Forbes

La misión de Carlos Martínez Velázquez, nuevo director del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), será poner orden en casa, literalmente, luego de que, a su llegada, en diciembre de 2018, encontró que los créditos no satisfacían las necesidades de todos los derechohabientes, que lo que contrata el Instituto está plagado de asignaciones directas y que la cartera vencida es alta: de 5.7%.

Otro punto vital será dar seguimiento al quebranto causado al organismo cuando, durante la administración de José Murat, Infonavit compró certificados bursátiles emitidos por Abengoa México, empresa de energía y medio ambiente que incumplió con el pago de dividendos debido a sus problemas financieros.

Por otro lado, explica que será necesario revisar la meta crediticia de 5%, estipulada en el Plan Financiero del año 2019 (que quedó establecida antes de que Martínez Velázquez tomara posesión) y, posteriormente, sacar una actualización.

“Nos hemos encontrado que más de la mitad de los trabajadores que cotizan en el instituto no usan su dinero; y no lo usan, precisamente, porque no encuentran dentro del Infonavit una línea de financiamiento para sus casas”, cita el funcionario.

PUBLICIDAD

Frente al encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades, que la vuelve inalcanzable para los trabajadores de bajos ingresos, Martínez Velázquez afirma que, este año, 176,185 viviendas serán para personas que ganan 2.6 UMAS (6,678.10 pesos) al mes.

Con este tipo de viviendas, ¿se logra satisfacer las necesidades reales de las personas?

Como lo he dicho en reiteradas ocasiones, no hay Infonavit que alcance, por más que se presuma que se han dado 10 millones de créditos hipotecarios [en 46 años]; la realidad es que no estaremos satisfechos hasta que realmente los trabajadores cubran esas necesidades de vivienda; y, en ese sentido, nosotros vamos a abrir nuevos programas y líneas de financiamiento.

En particular, es importante que Infonavit explore el tema de la construcción en terreno propio, debido a que muchos derechohabientes tienen un terreno que puede ser de ellos, heredado o de algún familiar, y podrían aplicar parte de su subcuenta de vivienda para tener un crédito para la construcción en sus propios terrenos. Y eso es algo para lo que Infonavit no ha hecho un programa serio.

Vamos a encontrar este tipo de soluciones, con las que brindemos asistencia técnica para que [los trabajadores] puedan hacer la construcción [de su vivienda]. Vamos a incluir actores de la banca social que puedan participar, de manera directa, en este tipo de financiamiento, junto con nosotros; y, sobre todo, darle al trabajador más opciones.

¿Qué había fallado en el programa de construcción en terreno propio?

Había uno, que existe actualmente, pero focalizado exclusivamente a usar [el crédito] en ejidos y en solares ejidales; creemos que, si estudiamos este programa [podría haber más opciones]… Si vemos qué ha pasado, qué ha sido bueno y qué ha sido malo, se puede extender a otras modalidades de la propiedad de la tenencia de la tierra.

Ve el video: Carlos Martínez: a revertir la política fallida de vivienda

Foto: Susana Gonzalez/Bloomberg via Getty Images.

¿Qué pasa con la vivienda social para las personas de menos ingresos en las ciudades donde los precios son muy altos?

Efectivamente, si tú ves las metas de colocación en la Ciudad de México, pues… son de las más bajas, y eso tiene la explicación en que el valor de las propiedades es más alto y, por lo tanto, el crédito Infonavit no puede fondear ese tipo de vivienda, y ni siquiera hay oferta; no es un asunto de nosotros, es un asunto de cómo se ha desarrollado la oferta inmobiliaria en la ciudad.

En muchas ciudades no hay posibilidad de colocar estos créditos. Lo que ha hecho ya el Infonavit es aumentar el techo de financiamiento; ahorita está en 1.7 mdp. Esto permite a todos los trabajadores acceder a una solución hipotecaria. Y lo que también se tiene que bus- car, sobre todo con las autoridades competentes, como la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano [Sedatu] o el Instituto Nacional de Suelo Sustentable [Insus], son mecanismos que ellos establezcan en la política nacional de vivienda para concentrar apoyos al financiamiento de suelo, o con la Sociedad Hipotecaria Federal [SHF] en el tema de los créditos puente.

¿Cómo sería eso en el caso de personas a las que no les alcanza para comprar vivienda en un centro de ciudad?

Se puede buscar, a través de la promoción de la oferta, que esa oferta tenga, de manera voluntaria, por ejemplo, una mezcla de departamentos de distintas características en un mismo conjunto: hacer una mezcla, dentro del mismo desarrollo, de [viviendas] más baratas y más caras, y eso te ayuda a financiar, de manera cruzada, a todos los trabajadores.

En cuanto al instituto, ¿cuál es la estrategia para hacerlo más eficiente?

Lo primero que estamos haciendo, y lo anunciamos desde la época de transición [en 2018], es revisar cómo se había venido gastando el dinero, en monto y en destino del gasto.

Lo que pasaba era que, por ejemplo, la mayoría de las licitaciones o, más bien, de las contrataciones que se hacían, eran asignaciones directas. Prácticamente, estamos hablando de que ocho de cada 10 contratos eran asignaciones directas o procedimientos especiales normados por el propio Consejo de Administración.

Eso era contrario al espíritu de que haya licitaciones sobre prácticamente todos los temas y que, sólo por excepción, se tengan que hacer otros procedimientos.

Solicitamos a la Comisión Federal de Competencia (Cofece) revisar nuestro marco normativo de compra. ¿Qué vamos a hacer con esto? Generar un nuevo estatuto de compras para el instituto, que creemos que puede generar ahorros de, más o menos, 15%. La OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos], en todos sus documentos que han estudiado el tema de compras públicas, ha determinado que los procesos competitivos te pueden llevar a ahorros de hasta 30%.

