Las selecciones del pasado 1 de julio dieron a México muchas sorpresas, entre ellas, tener por primera vez un número importante de mujeres en ambas Cámaras del Congreso de la Unión. De acuerdo con la unión interparlamentaria avanzamos en materia de paridad legislativa cinco posiciones con relación al resto los parlamentos el mundo quedando por debajo de países como Senegal y Noruega. Las cuotas de género, la presión de la sociedad civil y la lucha de muchas mujeres han dado un resultado claro, ahora viene la segunda parte de la batalla, pues la igualdad numérica no nos garantiza la representación y la participación en la toma de decisiones.

De acuerdo con la página de la Cámara de Diputados habrá 241 mujeres y 259 hombres, mientras que, en el Senado de la República, con cifras preliminares pues al momento de escribir esta columna todavía no había cifras oficiales, habrá 63 mujeres y 65 hombres. Es decir, en la Cámara de Diputados habrá 48% de representación femenina y en el Senado 49%, insisto cifra histórica que, sin embargo, no garantiza la equidad en la toma de decisiones, como puede claramente verse en la conformación de las Juntas de Coordinación Política de ambos recintos, las cuales están integradas casi en exclusiva por hombres, con excepción de Sasil de León Villard Coordinadora del Grupo Parlamentario del Partido Encuentro Social en el Senado de la República quién será la única mujer en dirigir a un grupo de legisladores en ambos órganos de gobierno, incluso las presidencias de las Mesas Directivas, están encabezadas por hombres.

Durante esta semana, las nuevas legisladoras deberán hacer valer su fuerza y solidarizarse más allá de los colores partidistas para que la distribución de las comisiones legislativas sea más equitativa y no sólo en número, sino también en calidad, pues no es novedad que hay comisiones que tienen más peso político que otras y han sido tradicionalmente conducidas por hombres, por ejemplo, la Comisión de Gobernación, Puntos Constitucionales, Presupuesto y cuenta pública, Seguridad, Hacienda, Justicia, etc. Por primera vez tenemos una Secretaria de gobernación ¿Por qué no tener también una presidenta de Comisión en ambas Cámaras?

La exigencia de tener más mujeres en estas comisiones no sólo obedece a la representación que deriva de la cantidad, sino a resolver los pendientes históricos que hay en nuestro país, entre ellos la paridad salarial, la violencia de género, el fortalecimiento de la figura del feminicidio, la trata de personas, el acoso, etc.

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De acuerdo con el informe Las mujeres en el parlamento en 2017 de la Unión Interparlamentaria “las normas sociales siguen siendo fundamentales para el liderazgo político de la mujer”, es momento de romperlas, la aceptación social en torno a la participación de la mujer en el ámbito político se ha incrementado, lo que debería permitir un acceso no sólo a los espacios políticos, sino también a la toma de decisiones.

**Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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