Sabrá Dios cumple dos años, y con el pretexto de su segundo aniversario vale la pena conocer qué es lo que hay detrás de este concepto que va mucho más allá del mezcal.

 

 

Como consecuencia de un viaje por toda la República, Jacobo Márquez, uno de los fundadores de Sabrá Dios, a través de los sentidos descubrió la triste realidad del mezcal en nuestro país, pues a pesar de ser un producto que ha crecido en fama, que se ha convertido en una bebida de moda en poco tiempo y que ha logrado incluso triplicar su precio de cara al público, sigue siendo un pretexto para explotar a los llamados “maestros mezcaleros”, quienes trabajan mucho para lograr un excelente producto y desafortunadamente casi nunca reciben un pago justo por el proceso que significa lograr esta ahora aclamada bebida.

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Jacobo, en este viaje que duró dos años y en el que conoció la realidad de los mezcaleros de Tamaulipas, Zacatecas, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Durango, Jalisco, Estado de México y San Luis Potosí, se dio cuenta de que la producción de esta bebida tiene un lado oscuro e incluso dramático, lleno de abusos y carencias. Fue entonces que el también promotor de eventos artísticos decidió dedicar sus energías a crear Sabrá Dios, una empresa que desarrolla un proyecto autosustentable en el que se comercializan los mezcales y se reinvierte un 30% de sus utilidades de manera directa en el crecimiento de la industria.

Foto: Cortesía Luis Rojo

Foto: Cortesía Luis Rojo

La idea de Márquez y de su socio, Alejandro Muñoz, es crear un esquema de comercio justo y dar a quienes lo trabajan y viven de él un espacio digno para distribuir sus productos; así, en una pequeña tienda ubicada en la colonia Condesa, es posible encontrar los mejores exponentes de esta bebida a precios justos, con la certeza de que el esfuerzo de los que trabajaron para que el producto esté expuesto ahí, será recompensado como se debe.

Afortunadamente, los fundadores de Sabrá Dios están conscientes de que hay que ir un paso adelante y que se pueden hacer aún muchas cosas para favorecer a los productores de mezcal. Por lo pronto han dado asesoría a maestros mezcaleros para que certifiquen su producto, además de aproximarlos a talleres de economía para que aprendan a planear y entender cómo se comporta su creación en el mercado y, finalmente, en colaboración con iniciativas como Transformadora Ciel, Jacobo y Alejandro, bajo el entendido de que “una sociedad educada es una sociedad más feliz”, tienen como apuesta dar a los mezcaleros algo que sí podrá cambiar de una forma radical la situación de los estados productores: la posibilidad de tener acceso a una educación digna.

Foto: Sabrá Dios

Foto: Sabrá Dios

El primer paso es un proyecto para construir una biblioteca en Real Minero, municipio ubicado en Oaxaca, que carece de centros educativos y en la que niños y jóvenes podrán acercarse para leer, escribir, hacer tareas o tomar clases, misma que será construida con recursos obtenidos gracias a un proyecto de crowdfunding impulsado por Sabrá Dios y que, de ser posible, se replicará en otros estados.

Vale la pena darse la oportunidad de comprar una botella en Sabrá Dios, pues quien lo haga, además de llevarse a casa una botella de excelente mezcal, de forma directa ayudará a 300 familias, mientras que mil personas más se verán beneficiadas indirectamente por esta acción.

Foto: Sabrá Dios

Foto: Sabrá Dios

 

 

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Correo: [email protected]

Twitter: @mariagiuseppina

 

 

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