Por: Salvador Guerrero Chiprés*

El aviso de suspensión temporal de actividades a negocios del Centro Histórico, así como el cierre de calles, obedece a la urgencia preventiva en la ciudad ante la entrada del semáforo naranja y apela a la responsabilidad colectiva de la población.

La precaución reactivada se deriva de la constatación de que una cantidad importante de empresas y bancos de la zona Centro, entre mil 800 evaluadas, incumplieron las recomendaciones emitidas, así como dos alcaldías: Xochimilco y Milpa Alta, donde se concentra un porcentaje alto de contagios.

No se puede omitir que, si la capital es el corazón económico de México, el Centro Histórico es a la vez el corazón de la ciudad, por lo que la estrategia colectiva debe obedecer a un plan bien delineado.

La experiencia no es exagerada, pese a que algunos sectores han querido mostrarla así; existe el registro preciso de que tras la reactivación económica se corre el riesgo de un rebrote. Se trata, entonces, de encontrar el justo medio entre la estabilidad del país y la contingencia sanitaria, siendo prioritario, todo el tiempo, que el índice de contagios y decesos sea el menor posible.

A las condiciones extraordinarias de salud pública se aplican medidas igual de excepcionales. A las medidas ya antes citadas, deben añadirse las nuevas recomendaciones: la entrada individual a tiendas departamentales y centros comerciales, salvo contadas excepciones (en caso de ir acompañado por un adulto mayor o un niño, por ejemplo).

Los horarios también se han escalonado (11:00 a 17:00) para que la ciudad no colapse, como es habitual, en las horas pico. Habrá, también, controles sanitarios para verificar la temperatura y registros de ingresos, acción trasladada, de manera inicial, a algunas de las vialidades con más tránsito del Centro: Pino Suárez, 20 de noviembre, Corregidora, 16 de septiembre y 5 de mayo, así como la recomendación de movilizarse de forma esquemática: según la inicial del apellido del transeúnte.

Como un reflejo a escala de lo estipulado por la autoridad, las personas no podrán ser expulsadas de estos espacios públicos: nadie es vigilado bajo una lógica punitiva. La sociedad tiene la madurez suficiente para comprender y asumir la responsabilidad que le toca, en esa responsabilidad individual y colectiva confiamos en —e incentivamos desde— el Consejo Ciudadano. El plan es completo y preciso, lo demás queda en nuestras manos.

Contacto:

 Salvador Guerrero Chiprés es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México. Doctor en Teoría Política por la Universidad de Essex, ha impulsado causas como la transparencia, la lucha contra la corrupción y el empoderamiento ciudadano en coordinación con organismos empresariales y autoridades.*

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Twitter: @elconsejomx

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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