Quizás has tenido que prestarle dinero a un amigo o familiar y éste tardó años en pagarte, lo que posiblemente afectó tus finanzas personales y aunque esta situación no ocurra regularmente, muchas veces no podemos darle la vuelta o decirles que no, principalmente si se trata de una emergencia.

Según expertos en finanzas personales, hacer préstamos a amigos o familiares generalmente terminan en la pérdida de ambos; es decir, en el dinero y en la relación, además de que te pueden privar de algo que anheladas.

De hecho, los créditos a miembros de la familia o a amigos pueden acabar en una serie de problemas inesperados que pueden afectar incluso un plan de vida o nuestra planeación financiera a corto y mediano plazo.

Estas son las razones por las que no debes prestar dinero a amigos o familiares y algunos consejos de Banco Base que te ayudarán al control de daños si aceptas hacerlo:

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1.- Créditos sin plazo definido.

Generalmente estos préstamos tienden a ser sin un plazo establecido. Las partes casi nunca llegan a un acuerdo sobre la fecha de pago como tampoco sobre el pago de intereses. Los prestadores nunca saben cuándo les regresarán el dinero y los solicitantes tampoco saben cuándo van a pagar. Esto los deja en el limbo. La incertidumbre puede llevar al estrés en ambas partes porque ninguno tiene certidumbre.

Consejo: Establezcan un plazo y un calendario de pago. El plazo debe incluir la fecha de la liquidación total del préstamo y el calendario fechas para los pagos mensuales. Por ejemplo, “te lo voy a prestar, pero necesito el dinero antes del día 31. Si me lo vas a pagar por meses, entonces me debes pagar 2 mil por mes de aquí hasta diciembre”.

2.- Los créditos no son prioridad.

Con un crédito sin plazos, el solicitante del dinero nunca se enterará de que existe un sentido de urgencia para pagar el crédito. Sin un plazo, el reembolso se convierte en la última prioridad del solicitante. Tampoco este último enfrentará repercusiones por no pagar, como las tasas de interés o un impacto negativo en las finanzas. Si no hay la amenaza de sanciones, entonces no tendrá motivación para tomar en serio el préstamo.

Consejo: Habla con tu amigo o familiar y hazle saber que la liquidación total del préstamo es una prioridad. Establece un plazo para que no haya malos entendidos.

3.- Es difícil pedir que devuelvan el dinero.

Puede ser complicado pedir a tu amigo o familiar exigirles la devolución del dinero. Es más probable que el solicitante se sienta incómodo cuando se les diga la importancia de tener de vuelta el dinero. Más grave es que el prestador esté preocupado por el dinero y de plano se cierre toda comunicación a fin de evitar hablar del préstamo. El prestador puede estar confundido y esto puede llevar a un final negativo.

Consejo: Si ya has prestado dinero a un familiar o amigo y has batallado para pedirles el dinero, date un tiempo para hablar con el solicitante a fin de resolver la situación. Esto hará que las discusiones sean menos fuertes y menos amenazadoras.

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4.- Puedo hacer que la familia se incomode.

Una vez que hayas prestado dinero a amigos o familiares, pueden existir momentos incómodos entre ambas partes. Ciertamente es difícil rodearse de la persona a la que le prestamos dinero y que sabe que lo debe devolver. Ninguno quiere hablar del préstamo o del dinero y menos del costo del dinero, porque entonces la gente podría preguntarse por qué no lo han pagado.

Consejo: Tú y la otra parte deben tener un encuentro privado para hablar del préstamo a fin de que ninguno se sienta incómodo.

5.- El solicitante se vuelve un sirviente del prestador.

Lo dice la Biblia y generalmente es así. Cuando recibimos el dinero prestado generalmente complacemos en todo al prestador y hacemos todo lo que nos sugiere. Parece que no hay oposición alguna.

Consejo: A ninguna de las partes les gustaría sentirse de esta manera, por lo que se tiene que buscar una salida a esta situación incómoda.

6.- El solicitante podría pedir más.

Una vez que prestaste dinero a un amigo o familiar, alguno de ellos regresará para pedirte más dinero. Además, otros amigos y familiares podrían hacer lo mismo pidiéndote otro préstamo.

Consejo: No te conviertas en un prestamista inmediato en este círculo de amigos y familiares. Nunca debes estar en un estado de préstamo constante.

7.- Dales consejos para salir de sus problemas.

Cuando prestas dinero a amigos o a familiares, dales un camino fácil para salir de sus problemas financieros, en vez de complicarles más sus conflictos. Por ejemplo, tu prima te pide dinero para pagar su tarjeta de crédito, pero necesita aprender a cómo manejar un presupuesto. Niégale el préstamo, pero ofrécele ayuda sobre cómo crear un presupuesto o a buscar formas alternativas de ingreso.

Consejo: Ponlos en una situación que mejore su situación financiera.

8.- Estos préstamos no generan interés.

Prestar dinero a tu círculo te cuesta. Es más probable que no cargues intereses o que tampoco te propongan pagarlos. Si tienes el dinero, mejor inviértelo en un instrumento.

Consejo: Cobrar intereses a familiares y amigos puede ser incómodo, pero es razonable. Obviamente que la tasa de interés debe ser más baja que las que se ofrece en el mercado.

 

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