Después de un primer trimestre negativo, definitivamente lo peor ya pasó. Hay oportunidades de crecimiento a la vista.

 

 

Recientemente escuchamos y leímos a todos los analistas y organismos internacionales disminuir sus proyecciones de crecimiento, tanto para la economía global como para México. El ánimo en el mundo y en México ha decaído; sin embargo, la buena noticia es que todo parece indicar que ahora las perspectivas son sumamente conservadoras y que incluso, hacia adelante, estos estimados pueden mejorar.

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Estados Unidos

Después de un primer trimestre negativo, definitivamente lo peor ya pasó. En un principio había mucho escepticismo y no acababa de ser creíble que el clima tan extremoso fuera el culpable. Los datos duros parecen confirmar que la economía toma un mejor rumbo y vemos una recuperación en el mercado laboral –217,000 empleos creados en mayo, cifra mejor a lo esperado–, en la manufactura, las ventas de casas nuevas y usadas, las solicitudes de hipotecas, las ventas de autos –todas las armadoras estadounidenses y japonesas tuvieron ventas muy por arriba de lo previsto–, etcétera. Todo apunta a que la Fed concluirá con la recompra de bonos en octubre. Si las cosas no estuvieran bien, este programa podría prolongarse. Nos siguen gustando los principales índices estadounidenses porque pensamos que están valuados de manera correcta; los múltiplos no son tan altos y el horizonte hacia adelante luce mejor. De aquí a fin de año, de un 6% a un 8% es todavía probable.

 

Europa

Las cosas en Europa no andan bien, pero en Somoza Musi pensamos que lo peor ya pasó; vienen programas que apuntalan la economía de la región: primero por la reducción de tasas de referencia, segundo por la tasa negativa de depósito, tercero por programas que apoyan el crédito, y cuarto, muy importante, un programa de recompra de bonos que pronto sabremos de qué tamaño será. Los principales retos siguen siendo el desempleo y la inflación tan baja. Los índices europeos también nos gustan como inversión, aunque pensamos que el euro tenderá a bajar (hacia 1.32 euros por dólar).

 

México

La mejor noticia para nosotros es que Estados Unidos va a crecer más, y eso nos va a jalar. Internamente no hay detonadores o motores de crecimiento en el corto plazo. Otra noticia alentadora es que en junio se concreten –y parece que así será– las leyes secundarias de las reformas pendientes (telecomunicaciones y energética). Esto último, a pesar de que no nos dará crecimiento de manera inmediata, generará confianza en el exterior detonando inversiones de portafolio en instrumentos de deuda y renta variable, lo cual podría mandar la relación peso-dólar a niveles de 12.70. Asimismo, una buena señal es que los índices de manufactura y servicios empiezan a mostrar una leve recuperación que podría hacer atractiva a la Bolsa Mexicana de Valores.

 

 

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