Por Andrés Bayona*

Muchos piensan que la televisión es un dinosaurio a punto de quedar extinto. Con la llegada de las plataformas digitales y de la disrupción tecnológica en los medios, expertos predicen que los días de la televisión están contados, gracias a esta avalancha de cambios.

Sin embargo, pienso firmemente que la televisión llegó para quedarse y que está lejos de ser expulsada de la industria.

Existen dos fuentes de ingresos importantes en la televisión: la publicidad y la distribución.

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La gran diferencia entre estas dos áreas del negocio radica en que la publicidad tiene un alcance ilimitado con relación al número de consumidores a los que impacta, mientras que la distribución del contenido impacta a un público segmentado.

Ahora, con el boom de la tecnología y a que todos caminemos a diario con un televisor en el bolsillo, muchos piensan que esta tendencia pondrá fin al negocio de la televisión. Pienso lo contrario: en realidad es una oportunidad para distribuir el contenido asertivamente.

Es un hecho que, gracias a la llegada de nuevos jugadores en el terreno mediático, como Netflix, Hulu y Amazon, la industria ha tenido que reevaluar el modelo de negocio, con el propósito de identificar nuevas estrategias para monetizar el contenido.

Estas plataformas OTT, así como otras compañías digitales emergentes y los cable operadores, adquieren los derechos o licencian nuestros contenidos para distribuirlos en sus plataformas y, así, brindarle un valor agregado a sus clientes.

Hoy, existen múltiples oportunidades para distribuir el contenido y, si bien la suscripción por cable está en declive, tenemos la ventaja de abordar otro tipo de plataformas para fortalecer unidades de negocio adicionales.

Estamos viviendo la era del consumidor en los medios. Son ellos quienes están dictando a la industria acerca de qué tipo de contenido quieren, cómo lo quieren recibir y en qué plataformas. A pesar de estos cambios disruptivos, en la industria hemos sido receptivos y hemos enfocado esfuerzos en dar respuesta a la tecnología y a las nuevas necesidades del mercado, las cuales nos han brindado múltiples oportunidades para explorar, probar y monetizar el contenido.

Todos aquellos quienes trabajamos en los medios de comunicación estamos probando y haciendo apuestas. Algunas funcionan, otras no. El mayor error que podemos cometer en la industria es no cometer errores.

La monetización es una gran prioridad en este momento, así como distribuir el contenido en el mayor número de ventanas de distribución posible. La clave está en identificar un match entre las necesidades del distribuidor y la ventaja competitiva del medio para brindar una oferta robusta que cumpla con los objetivos del negocio. Siempre y cuando suministremos una oferta con un valor agregado claro para el distribuidor y el usuario final, el proceso de negociación será más sencillo y los resultados se verán reflejados en la audiencia que consume el contenido.

En este momento, una de las tendencias más representativas por las que atraviesa la industria es la consolidación. Cada vez más, las compañías están adquiriendo otros conglomerados, se están fusionando y anunciando alianzas. Esto se debe a que estamos viviendo una coyuntura en donde existe una fuerte convergencia entre la tecnología y los medios. La tecnología se está tomando a los medios y esto está impactando al negocio porque, al final del día, los consumidores tienen más opciones.

A pesar de los cambios que estamos atravesando, estos representan una oportunidad para experimentar y para aprovecharse de las nuevas tecnologías y, así, expandir y monetizar mucho más el contenido. El mercado y el consumidor están creciendo a pasos agigantados en una sociedad cada vez más digitalizada y absorbida por nuevos jugadores que están posicionándose en la industria.

Casi el 50 por ciento de los millennials son multiculturales. Sus expectativas relacionadas con el consumo de contenidos deben ser el reflejo del mundo en el que ellos viven. Por ello es crucial lograr articular dichos intereses con el talento que seleccionamos delante y detrás de cámaras, con el propósito de compartir la misma sensibilidad de la audiencia.

La televisión sigue siendo una plataforma única y poderosa, en donde las personas quieren estar y en donde su modelo de negocio está cambiando, para bien.

 

Contacto: [email protected]

LinkedIn: Andrés Bayona

*El autor es Gerente de Medios de la Universidad The New School en Nueva York y consultor en comunicaciones para compañías como General Electric, la Universidad de Los Andes, Starbucks, La ANDI y La Sinfónica Nacional de Colombia. Actualmente es Gerente de Contenidos en Televisa México en donde desarrolla nuevas iniciativas en televisión y digital.

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Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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