Los suplementos vitamínicos pueden llegar a tener un impacto importante en la salud de las personas, pueden ser muy útiles cuando los necesitas, pero pueden ser perjudiciales si no los requieres.

 

 

 

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Diariamente nos encontramos con tiendas, anuncios, propagandas, que nos cuentan de las maravillas de los suplementos vitamínicos. Es probable que hayas probado alguno de estos remedios que prometen hacer que te sientas mejor, y es probable también que sí te hayas sentido mejor al tomarlos. Pero, ¿de verdad lo necesitabas? Es decir, ¿a tu cuerpo le haría falta alguna de esas vitaminas?

Los suplementos vitamínicos pueden llegar a tener un impacto importante en la salud de las personas, pueden ser muy útiles cuando los necesitas, pero pueden ser perjudiciales si no los requieres. De acuerdo al Acta de Educación y Salud en Suplementos Dietéticos, se define a un suplemento como un producto que tiene la finalidad de suplir la dieta y que contiene alguno de los siguientes ingredientes dietéticos: una vitamina, mineral, aminoácido,un metabolito, extracto o combinación de los anteriores. De estos productos te encuentras por todos lados. Pero es probable que no lo requieras, todo depende de factores como tu dieta diaria, tu estado de salud actual, tus hábitos alimenticios entre otras cosas.

En general, se ha considerado que si una persona consume una dieta variada y completa, no le harán falta vitaminas ni otros suplementos dietéticos. De hecho, el tener una dieta correcta, o sea, que sea variada, completa, adecuada y suficiente, se considera como la mejor estrategia para evitar deficiencias vitamínicas o de algún otro tipo de nutrimento. Se considera que los alimentos de origen vegetal, específicamente frutas, verduras, granos enteros, leguminosas, nueces, semillas e incluso los tés,  proveen a quienes los consumen de manera regular, de un rango importante de sustancias benéficas aparte de las vitaminas y los minerales, y se ha observado que lo que es más importante es consumir una variedad amplia de esos alimentos, más que consumir mucha cantidad de uno solo.

Por otro lado, existen momentos en la vida de las personas en que es realmente necesario tomar algún suplemento vitamínico. Esto es, cuando te hacen falta por alguna razón específica.

Y ¿cómo puedes saber si tú tienes alguna de esas deficiencias que requieran vitaminas? Bueno, es frecuente que ocurra en personas que se están sometiendo a una dieta baja en calorías para reducir su peso, también si hay alguna enfermedad que no permita comer, o que haga que el apetito disminuya de manera importante. Ocurre en personas que de repente eliminan algún grupo de alimentos de su dieta diaria, o que por el contrario, solo consumen cierto tipo de alimentos que aunque sean altos en calorías, no contienen suficientes nutrientes.

Las deficiencias también se pueden presentar si estás embarazada, o si tienes más de 60 años,  si consumes alcohol de manera muy frecuente y en cantidades importantes, o si sigues una dieta vegetariana estricta. Si alguno de los anteriores es tu caso, sería conveniente que acudas con un médico para valorar específicamente cuál de los nutrimentos está haciendo falta. Para esto, tal vez te soliciten análisis de sangre, aunque en estos análisis no se evidenciará la deficiencia específica (o sea, no va a salir por ejemplo, la vitamina E baja), a menos que se soliciten estudios muy especializados; pero sí se puede evaluar tu estado de nutrición, y se puede observar algún parámetro que se relacione con la deficiencia de algún nutrimento, y en dado caso, se podrá indicar un suplemento vitamínico que te funcione.

Así que, si acostumbras llevar una dieta variada, consumes frutas distintas, verduras de varios tipos, no bebes muchísimo alcohol, y no tienes algunas de las condiciones especiales que mencioné antes, lo más probable es que no requieras ninguna vitamina extra.  Si las tomas, tampoco te va a pasar algo muy grave, pero la realidad es que, si no las necesitas, tu cuerpo las eliminará solito, así que de alguna manera, dará igual si la tomas o no. Por otro lado, si estás tomando algún medicamento, vas a tener un procedimiento quirúrgico pronto, o buscas un embarazo, lo más conveniente es que solicites la opinión de un experto que te indique qué si puedes tomar y qué no, porque si no lo requieres y te excedes en ciertos nutrimentos, puede haber efectos secundarios que te provoquen malestar, o incluso, deficiencia de algún otro nutriente que no te faltaba antes.

En general, si comes bien, descansas bien, duermes bien, haces algún ejercicio y no tienes algún hábito perjudicial, no deberías requerir suplementos para sentirte al 100.

 

 

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