El expediente clínico electrónico (ECE) podría ser la solución para que todos los mexicanos reciban un cuidado de la salud oportuno, eficiente y conveniente. En el DF se han invertido 220 mdp para ponerlo en marcha. En algunos hospitales privados y de gobierno ya se ha implementado, pero aún falta mucho por hacer.

 

 

Cuando la señora Concepción se siente enferma y no es de urgencia, debe levantarse muy temprano para llegar a la clínica que le corresponde. Una vez ahí, espera más tiempo para recibir atención, que en la mayoría de los casos sólo dura de 15 a 20 minutos. Y si al terminar la consulta necesita realizarse estudios en otra clínica, tiene que trasladarse el mismo día y esperar unas horas más para confirmar la cita, posiblemente dentro de un par de meses.

Ella es una de las 91 millones de personas (77% de la población total) que están afiliadas a una institución de seguridad social o de salud, según la Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social (ENESS) 2013. Así, de cada 100 personas, 45 están afiliadas al Seguro Popular, 44 al IMSS, 7 al ISSSTE y el resto a otras instituciones públicas o privadas.

El tiempo de espera podría reducirse y la atención sería más precisa para la mayoría de los derechohabientes y para la señora Concepción si se contara con un Sistema de Información Hospitalaria (SIH) y un expediente clínico electrónico (ECE) en todo el país.

“Lo más importante cuando vas a una institución médica es el diagnóstico”, asegura Edna Castro, directora comercial de Carestream Healt, en entrevista con Forbes México.

El SIH es un sistema integral de información diseñado para administrar los aspectos financieros, clínicos y operativos de una organización de salud. Puede incluir o estar conectado con un ECE, que es una fuente de información que amplía el diagnóstico médico de un experto, conformado por documentos, imágenes, procedimientos, pruebas diversas, análisis e información de estudios practicados al paciente.

“Por años ha existido una intención relevante de los actores públicos y privados de invertir en esta tecnología como un paso necesario para mejorar la calidad de atención de los pacientes y para el registro de información. Aunque los avances no se han dado al ritmo esperado, existe la vocación de empujarlo”, comenta en entrevista Mario Chao, director global de la práctica de salud de Everis NTT Data Company.

Datos del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) muestran que México se ubicó en el lugar 79 de 149 países en el Reporte Global de Tecnologías de Información 2014, lo que representa una caída de 16 posiciones, cuando en 2013 ocupó el lugar 63 de 148 naciones.

Para el especialista, el problema para que no se haya implementado el ECE en todo el país es una cuestión cultural. “A mí, la verdad, me sorprende cómo en América Latina y en México queremos hacer las cosas demasiado rápido. Para ponerlo en perspectiva, en Estados Unidos se han invertido miles de millones de dólares para incentivar el uso del expediente clínico, en un periodo largo, y con mucha aportación de inversión pública se ha logrado subir el porcentaje de penetración a más de 80%, aunque antes de esa inversión estaba en un radio de 40%.”

Es un hecho que implementar esta tecnología toma su tiempo, ya que cada paciente es único, tiene su propia genética y hasta sus propias condicionantes sociales, y no se puede estandarizar el ECE. Aunque es un producto tecnológico, es un producto altamente humanizado y sensible.

Para Edna Castro, la inversión y la organización son los aspectos que han impedido que se implemente el ECE en todo el país. “El poder organizar en el sector salud un expediente que abarca más de 50 millones de derechohabientes es complicado.”

Además, no es lo mismo implementar esta tecnología en la sierra o los lugares más apartados del país, que en un hospital privado en el centro de la ciudad.

“Uno de los mayores causantes de los errores médicos, además de que los expedientes están en papel y fácilmente se pueden perder, es la interpretación de la letra de los médicos. Además, en poblaciones rurales o más alejadas usualmente hay déficit de profesionales especialistas. Una nación poco saludable tiene problemas económicos, está comprobado”, asegura Mario Chao.

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Un diagnóstico alentador

Llevar el ECE a todo el país es difícil, aunque no imposible.

“Hace 10 años podríamos hablar que había muy pocos hospitales que incluían esta tecnología; ahora estamos en una situación de avanzada, sobre todo en el mercado privado y algunas instituciones públicas. Creo que dentro de los próximos cinco años se podría hablar de un solo expediente que maneje la información de los pacientes”, comenta Edna Castro.

Muchos hospitales, principalmente los privados, han adoptado el ECE en su administración interna. También los públicos, como el Instituto Nacional de Nutrición y el Instituto Nacional de Cancerología. Incluso, entidades como la Secretaría de Salud de Zacatecas y el gobierno del Distrito Federal.

Con una inversión inicial de 220 millones de pesos, el GDF, en alianza con Everis BNTT Data y Telmex, puso en marcha en enero de este año el Sistema de Administración Médica e Información Hospitalaria (SAMIH), que se implementará a lo largo de dos años e incluye 490,520 horas de formación presencial y en línea para médicos, enfermeras y personal administrativo de los 31 hospitales de la capital del país.

Esta medida podría beneficiar a más de cuatro millones de personas, además de que “el expediente clínico electrónico incrementará hasta 60% la eficiencia de los servicios hospitalarios de la Ciudad de México”, afirmó el jefe de gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, en su cuenta de Twitter.

Los beneficios del ECE son varios:

  •  Eficiencia en recursos y reducción de costos.
  •  Incremento en la seguridad e identificación unívoca del paciente.
  •  Reducción de tiempos de espera para el beneficiario y el derechohabiente.
  •  Repositorio clínico de la historia de salud del paciente: alergias, vacunas, antecedentes familiares, hábitos tóxicos y, por ende, mejor calidad en la prestación de servicios de salud.
  •  Simplicidad y agilidad en la citación de pacientes, evitando desplazamientos innecesarios.

Para ambos especialistas, el ECE es fundamental en la digitalización de los servicios públicos de salud.

“El principal beneficio de esto es tener la información agrupada y disponible en todo momento y lugar. Esto garantiza una mejor atención, calidad y seguridad en la atención. Si se tiene un control más exhaustivo de las citas, podemos ser más eficientes y proactivos. Incluso, teniendo el ECE se puede disminuir la estancia media en los hospitales”, comenta Mario Chao.

Para Edna Castro, también la portabilidad de la información es el principal beneficio. “Si pudieras tener tu información médica en el hospital A, B o C, sin depender de volver a escribir el historial, sería benéfico para el paciente.”

A pesar de que como cualquier información puede perderse o dañarse, el ECE podría resultar un poco más seguro que el almacenamiento físico. “Muchas veces la información electrónica está mejor custodiada, es más difícil acceder que la información analógica; se tiene un respaldo. Un ejemplo: cuando Katrina golpeó Nueva Orleáns, mucho del archivo de las historias clínicas se perdió en la inundación”, recuerda Mario Chao.

El sector salud ya no es ajeno a esta tecnología. El gobierno y las clínicas privadas entienden el potencial y la importancia del expediente clínico para una mejor atención de los ciudadanos, como en el caso de la señora Concepción. En el mediano plazo, sin duda, el costo de no tener un expediente clínico electrónico será mayor.

 

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