Once rounds de negocios desde el ring de “Manos de Piedra”

Foto: Forbes Centroamérica

Por Uriel Naum y Alma Solís

En el primer piso de Plaza Nueva York, en la famosa Avenida 50 de Ciudad de Panamá, está el gimnasio del excampeón mundial de box Roberto “Manos de Piedra” Durán, a quien se le recuerda por los épicos combates que brindó en los 70 y 80 frente a boxeadores como Sugar Ray Leonard, Hiroshi Kobayashi, Ken Buchanan, Wilfred Benítez y Davey Moore, entre otros.

En el lugar, donde entrenan box, desde oficinistas de la zona, hasta jóvenes que sueñan con ser el nuevo “Cholo” panameño, se genera un silencio cada vez que entra al lugar “Manos de Piedra”. Después, todos se van acercando a él para darle la mano.

El hombre, con un récord de 104 victorias en el cuadrilátero, comenta una y otra vez, frente a los jóvenes que trabajan en su gimnasio, que ellos son “las estrellas de lugar, el equipo que hace posible que las cosas sucedan ahí. Mis triunfos también son de mi equipo, y me gusta reconocerlo siempre, incentivarlo”.

En entrevista, cuenta a Forbes México cuáles fueron las claves de éxito que lo llevaron a triunfar en el boxeo y ser considerando (en los rankings de esa disciplina deportiva) entre los cinco más importantes de la historia. Se trata de consejos que, sin lugar a dudas, también funcionan en el complejo mundo de los negocios.

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1) Reconoce tu vocación. “Unos nacen para ser algo; yo nací para ser boxeador”, dice “Manos de Piedra” Durán, quien siempre supo que quería boxear. Desde temprana edad, empezó a entrenar y a participar en pelease en categorías de amateur.

2) Conoce tus puntos débiles. Durante los combates de boxeo, los contendientes reciben múltiples golpes, algunos de más cuidado que otros. “Manos de Piedra” cuenta que, una de sus prioridades durante sus peleas, era siempre cuidar su defensa y evitar a toda costa los golpes en la cabeza, porque sabía que, con el tiempo, le podían afectar.

3) Aprende de los errores. “A mí me podían pegar un jab una vez, pero no dos; siempre tenía presente cómo sucedió para que no volviera a pasar”, dice el campeón de boxeo, que ostentó cuatro diferentes títulos y que terminó su carrera profesional en 2001.

4) Revisa la estrategia. El panameño, de padre mexicano, narra que a veces sus competidores postergaban las fechas del combate y esperaban que él aumentara de peso. Era entonces cuando le tocaba entrenar duro para bajar las libras de más, pero temía quedarse sin aire durante los asaltos. Con los años, lo que hizo fue usar otra estrategia. “Cambié el plan de ataque; ya no hacia las mismas peleas y no me iba de frente a atacar al boxeador porque, si lo hacía, me quedaba sin aire. Ya no estaba tan joven”.

5) El camino no es fácil. En la época en la que Durán estuvo activo, en el ranking de los 20 mejores había boxeadores muy duros y, para optar por el título, había que enfrentarse a los mejores. “Me gané a Ken Buchanan, boxeándolo”, recuerda “El Cholo”, haciendo ver que hay que fajarse y recordando que ganar implica combatir contra alguien más.

6) Conoce a tu competencia. “Yo sabía cómo boxeaba un rival sólo con verlo caminar”. Durán, considerado como el mejor de los pesos ligeros de todos los tiempos, es una persona con mucha experiencia en el ring y aprendió a conocer al oponente y tenía la cualidad de la observación.

7) Da más que los demás. El campeón había luchado con los más grandes de su época, como Sugar Ray Leonard o Ken Buchanan. Al preguntarle cuál había sido su pelea más difícil, con la honestidad que le caracteriza, dijo que él era difícil para los demás. Pero cuando iba a un reto grande, era consciente de que debía aplicarse más. “Muchas veces pensaron que iba a perder por no estar en condiciones, pero entrenaba el doble y sorprendía”.

8) Aprende de todos. De cada boxeador se aprende algo. “Desde que estaba en [categorías de] amateur, [en] cada pelea que hice aprendí una lección”, dice el icono del cuadrilátero. Estar en el amateur es como ir a primer grado: todos los boxeadores pelean diferente; con el aprendizaje de cada uno, yo crecía, afirma.

9) Haz lo que te gusta. “No todo es dinero; es hacer lo que quieres. La riqueza interna. Si me voy a Estados Unidos, me vuelvo millonario, pero acá [en Panamá] me divierto”. Este boxeador retirado ha recibido muchas ofertas para entrenar a otros en diversos países, pero ha declinado la mayoría de ellas, pues “entrenar gente no es lo que más me gusta”.

10) Centra tu mente. Para el púgil de gran pegada, no sólo la preparación física es importante en cada batalla. “La mente es lo más importante; desarrolla tu mente. Hay que hacer lo que tu mente quiere que hagas; pensar, no responder por impulsos”, aconseja.

11) Hay que saber retirarse. “El Cholo” se caracterizó por tener una gran pegada. Su golpe por excelencia era recto largo de derecha por encima del hombro izquierdo del rival. Además, era especialista golpeando los costados de los oponentes y acorralándoles contra las cuerdas, mientras conectaba severas combinaciones a los planos bajos. Dominó las tres distancias. “Tenía una buena defensa. La vista me cambió la vida. Después tuve un accidente. Me retiré a los 50 años, porque lo importante en un boxeador es la vista; los reflejos son muy importantes.

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Foto: Forbes Centroamérica

 

Manos de piedra, el empresario

Actualmente, el boxeador panameño cuenta con un gimnasio, negocio que comparte con otros socios. También genera recursos a través de giras, firmas de autógrafos y asistencia a eventos boxísticos. Hasta finales del año pasado, tenía en Ciudad de Panamá un restaurante muy reconocido por su oferta gastronómica tradicional, pero el aumento de la renta del lugar fue uno de los motivos por los que tuvo que cerrar; ya planea, sin embargo, la apertura de otro restaurante en el futuro próximo. En 2016 se estrenó una película sobre su vida, que llevó por nombre Hands of Stone, dirigida por Jonathan Jakubowicz, con el apoyo del propio Durán.