Esta historia fue publicada en la edición impresa de junio de 2018 de Forbes México. Suscríbete.

Pedro Galvis, al frente de Merck en México, sabe que el negocio crece con firmeza y que el país es pieza clave para los resultados globales de la corporación alemana. ¿De qué se nutre aquí la compañía? El aumento de padecimientos como el cáncer, la esclerosis múltiple y el hipotiroidismo ha hecho que la empresa amplíe su portafolio de fármacos en México e, incluso, que busque exportar desde aquí a Estados Unidos.

Sus planes incluyen la introducción de nuevos medicamentos, la construcción de un centro de distribución en Toluca y la ampliación de su planta en Naucalpan, ambas en el Estado de México.

Todo eso forma parte de su plan de inversiones 2017-2019, de más de 600 millones de pesos (mdp; 27 millones de euros, mde), más del doble de los 11.3 mde que ejerció en 2015-2017. “México es un país con potencial, con un [gran] tamaño de población y necesidades en salud. Hay muy poco acceso de la población a la salud y a terapias innovadoras, lo que significa que tenemos mucho que aportar en tratamientos para los pacientes”, cuenta Galvis.

A finales de 2018, Merck espera introducir en México dos nuevos medicamentos que ya vende en Europa y Estados Unidos: Bavencio, un medicamento inmuno-oncológico, y Mavenclad, un tratamiento oral contra la esclerosis múltiple.

“El problema básico [con el cáncer] es que el sistema inmune no reconoce las células malignas como algo nocivo; entonces, no las destruye. Lo que hace este tipo de medicamentos es marcar los tumores, para que el sistema inmune los vea y los comience a atacar”, describe el directivo.

En el caso de la esclerosis múltiple, en México hay entre 15 y 18 casos por cada 100,000 habitantes y la tasa de incidencia va en aumento, de acuerdo con un reporte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Y respecto del hipotiroidismo, padecimiento para el que Merck tiene el fármaco

Eutirox, los planes son enviar este medicamento a territorio estadounidense, para lo cual planea ampliar la capacidad de producción en la planta de Naucalpan, una de las siete que tiene en el mundo y la segunda en Latinoamérica.

“Hay inversiones fuertes en varias áreas para seguir aumentando la capacidad de fabricación”, comenta Gavis. “En Naucalpan estamos haciendo dos ampliaciones importantes: una en las líneas de fabricación de Eutirox, que es un producto sumamente importante para la empresa, y que se fabrica en México y Alemania”. Merck, la firma con mayor antigüedad en el sector (350 años), exporta este medicamento desde México a toda Latinoamérica y a algunos países de Asia y Europa.

El valor de la producción del sector farmacéutico en 2016 fue de 9,638 millones de dólares (mdd) en México, según ProMéxico, con la presencia de 20 de las 25 empresas más importantes del mundo, como Bayer, Pfizer, MSD, Novartis, GlaxoSmithKline (GSK), Merck, Boehringer Ingelheim, AstraZeneca, Baxter y Eli Lilly and Company, entre otras.

Fotografía: Arturo Luna / Forbes México

“Es uno de nuestros proyectos más importantes y relevantes [la exportación a Estados Unidos]. Todavía no hay una fecha definida, pero debería estar sucediendo en los próximos dos años. Estamos en proceso de registro: debe venir la Food and Drug Administration [FDA, la agencia del gobierno estadounidense que regula los medicamentos] para auditar la planta”, agrega el directivo. “Toma mucho tiempo”.

En México, uno de cada 10 personas padece enfermedades relacionadas con la tiroides, sobre todo mujeres, según la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología, en tanto que, en Estados Unidos, más de 12% de la población desarrollará una afección tiroidea, según la American Thyroid Association (ATA).

Se estima que alrededor de 20 millones de estadounidenses tienen alguna enfermedad tiroidea, que seis de cada 10 desconocen su condición y que las mujeres poseen de cinco a ocho veces más probabilidades que los hombres de adquirir esta enfermedad, añade la ATA.

Merck también trabaja en ampliar su capacidad de fabricación de productos inyectables en la planta de Naucalpan, especialmente para los medicamentos de doble cámara, donde participan con Dolo-Neurobión. La inyección de doble cámara fue desarrollada en México: ha sido un éxito y se exporta a Latinoamérica, África y Asia, dice Galvis.

