Las elecciones en los estados Unidos están a la vuelta de la esquina. Y todo el mundo habla de los puntos en las encuestas y las mediciones de popularidad.

En este artículo te presento tres aspectos que quizá no hayas llegado a pensar, con la única finalidad de abrir la conversación.

1) Perspectiva: Sobre el miedo escondido.

Es claro el miedo que se gesta en torno a las elecciones de los Estados Unidos. Y se muestran escondidas hasta en frases que parecerían simples opiniones como: “No parece que vaya a ganar Donald Trump

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Frase que para muchas personas aquí en México, remarca un estado “de tranquilidad supuesta”, y esconde, bajo el deseo “suavecito”, un cierto temor.

Si bien es cierto que el miedo a que Trump gane, se siente en el aire, y lo relacionamos directamente con las decisiones políticas que Estados Unidos tome “contra” nosotros; también debemos relajar un poco los nervios: Porque todo un país no es una persona, y las decisiones de un líder de esa magnitud, implican demasiados procesos y “queveres”.

La realidad es que en caso de que Donald Trump ocupase la presidencia, y dictara alguna medida drástica, las relaciones políticas se podrían tensar, pero las comerciales lo aminorarían, generando presión a favor, o liberando la misma.

De no suceder esto, algo muy contundente se gestaría a nivel interno en ciertos sectores e industrias, de los Estados Unidos, y esa presión comercial suscitaría revuelo a nivel interno, por lo que debemos quizá bajarle dos rayitas a nuestro temor.

Es cierto y claro para todos que nada está escrito, y de cualquier manera los líderes de México deben estar preparados pues la posibilidad está cercana y continúa abierta.

No son sino las cabezas las que podrán afianzar las relaciones con el nuevo presidente y para ello es clara la determinación con la que los líderes de este país deberán negociar, sabiendo lo que se requiere. El temor posiblemente nos llevaría a otra pregunta que está abierta ¿Sabrán nuestros líderes lo que se requiere?

2) Perspectiva: Sobre el liderazgo.

Las opiniones de muchos mexicanos (incluyéndome) siempre quedan en segundo término cuando las decisiones parecen no depender de nuestro poder personal, por la simple y lógica razón de, saber de cierto, que no podremos ni siquiera ejercer un voto. Idea que en cierta medida coarta la posibilidad de ampliar nuestro círculo de liderazgo e influencia, tras “depender de otras manos”.

Las influencias existen y se aplican de forma indirecta, ya que muchos mexicanos, quienes están en constante comunicación con sus familiares en aquel país, si pueden influir en su visión. Quizá si tu sientes cierto temor este detonador pueda abrir la conversación con personas con quien si pueden influir. Recuerda que el liderazgo no siempre se presenta con la influencia directa sino también con la indirecta. La pregunta es:

¿Qué tanto estás tú platicando con amigos, familiares y conocidos que están en aquel país o con los que sí tienen poder al menos con su voto?

3) Perspectiva: Sobre factores culturales.

Esta es una pregunta medular cuando se habla de definición a partir de lo que las personas creen, piensan y hacen.

Los valores culturales más arraigados se ven reflejados en muchas acciones, incluso sin que no demos cuenta, y muchas veces son estos los que nos hacen cambiar de parecer de repente.

Las personas creen, piensan y actúan constantemente de forma desconectada, y te lo digo no sólo como coach (que trabajo con detonadores y con lo que piensan hacen y actúan las personas para desarrollar su liderazgo en los negocios y a nivel laboral) sino como un consultor estratégico que realizó análisis antropológico y social para fundamentar cuestiones políticas y mercadológicas.

¿Qué tanto estará pesando en Estados Unidos y en sus ciudadanos la decisión por cuestiones culturales relacionadas al rol de género?

¿Crees tú que los estadounidenses están preparados para elegir una mujer como presidenta y quieran hacerlo? Porque no es lo mismo lo que se piensa en los niveles socioculturales medios y altos que en los bajos. Y es más que sabido que la votación de un presidente, se decide por los criterios de las grandes masas.

Ahora, también hay un factor interesante; pues hay quienes aseguran que el hecho de que el actual presidente de los Estados Unidos sea “de color”, dio un parteaguas para que se dé paso a una presidenta mujer en aquel país. Llevando así la batuta, ante los ojos de muchos, sobre los “cambios de la nueva era” en los Estados Unidos.

Porque si es así, y esto sucede, estaremos seguros de ver una nación que ha vencido patrones culturales, relacionados a la concepción de quienes piensan que el “sexo débil” gobierne. Cuestión cultural de un machismo, que obviamente carece de fundamento con una Hillary Clinton que de “débil” no tiene nada.

¿Estarán verdaderamente preparados y votarán para “que gane una mujer” más allá de “que tan preparada” la consideren? ¿O muchos votaran sólo en contra de Trump? Las preguntas están abiertas.

Porque al final del día en los análisis personales y de las masas, las decisiones no sólo se llevan a cabo por lo que se quiere, sino también por lo que no se quiere, y esto es real, tan real, cómo que no sabemos, el día de hoy quién ganará en las urnas. ¿Y tú qué crees que suceda?

 

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