El bono demográfico otorga una oportunidad a México para crecer su economía, pero antes debe incentivar la participación de los jóvenes en los sectores productivos.

 

 

México tiene una riqueza en su juventud que podría cambiar positivamente el panorama económico y social que ha vivido en los últimos años. Pero esta oportunidad tiene un tiempo limitado que podría caducar muy pronto.

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En las últimas 6 décadas la población se cuadruplico y la edad promedio de las personas oscila de los 23 a los 29 años, además, su expectativa de vida creció, una tendencia que los especialistas esperan continúe a la alza.

Sin embargo, la probabilidad de que el bono demográfico empiece a disminuir a partir de 2020 se mantiene latente, como lo advierte el estudio ‘Bono Demográfico y Educación en México’ del Banco de México (Banxico).

“Los jóvenes debemos dar un giro a la situación del país antes que el bono demográfico se empiece a revertir, por eso es importante empezar a actuar de inmediato”, asegura Greta Ríos Téllez-Sill, directora general de Ollin, Jóvenes en Movimiento.

En sentido, la organización que preside Ríos dio a conocer recientemente el Índice Nacional de Participación Juvenil (INPJ) 2013, el cual busca medir y poner en la discusión pública el papel que juegan los jóvenes mexicanos desde su acceso a las estructuras institucionales.

Este documento, así como la participación de la Iniciativa Privada (IP) y el impulso legislativo a las políticas sobre juventud podrían hacer que la población joven le dé un segundo aire al crecimiento económico del país.

 

Índice de Participación

Ollin, Jóvenes en Movimiento, es una organización civil que fue constituida en 2011 por un grupo de jóvenes mexicanos que buscan posicionar el tema de la juventud en la agenda nacional a través de investigaciones que integren información sobre la participación de los jóvenes en diferentes rubros institucionales.

“Somos puros jóvenes y buscamos que el sector de la juventud sea visto y cause ruido, y que nos cansamos del discurso de los NiNis (jóvenes que ni estudian ni trabajan), y dijimos: los jóvenes están haciendo muchas cosas”, dice Greta Ríos.

La poca información disponible respecto a los jóvenes los llevó a hacer un esfuerzo para recabar los datos de participación de la juventud mexicana que se involucra en la vida pública del país.

Hace unos días, se presentó en la Ciudad de México la segunda edición del INPJ que muestra la información de cerca de 16,000 encuestas llevadas a cabo en cuatro áreas específicas en donde los jóvenes participan:

  1. Gobierno Federal
  2. Partidos políticos
  3. Organizaciones de la Sociedad Civil
  4. Instituciones de Educación Superior

 

Actualmente, el 50% de la población mexicana se encuentra integrada por jóvenes entre los 26 años o menores a esta edad, lo cual no garantiza una mayor participación joven en todas las áreas que toma en cuenta el INPJ.

En 189 instituciones en el gobierno federal, sólo 2 de cada 10 personas en el gobierno son jóvenes, es decir, de 438,616 funcionarios, sólo 101,816 son considerados jóvenes.

Foto: INPJ 2013

En los partidos políticos, la situación no es más halagadora: de 3,489 integrantes de 7 partidos políticos, sólo 480 son jóvenes, lo cual se traduce en que tan sólo 1 de cada 10 tomadores de decisiones es joven.

“Es importante que las instituciones enfocadas a apoyar a los jóvenes impulsen la participación de los jóvenes en el país”, dice Ríos Téllez-Sill.

Para la joven directora de Ollin hay cifras que le muestran que el panorama no es totalmente adverso, ya que la participación de los jóvenes es mayoritaria en las universidades y las organizaciones de la Sociedad Civil, lo cual le representa una esperanza para incrementar las voces jóvenes en la sociedad.

“Descubrimos que los jóvenes estamos tras bambalinas y que hay formas de impulsar su mayor participación”, argumenta Greta Ríos.

 

Detonante económico

 

Pero los cambios en la participación  de la juventud mexicana también deben de extenderse a otras áreas como es la actividad empresarial.

El INPJ revela que sólo 3 de cada 10 participantes en las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MyPymes) son jóvenes

“Hay que romper el confort entre la IP y el sector educativo”, afirma Jorge Herbert Acero, vicepresidente nacional de la Comisión Nacional de Empresarios Jóvenes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

INPJ 2013

El también presidente del Consejo Ciudadano de Seguimiento de Políticas Públicas en materia de juventud asegura que se deben crear las condiciones para que el gobierno y las empresas puedan enfocar sus esfuerzos en la capacitación de los jóvenes para incentivar la productividad.

“Los espacios no son suficientes para emplear a los jóvenes”, dice Jorge Herbert.

En este sentido, opina que la única fórmula para el desarrollo del país se encuentra en la generación de más de un millón de empleos y así detonar crecimientos del Producto Interno Bruto (PIB) nacional del 7% anualmente.

 

Reto contra el tiempo

Sin embargo, lograr los cambios que permitan a los jóvenes participar en los sectores económicos y políticos del país requiere de esfuerzos legales para posicionar el papel de los jóvenes.

“Creo que el principal reto se encuentra en la parte legislativa, para que el INPJ se convierta en una estrategia que sea aplicada”, asegura la legisladora Guadalupe Velázquez Díaz, secretaria de la Comisión de Juventud en la actual legislatura de la Cámara de Diputados.

El primer paso que podría abrir brecha para lograr mayores adecuaciones legales se encuentra en la ratificación de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, lo cual podría lograrse antes de que concluya este año, opina la legisladora.

Frente a este panorama, dice la diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Programa Nacional de Juventud, que será presentado en abril de 2014, tendría mayores oportunidades para lograr mejoras significativas en el panorama de los jóvenes.

Para Greta Ríos lo más importante en este momento es potenciar los programas que promueve el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), para dar paso a una Secretaría de la Juventud federal.

Jorge Hebert de Coparmex cree que esta etapa tiene un valor especial para el país: “Hemos vivido diferentes etapas de prosperidad entre las que se encuentra la de llamada riqueza del oro negro,  pero hoy nos encontramos frente a la oportunidad de inaugurar la etapa del oro gris, que se encuentra en el conocimiento de los que somos jóvenes”.

 

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