Esa planta fabricaba 3,100 millones de unidades (entre tabletas, inyectables o jeringas) en 2015 y, para este 2018, proyecta una producción de 3,700 millones de unidades o 19.3% más, además de duplicar el volumen en 2019. De la producción total en México, 27% se queda para el mercado nacional y 73% se exporta, sobre todo a Latinoamérica, Asia-Pacífico y para uso de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

México ocupa el casillero 25 entre los mayores exportadores del sector farmacéutico, por debajo de naciones como Japón, Bélgica, Suiza, Reino Unido y Alemania, de acuerdo con datos a 2016 del Export Market Rating (EMR), citado por KPMG en un reporte.

A enero de 2018, las ventas anualizadas de Merck en México ascendieron a más de 4,261 mdp, según la consultora estadounidense IMS Health.

Inversiones sin freno

Galvis afirma que las inversiones en el país continuarán realizándose a pesar de la incertidumbre asociada con las elecciones presidenciales de julio, la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el peso débil.

“No estamos pensando en el trimestre o en el semestre; pensamos en el largo plazo. Uno de nuestros directivos decía: ‘No pensamos en el trimestre, sino en generaciones’. En el caso de México es lo mismo: vendrá un presidente o el otro; han pasado tantos más, unos mejores o peores que otros, pero el potencial y las necesidades del mercado están aquí. Creemos que sí hay mucha inestabilidad [por el momento], pero queremos seguir creciendo”, cuenta.

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Fotografía: Arturo Luna / Forbes México

Entre los planes de la compañía está construir un centro de distribución en Toluca, del cual fue colocada la primera piedra el 30 de enero; será parte de la división Ciencias para la Vida y estará destinado a productos especializados que necesitan refrigeración o son inflamables. Se espera que la construcción del centro, al que se destinan cerca de 170 mdp, finalice en 10 o 12 meses.

Merck, que comenzó hace más de tres siglos con una farmacia en las calles de Alemania (que comercializaba preparados farmacéuticos), cuenta hoy con cerca de 52,000 trabajadores alrededor del mundo, de los cuales 1,300 están en México.

“La inversión demuestra el potencial que vemos en México, por su ubicación geográfica y el profesionalismo de su mano de obra, dice Galvis. “Hay otras empresas que se están llevando sus plantas. Nosotros estamos viendo cómo seguimos creciendo”, ahonda.

México es uno de los 10 países más importantes para Merck, sólo por debajo de China, Estados Unidos, Francia, Alemania, Inglaterra, Italia, España y Brasil. “China crece más rápido que nosotros; es un monstruo. Brasil crece más o menos a la velocidad de México, y Estados Unidos también va creciendo muy bien”, añade el directivo. “Pero nosotros estamos entre los cinco [mercados] que más crecen”.

El directivo asegura que la farmacéutica ha absorbido la mayor parte de los incrementos en costos que provoca la debilidad dle peso frente al dólar, pero, a la vez, reconoce que a principios de año aumentaron los precios entre 4 y 5% en algunos medicamentos. Afirma que no pretenden hacer más incrementos.

“La devaluación ha sido altísima en los últimos años, aunque los ajustes que venimos haciendo en medicamentos están más relacionados con los niveles de inflación que tiene México; no trasladamos los costos por devaluación y muchos de nuestros productos y materias primas son importadas. Sin embargo, hemos absorbido esto”, dice Galvis.

Pero la capacidad de atenuar la devaluación del peso tiene sus límites, y la renegociación del TLCAN es aún una amenaza en el horizonte. Analistas estiman que la posibilidad de que Estados Unidos salga del tratado se ha reducido. “Vemos poco probable que Estados Unidos salga del TLCAN. Más bien lo estaría utilizando como medida de presión para efectos de que México y Canadá accedan a sus demandas”, opinó, en consulta reciente, César Buenrostro, experto en temas de comercio internacional y aduanales de KPMG México. “No es un escenario tan factible, aunque puede suceder”.

Mayores tensiones en las relaciones políticas y comerciales entre Estados Unidos y México podrían ocasionar nuevamente volatilidad del peso, reconocen analistas. Según el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), el tipo de cambio podría rondar entre 19.25 y 19.50 pesos por dólar en el corto plazo.

El tipo de cambio es una zona borrosa en el horizonte que ve Merck en el país, donde sus ventas han crecido a doble dígito en los últimos cuatros años.

Hay otras empresas que se están llevando sus plantas. Nosotros estamos viendo cómo seguimos creciendo: Pedro Galvis.. Fotografía: Arturo Luna / Forbes México.

 

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