caiga la llamada o tenga que pagar mucho dinero por ello.

La única forma de satisfacer esa expectativa es que los hoteles implementen soluciones tecnológicas de manera inteligente, a fin que los huéspedes puedan vivir mejores experiencias y que los dueños o gerentes de hoteles vendan más y aumenten sus ingresos. Ése es el futuro y eso es competitividad.

Es  importante asegurar el crecimiento de industrias estratégicas para el país, no sólo para un sector como el turístico, sino también para otros que –como salud y servicios financieros– son imprescindibles para seguir creciendo y haciendo que México sea cada vez más competitivo y atractivo en los mercados internacionales.

Sin embargo, son las pymes las que más retos tienen que enfrentar para poder sobrevivir, las que más necesitan disminuir sus costos operativos y las que más recursos y financiamiento requieren para poder mejorar sus servicios. Las pymes son la base que hay que impactar para lograr la transformación exigida para poder competir.

Las pymes generan 7 de cada 10 empleos, representan 95% de las compañías del país y aportan 52% del PIB nacional (indica el último Censo Económico del Instituto Nacional de Estadística y Geografía sobre la estratificación de las empresas).

No es coincidencia que las pequeñas y medianas empresas sean las que más necesidades estén atravesando y las que menos tecnología estén incorporando. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), en nuestro país menos de 10% de los emprendedores usan tecnología nueva de menos de 1 año, y sólo 33% de las pymes invierten en materia tecnológica.

En ese sentido, vemos que la tecnología seguirá siendo un importante rubro en los próximos años, por lo que exhortamos a las empresas a elevar su competitividad con el uso de la tecnología, para que se mantengan atractivas en los mercados internacionales y contribuyan a la economía nacional.


Armando de la Torre es Director General de la empresa ho1a.

 

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