Los indicadores Coincidente y  Adelantado del Ciclo Económico muestran que México presenta una recesión cada cuatro años.

 

 

La caída de Lehman Brothers hace cinco años fue el punto visible de la recesión más grande desde la gran depresión. La crisis no empezó con Lehman, ya lo había hecho meses antes como confirmaría NBER, pero la caída de este banco se transformó en uno de los símbolos más representativos de la última gran crisis del capitalismo mundial.

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Cinco años han pasado de ese suceso y mucho ha pasado en la economía mundial. Incluso hoy se siguen sintiendo las secuelas de la crisis. En Estados Unidos, la recuperación aún no ha sido completa, tras estímulos fiscales que se quedaron algo cortos y tres rondas de “Quantitative Easing” por parte de la FED, el desempleo sigue en niveles elevados y los precios de la vivienda apenas comienzan a recuperarse. En Europa la crisis nunca terminó, episodio tras episodio, los países de la zona Euro han enfrentado una recesión profunda y duradera. Las medidas tomadas por el ECB y los gobiernos han resultado insuficientes y el proyecto europeo sigue siendo cuestionado.

Los países en desarrollo pasaron en gran medida sin problemas por la crisis, los “booms” de exportaciones y en los precios de las materias primas, junto con dinero barato producto de tasas de interés muy bajas en el mundo impulsaron su crecimiento. Este crecimiento ahora se ve amenazado al invertirse las tendencias que les impulsaron.

En el entorno multinacional y el sector financiero internacional mucho se habló de la inestabilidad y el riesgo sistémico, pero realmente poco se hizo por regular de forma fuerte el sistema financiero mundial y sus instituciones. Los acuerdos de Basilea III lograron algunos avances sobre requerimientos de reservas y buenas prácticas, sin embargo muy poco se logró sobre el llamado “shadow banking”.  En resumen, mucho cambió en el mundo en estos cinco años y a la vez irónicamente cambio muy poco. El reajuste de la economía mundial y su mayor estabilidad aún son asuntos pendientes y en proceso.

Pero ¿Qué hay de México? ¿Cómo se han pasado estos cinco años en la economía mexicana?

Esta crisis llegó a México en 2009 y tomó a las autoridades del país desprevenidas, la contracción económica fue una de las más altas en el mundo superando el 6%.

En los tres años siguientes el rebote natural de tal contracción llevo en la recuperación y que la economía mexicana creciera a tasas mayores al 4%, erróneamente la administración federal en turno quiso atribuir a su buen manejo económico.

Ahora cuatro años después la economía mexicana está de vuelta en su tendencia de crecimiento de los últimos 30 años, menos del 2% anual. La actividad económica de México se encuentra contrayéndose y nuevamente existe evidencia de una nueva recesión.

Si en efecto estamos en una nueva recesión como algunos indicadores señalan, tales como los indicadores adelantado y coincidente, sería la séptima en 30 años. Muy poco ha cambiado en México de la misma forma que en el resto del mundo.

Indicador Coincidente y  Adelantado del Ciclo Económico

indicador coin

 

La administración federal plantea como respuesta a la baja tendencia de crecimiento una serie de reformas estructurales, las cuales no se puede asegurar puedan tener efectos en el crecimiento. Quizá la reforma financiera es la que tiene mayor posibilidad de tener efecto en potencial de crecimiento al mejorar las condiciones para el flujo de crédito en actividades productivas, dándole combustible a un mercado interno y pequeñas empresas que necesitan crecer.

Tanto en México como en el mundo, en muchos sentidos, vivimos un lustro perdido. Poco se ha querido hacer para evitar futuras crisis financieras y poco se ha hecho para que México no tenga una recesión cada poco más de cuatro años.

Los efectos de la última crisis mundial siguen sintiéndose y la recuperación total llevará más tiempo. México por su lado, debe cambiar su conducción de política económica. De lo contrario seguirá en el camino de bajo crecimiento y recesiones constantes con todo el sufrimiento y costo social que implican.

 

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