*Por Joaquín Vázquez M.

En los parques industriales todos, constructores-administradores e inquilinos,  observan obligatoriamente la entrega de la Manifestación de Impacto Ambiental y portan constancia de la autorización oficial en materia de riesgo ambiental.

En la construcción  de un  centro reservado de manufacturas hay una serie de actividades que pueden afectar las condiciones ambientales anteriores  del lugar y de la región, tales como desmonte, deforestación, compactación del suelo, obstrucción de ríos o canales, hacia la flora y la fauna del  sitio, de ductos o al aprovechamiento de recursos naturales, renovables o no renovables. Los alrededor de 250 parques industriales miembros de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados son observantes de la Manifestación de Impacto Ambiental, MIA, y de forma casuística deben cumplir con  los requerimientos y las observaciones para eliminar o mitigar el posible impacto al sistema ecológico del sitio.

Hay en nuestro país inversionistas que han rebasado la normatividad ambiental y creado parques industriales verdes y sustentables que abonan a favor de la naturaleza, del medio ambiente y de la salud de las personas.

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Por ser requisito indispensable de la NOM federal que regula y controla ese tipo de instalaciones de producción almacenamiento y distribución de miles y miles de productos, es de suponer que los otros 350 parques existentes en el país y que no están afiliados a la AMPIP asumen  también el compromiso a favor del medio ambiente. Para los conjuntos industriales de barrios y colonias también es obligatorio el estudio técnico del impacto ambiental, empero la complejidad y laxitud de las autoridades en esas zonas es altamente permisible, de allí que el contraste entre una fábrica en un parque industrial y en prácticamente cualquier barrio urbano sea tan evidente.

Por sus características,  la industria es en buena medida, la responsable de la contaminación en el mundo y de los efectos consecuentes como el cambio climático, el calentamiento del planeta, la polución  de la atmósfera y tantos efectos más que amenazan a nuestro mundo. Todas las acciones del hombre y sus industrias que aprovechan recursos naturales,  que producen  algún residuo, sea o no peligroso, emiten gases a la atmósfera o vierten líquidos que pueden afectar el medio ambiente.

Los administradores de los parques industriales están obligados a constatar ante las autoridades federales de la Semarnat, de la PROFEPA y estatales y municipales en su caso, que todas y cada una de sus empresas inquilinas  cuenta con su Manifestación de Impacto Ambiental.

Las ramas industriales que son las principales compradoras o arrendatarias de terrenos en los parques industriales corresponden en primer lugar a la industria automotriz, de servicios de logística, eléctrico-electrónica, centros de distribución, química, plástico y petroquímica, metal mecánica, aeroespacial, de alimentos y bebidas, textil y de vestir, equipo médico, papel y cartón, aparatos domésticos, construcción, farmacéutica, entre otros.

La diversidad de productos, procesos, utilización de materias primas de alto riesgo implican que prácticamente cada conjunto industrial realice su análisis de impacto ambiental, habida cuenta de que las condiciones climáticas entre, por ejemplo, las regiones semiáridas de Chihuahua y del norte del país  –en Ciudad Juárez se constituyó el  primer parque industrial de México con empresas maquiladoras— que son  diametralmente diferentes de las costas y valles del sur y el sureste del territorio nacional.

La clasificación de impacto ambiental tiene diversidad de orígenes y consecuencias, ya que puede ser positivo o negativo, directo o indirecto, acumulativo, sinérgico (cuando el efecto conjunto de impactos de fuentes diversas provoca mayor incidencia que los impactos individuales),  residual, temporal o permanente, reversible o  irreversible, continuo o periódico.

Finsa Iztapalapa fue el  primer parque industrial verde en México (PIV), reconocimiento que data de junio de 2013 y que fue seguido por el Vie Verte y el de Intermex Carolina. La acreditación reconoce acciones de cumplimiento y superación de la normatividad vigente, tanto nacional como extranjera, de manera continua, mejorando procesos, equipos, sistemas tales como reducción de los consumos de agua, ahorros de energía, aplicación de energías alternativas y evidenciar menos  emisión de contaminantes.

Los parques sustentables tienen mayores exigencias para su clasificación, bajo tres criterios básicos: acreditar su certificación PIV, cumplir al cien por ciento con la NMX-R-046-SCFI-2011 y el Certificado de Calidad Ambiental de la Procuraduría Federal de Protección  al  Ambiente. En 2013 Finsa Iztapalapa fue el primero en obtener la acreditación de Parque Industrial Sustentable.

 

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