¿Ya sabes qué quieres en tu vida, cuál es el enfoque que tomarás hoy mismo hasta cumplir con el objetivo que has propuesto?

Definido tu objetivo, ya sea en lo laboral, espiritual, familiar o tus proyectos empresariales, sólo falta una cosa por hacer, y ése será el secreto que te voy a revelar, porque cuando hay una buena planeación, lo único que resta es seguirla.

Está bien soñar, y decir: “yo quiero”, “yo deseo”, “yo anhelo”, pero para materializar eso que sueñas necesitas pasar a decir “LO HARÉ”. No te la pases soñando con cosas que tú sabes que no estás comprometido a cumplir, deja a un lado la mediocridad, pasa de una vez a cumplir, convertir en algo físico tus objetivos.

Puede que el futuro parezca atemorizante y que la incertidumbre te abrume. Puede que los demás opinen sobre lo absurdas que pueden ser tus ideas, sobre la persona poco realista en la que te has convertido. Sin embargo, te digo que por más tardado que parezca llegar a donde tú quieres, el poder del compromiso continuo cosechará frutos tan pronto como tú quieras. El tiempo, lo utilices o no, seguirá pasando. Persigue tus sueños.

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¿Quieres dinero? Busca maneras de conseguirlo. ¿Quieres una empresa? Determina el plan de negocios. ¿Necesitas mejorar tu salud? Busca un gimnasio. No te limites en la vida a sólo soñar. Soñar no está mal, pero no cumplir lo que quieres es un gran problema.

Debido a lo anterior, sería mucho más sencillo si estos sueños que tú tienes los convirtieras en metas positivas, medibles y alcanzables:

Enfoque positivo: Las acciones que tomas día a día tienen su base en tus pensamientos y palabras. Si te fijas como meta “no tener problemas con el dinero” continuarás enfocándote en tus problemas financieros y en las carencias que tengas; sin embargo, si pones como tu meta “quiero tener mucho dinero” ya tiene un enfoque positivo y de ahí deben partir tus acciones para lograrlo.

Medibles: Pregúntate a ti mismo si realmente conoces tu meta, fijando pequeñas metas que te lleven a cumplirla. En este caso, primero sería deshacerte de las deudas para mejorar tu salud financiera: “quiero tener mis tarjetas de crédito en ceros para junio de este año”. Así, hasta que llegues a la meta inicial que teníamos: “quiero tener mucho dinero”.

Alcanzables: En ocasiones confundimos el sueño con la meta y nos olvidamos de irnos por partes. En este caso, si el sueño es demasiado grande, debes dividirlo en varias metas alcanzables y poco a poco irlas adaptando. Recuerda que una gran bola de nieve comenzó con un copo pequeño.

No es necesario que te mortifiques cuando las cosas no salgan como las habías planeado, no te desmorones al primer fracaso, porque, créeme, no será el último. Tampoco esperes al momento perfecto para empezar tus sueños, no esperes a estar preparado para abrir tu primer restaurante, no esperes la mejor historia para escribir tu primer libro, no aguardes a tener la condición de tu vida para inscribirte a tu primer maratón, porque es muy probable que el tiempo ideal nunca llegue. Lo mismo pasa cuando tenemos miedo de iniciar nuestro negocio.

A continuación te diré cuatro consejos en los que puedes basarte para empezar HOY a HACER tu negocio:

  1. Empieza con tu pasión. Si tu nueva aventura es un área de la que realmente estás enamorado, no se sentirá como una carga pesada de trabajo, sino que sentirás la cercanía de los resultados de tus esfuerzos con más prontitud. No te centrarás únicamente en los números o en la rentabilidad, sino que disfrutarás todo el proceso de ver crecer tu negocio.
  2. Comparte la carga. Seamos honestos: no existe tal cosa como una persona que ejecute al 100% tareas de gran importancia simultáneamente, no somos superhéroes. Busca a socios que estén interesados en tu pasión, que conlleven la misma ética y que estén comprometidos con el crecimiento de la empresa de igual forma en la que tú estás.
  3. Al manejar diferentes proyectos, o incluso cuando se empieza uno solo, el tiempo pasa verdaderamente rápido. Cuando preparas hitos o “milestones” a los que debes de llegar, tendrás una visión mucho más clara de las actividades que debes realizar en ciertos lapsos de tiempo para acercarte, cada vez más, a tu objetivo.
  4. Ábrete a nuevas ideas. Vas a necesitar el apoyo de la gente que te rodea, de tu familia, de tus amigos y colaboradores. Ayúdalos a entender por qué estás siguiendo este camino, qué es lo que te motiva a hacerlo, hacia dónde vas. Escucha lo que tienen que decir y evalúa qué tanto valor aportan sus opiniones para poder aterrizar tus ideas.

Concluyo pidiéndote: persigue lo que deseas. Recuerda que las mejores cosas nunca nacen de las zonas de confort, arriésgate. No dudes, porque las dudas matan más sueños de los que fallar jamás podrá destruir. Si sabes qué quieres realmente, serás una máquina que no podrá detenerse antes de llegar a su destino.

Richard Branson, presidente de Virgin Group, decía: “¿Mi más grande motivación? Seguir retándome a mí mismo. Veo la vida como una larga educación universitaria que nunca tuve: todos los días estoy aprendiendo algo nuevo.”

 

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Twitter: @mariorizofiscal

 

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