Hace seis años, en 2012, Aeroméxico firmó un contrato con Boeing, el mayor diseñador, fabricante y exportador de aviones de Estados Unidos, para la adquisición de cien aviones por un monto de 11 mil millones de dólares, siendo esta suma la mayor inversión que se haya hecho a la fecha en la historia de la aviación en nuestro país. Hoy, Aeroméxico está de manteles largos al recibir su nuevo Boeing 737 MAX-8.

A tan sólo un año de su arribo a la aviación internacional, el Boeing 737 MAX-8 es hoy la punta de lanza de la flota de Aeroméxico, segunda aerolínea en operarlo en América Latina.

Con esto, la línea aérea mexicana opera ya dos de los aviones más modernos del mundo: El Boeing 787 Dreamliner en todos sus destinos de largo alcance en Europa, Asia, tres en Latinoamérica (Buenos Aires, Santiago de Chile y Sao Paulo) y uno en Estados Unidos (Nueva York). Y ahora, con este Boeing 737 MAX-8, su destino será para vuelos de corto y mediano alcance.

Será a partir de la segunda quincena de marzo cuando el Boeing 737 MAX 8 viaje a sus primeros destinos: Lima, Bogotá, Monterrey y Nueva York, brindando más días de servicio con el menor número de requerimientos en su mantenimiento, asegurando a su vez mayor puntualidad en cada aterrizaje, ya que permite ahorrar tiempo en el reabastecimiento de combustible, consolidándose de esta forma como la mejor experiencia de viaje.

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Con diversas innovaciones y amenidades tanto en su interior como en el exterior y su desempeño, los viajeros experimentarán una mejor eficiencia de los espacios, sensación de mayor amplitud y comodidad a bordo, además de conectividad permanente a través de de WiFi de última generación.

Parte de las mejoras del Boeing 737 MAX 8 radican en su diseño en la cola,​ que ​reduce 1% la fuerza de arrastre; registro de menor turbulencia​ gracias a mejoras en aerodinámica, así como nuevos winglets Advanced Technology de Boeing​, diseñados exclusivamente para este equipo, los cuales permiten un ahorro de hasta 1% de combustible​ en comparación con diseños anteriores.

A su vez, la estructura de este modelo es aún más ligera, aerodinámica y avanzada en comparación con aviones similares y posee uno de los motores más avanzados del sector: LEAP-1B de CFM International, que proporciona un alcance mayor de hasta 3,500 millas náuticas (o 6,482 km.), un ​aumento de 20% ​con respecto a modelos previos.

Dicha eficiencia operativa incrementa en comparación con modelos como el Boeing 737-800, con lo que se puede ampliar la oferta de destinos directos de Aeroméxico, quien también comenzará a mejorar en sus índices de sostenibilidad, en tanto esta aeronave supera los estándares internacionales en la materia, tales como las emisiones de óxido de nitrógeno 50% por debajo de lo estipulado, así como​ un consumo 14% menos combustible por asiento que el Boeing 737-800.

Con esta adquisición, la flota de Aeroméxico se encuentra conformada a partir de hoy por tres familias de aeronaves que incluyen Boeing 787-8 y -9, 737-700 y -800, Embraer 190 y 170 de nueva generación, y ahora este nuevo Boeing 737 MAX 8. Así mismo, se espera que para el verano próximo de 2019 llegue el MAX 9, con una configuración de 181 asientos.

Fue apenas el pasado 23 de febrero que Aeroméxico recibió esta aeronave de las cinco que se agregarán durante este año, para llegar hasta 90 aviones MAX. Actualmente, la flota de la aerolínea tiene una edad promedio de siete años, tiempo menor a la media de la industria nacional (ocho años) y una de las más jóvenes a nivel global.

 

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