Según una fuente del Tri, el guardameta Guillermo Ochoa tendría minutos seguros con sólo pisar Brasil. La razón: recuperar su valor de marca.

 

 

La portería mexicana será defendida por Francisco Guillermo Ochoa. Al cuarto para las 12 hacia el Mundial se despejó la duda más grande de los fans mexicanos, quienes ya sufren desde ahora como en una especie de pasión masoquista. De manera extraoficial, una fuente del Tri reveló que el ex guardameta del Ajaccio tendría minutos seguros con sólo pisar Brasil. La razón: recuperar su valor de marca.

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Y es que un Mundial ayuda a revalorar a los protagonistas de la cancha. Acudir a la máxima vitrina del futbol representa para los jugadores su mejor oportunidad para levantar la mano en el renglón de la vigencia y su cotización aumenta. Por lo mismo, para quien no asista se trata de una noticia triste, porque si bien no se devalúa, tampoco hay un incremento de sus bonos.

El que escribe recibió información desde el seno de la selección mexicana para constatar que el seleccionador Miguel Herrera tuvo la “sugerencia” del alto mando de llevar a Ochoa en lugar del michoacano Moisés Muñoz, en la tercera plaza de portero, para la cual, lejos del bien y del mal, también fue considerado Alfredo Talavera. ¿Por qué? Aparte de la futbolística –indudable en este joven– hay una razón comercial.

La historia oculta dicta que Moy fue bajado del avión cuando parecía uno de los seguros en la lista final del Piojo, después de que el guardameta realizó aquel remate de palomita que derivó en el gol que ayudó a las Águilas a alcanzar al Cruz Azul en la final del Clausura 2013, que luego ganaron en las series de tiros de definición desde el manchón penal.

 

La gran oportunidad

Ochoa fue transferido del América al Ajaccio en 2011, recién ascendido a la primera división francesa, que con ello deseaba fincar su permanencia en la categoría. Su valor de marca al momento de salir del futbol mexicano era de 11 millones, aunque fue adquirido por mucho menos, debido a que el jugador sacrificó prestaciones en su ficha por tres años, con el fin de cumplir su sueño europeo.

Sin embargo, tras su primera campaña, Memo bajó este valor a 7 mde y en su última temporada ya valía 6 mde. Con el descenso del Ajaccio, el arquero ha quedado libre, sólo que con un valor en el mercado ¡de 5 mde! Y es agente libre porque ya cumplió su compromiso con el Ajaccio.

Entonces a este gran jugador de origen tapatío le urge aprovechar el conjunto de circunstancias y su gran momento profesional en el magno certamen. Posee todas las condiciones para hacerlo. Incluso, ya hay versiones del interés de la Real Sociedad de San Sebastián, que lo observará durante el desarrollo de la justa.

 

Imagen que vende

Una Copa del Mundo sirve para incrementar la cotización de un profesional del balón en un 20 a 50%, según su desempeño personal y lo que haga en conjunto con su equipo, así como hasta dónde lleguen en el certamen.

Aparte del valor de marca que implica su calidad futbolística y su hoja de vida como tal, también está el valor estético o de imagen. Cada minuto que se juegue en el Mundial también incrementa el valor de su imagen pública.

Un jugador en plenitud y buen comportamiento fuera del terreno de juego lo hace una figura muy atractiva para las marcas. Ochoa tiene aún mucho que entregar en estos aspectos que las consultoras contabilizan para determinar el valor real de estos atletas.

Hay quien dice que el valor extradeportivo influye en el de la marca integral de la figura: “78% del valor económico de un jugador viene determinado por su imagen”, señala el consultor y catedrático español Antonio Lacasa.

 

La mala pata de Corona

Para José de Jesús, en cambio, es un gran golpe. Con sus 33 años de edad será difícil que sume otro Mundial más adelante. Su mejor momento quedará en la historia del futbol azteca al ser el artífice de la medalla de oro ganada en Londres 2012. El valor de marca del cruzazulino es de 2.6 millones de euros.

Sin duda, el puesto más ingrato de un futbolista es el del arquero, cuyos grandes aciertos en sus atajadas nunca reciben la valoración de los goles anotados.

Memo Ochoa debió esperar pacientemente su oportunidad luego de dos Mundiales en la banca. Si no ocurre algo inesperado en su salud durante el Mundial de Brasil, para Corona habrá sido todo. Y arrastrará en su armadura de gladiador el trofeo de guerra que es el sufrimiento desde el banquillo. Tal como les ocurrió a Adrián Chávez, Álex García y Adolfo Ríos en la era de Jorge Campos, y al gran Jaime Tubo Gómez, sombra del eterno “cinco copas” Antonio Tota Carbajal.

Sí, la pelota también puede dar rebotes agridulces.

Los saludo con gusto en este espacio mundialista dentro de mi querido portal de Forbes.com.mx. ¡Ojo, el dinero está en juego!

 

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