La agroindustria mexicana es un actor relevante de la economía nacional, abarcando una amplia gama de sectores que van desde la agricultura hasta la manufactura y la distribución. En un país con una gran tradición agrícola y una amplia diversidad de recursos naturales, la agroindustria desempeña un papel vital en la generación de empleo y el desarrollo económico en todas las regiones.

Dentro de este vasto panorama, la agroindustria cervecera se destaca como uno de los sectores más valiosos en términos de empleabilidad así como dinamismo económico, que además se concentra en la proveeduría local y su desarrollo.

México se distingue globalmente como líder cervecero, ocupando el cuarto lugar en producción mundial. Dentro de nuestra economía, el sector cervecero es particularmente significativo: de cada peso generado en la industria de bebidas alcohólicas, 65 centavos provienen de la cerveza. Aunado a ello, gracias a los esfuerzos sostenidos de esta agroindustria, actualmente el 73% de los insumos utilizados en la producción de cerveza son de origen nacional, cifra que supera ampliamente el promedio de proveeduría doméstica en las industrias manufactureras del país (42%).

El enfoque de la agroindustria cervecera, centrado en el talento mexicano, ha sido clave para la creación de empleos de calidad, especializados y bien remunerados, generando más de 700 mil puestos de trabajo, de los cuales 55 mil son directos. Cabe señalar que este sector ofrece las remuneraciones más altas dentro de la industria de bebidas alcohólicas, con un promedio de aproximadamente 34,900 pesos mensuales, de acuerdo con un estudio realizado por el Inegi.

La extensa cadena de valor de la cerveza ha destacado por fortalecer las cadenas de suministro locales y el impulso al desarrollo de diversas actividades económicas nacionales. Por una parte, la industria promueve el crecimiento de la actividad primaria integrando a miles de familias de agricultores en la producción de cebada, fundamental para la elaboración de la malta, en Guanajuato, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Estado de México y Durango, entre otros estados.

En el sector secundario, la fabricación de envases de vidrio y aluminio destaca por su alta proveeduría nacional, con contenidos locales del 97.4% y 95.3%, respectivamente. Otros eslabones importantes incluyen la elaboración de féculas y almidones con un 50.2% de insumos locales y la producción de envases de cartón con un 53.3%.

En el sector terciario, el 99.8% de las agencias de publicidad y el 97.6% de los operadores de servicios de telecomunicaciones alámbricas son locales, resaltando la contribución de servicios nacionales a la cadena de valor cervecera. Lo anterior, es un claro ejemplo de cómo una industria puede aprovechar las oportunidades propias de nuestro país para generar valor y crecimiento.

Sin duda alguna, la agroindustria cervecera, con su arraigada integración local y su capacidad para generar empleos y valor económico, es un activo invaluable para México, convirtiéndose en un modelo de referencia en términos de la construcción de un futuro próspero y sostenible.

Todos los mexicanos que forman parte de esta industria, desde el campo hasta las fábricas, cuentan con la confianza y el reconocimiento de este sector, que no solo produce una de las bebidas más apreciadas y reconocidas a nivel mundial, sino que también contribuye en diversos sentidos con la economía y las comunidades de nuestro país.

Contacto:

*Karla Siqueiros, directora general de Cerveceros de México.

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