Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta una fuga de gas Licuado de Petróleo (LP) causada por una toma clandestina durante la madrugada del 2 de julio.

En respuesta, Pemex cerró ductos y dijo que trabaja con cortinas de agua para evitar la explosión del gas, detalló la petrolera en un comunicado.

La compañía solicitó suspender inyecciones del hidrocarburo e implementó un paro de emergencias, así como depresionar las terminales de Jaltenco, Invalle y Tepeji, para  garantizar la seguridad de la zona.

La fuga se localiza en el municipio de Nextlalpan, Estado de México, específicamente en el Fraccionamiento Ex Hacienda Santa Inés, en el kilómetro 717+000 LPG 24-20-14” Cactus-Zapotlanejo.

La zona se ubica aproximadamente a 550 metros del Circuito Exterior Mexiquense y a 150 metros de la carretera Nextlalpan Santa Ana, tramo que se encuentra cerrado a la circulación.

La empresa dijo que se desalojó a la población del fraccionamiento Ex Hacienda Santa Inés, “la cual se encuentra fuera de peligro”.

Personal de logística y seguridad física de Pemex, Guardia Nacional, Protección sivil, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y autoridades de la entidad que gobierna Alfredo del Mazo trabajan en el lugar.

“El área jurídica de Pemex procederá a realizar las acciones legales conducentes ante las autoridades competentes contra quien resulte responsable”, agregó la compañía en el documento.

Lee también: Pemex arriesga calificación al producir más sin elevar reservas petroleras

 

Siguientes artículos

Investigan si Facebook compra a rivales antes de que sean una amenaza
Por

Un reporte del Wall Street Journal señala dicha investigación; la red social del mundo ha comprado cerca de 90 compañías...