Hoy, prácticamente cada unidad administrativa puede comprar y gastar con un presupuesto. Vamos a centralizar una unidad de compras y tendremos un centro de control de costos que nos ayude a que, cada año, seamos más eficientes y podamos encontrar las mejores ofertas en el mercado para los bienes y servicios que contratamos.

¿De cuánto es el monto que se contrata al año?

De alrededor de 8,000 a 9,000 millones de pesos (mdp). Si ves el balance del Instituto y notas que maneja 1.4 billones de pesos (bdp), que es el valor de la cartera hipotecaria, pensarías que hay muchos procesos establecidos. Pero, lo que nos hemos encontrado es que, en realidad, todo es muy discrecional, por quienes han encabezado el Infonavit.

Han encontrado anomalías. Una es el quebranto que Abengoa provocó al Instituto. ¿Cuál es el estatus de este caso?

El Infonavit puso las demandas correspondientes, aquí y en España, en contra de la empresa. Lo importante es que no vuelva a suceder, y es en lo que estamos concentra- dos actualmente. Por eso, hemos determinado revisar todas las reglas de inversión, todos los procesos y controles que siguen las inversiones en la institución, para que, casos como éstos, que fueron aprobados incluso por un comité, no vuelvan a ocurrir en el futuro. Este quebranto que provocó Abengoa a las finanzas del instituto es un quebranto para los trabajadores de México.

Vamos a presentar, durante el año, el nuevo esquema de las reglas de inversiones e, incluso, un área mucho más robusta que tenga esos controles y, como mandato, maximizar el ahorro de los trabajadores.

Te puede interesar: Infonavit alista programa para reestructurar créditos ‘impagables’

Foto: Horacio Villalobos/Corbis via Getty Images.

¿Has detectado otros riesgos de este tipo?

Hay un portafolio de inversiones muy seguro, que está invertido en papel gubernamental, que prácticamente no tiene riesgo en el largo plazo. También hay que tomar en cuenta que el Infonavit es, precisamente, un fondo a largo plazo y, por lo tanto, los muchos vaivenes que pueda tener el mercado en el corto plazo no necesariamente afectan el rendimiento en el mediano y largo plazos.

Cuando revisemos el marco de inversiones, el portafolio objetivo y todas las cosas que iremos pre- sentando, ya podremos hacer un análisis más detallado de un antes y un después en materia de inversiones del instituto.

¿Habrá consecuencias legales contra las administraciones anteriores, como en el caso de José Murat, por el asunto de Abengoa?

Todavía no me han dado el reporte de lo que trae en la panza el Comité de Auditoría. Como sabes, en el caso de Infonavit, este comité depende directamente del Consejo de Administración, no depende de mí. Entonces, son ellos los que hacen este tipo de investigaciones internas. Pero, en cuanto me pasen el reporte, sabré qué está en curso y qué se dictaminó ya, porque entiendo que hay cosas que ya se dictaminaron. Entones, hay que diferenciar.

¿Qué van a hacer en el Infonavit para revertir la cartera vencida?

Ha venido creciendo. En el sexenio anterior, aumentó al doble el monto de su valor, pero la causa de esto tiene que ver con una política de vivienda fallida y expansiva que se dio durante los años de [Felipe] Calderón y de [Vicente] Fox. Muchas veces, la cartera la ves cuatro o cinco años después de que se originó el crédito.

Con las medidas que se fueron tomando [en el gobierno de Enrique Peña Nieto] después de esa crisis de vivienda por una política fallida, se estableció la Sedatu, se creó la Ley General de Asentamientos Humanos [y] ha habido nuevas normas para los polígonos de contención urbana; y eso ha generado una oferta distinta para los trabajadores.

Esperamos poder medir, más o menos a la mitad de esta administración, estos efectos normativos. Que sean desarrollos que tengan menor cartera vencida, porque están mejor ubicados, están dentro de los polígonos de contención de las ciudades, lo que implica que deben tener servicios municipales, y que no vuelva a ocurrir la historia de terror, donde, de manera irresponsable, muchos presidentes municipales y gobernadores pro- movieron desarrollos de vivienda donde ni siquiera había servicios… y después no hicieron los esfuerzos necesarios para dotarlos [de ellos], y la gente abandonaba la vivienda.

¿Cuál es el ideal en cartera vencida?

La cartera vencida total pondera- da se estima, al cierre de 2018, en 5.7%. Estuve viendo los benchmarks del sector financiero y, más o menos, andan en 2%. No nos podemos comparar con el sector financiero, porque atendemos a una parte de mayor riesgo, pero sí aspiraríamos a tener un menor índice, más cercano al benchmark del sector financiero.

¿Y la recuperación incluye quitarle la vivienda a la gente?

Recuerda que, en el caso de Infonavit, la propia ley prevé el esquema de cobranza social. Permites que haya, más o menos, un lapso de dos años en los que, junto con el trabajador, ves opciones de pago antes de llegar a un proceso judicial.

Lo que también queremos establecer son mejores mecanismos de cobranza social y, sobre todo, [fijar] estándares de ética a quienes se dedican a la cobranza, que son servicios tercerizados, con estándares claros, y ligarlos a las quejas de los trabajadores. Si los trabajadores se quejan de acciones particulares de alguna empresa de cobranza, pues, tenemos que revisarlos, para que sean empresas éticas, que no tengan ese tipo de cuestiones abusivas, pero seguir con lo que marca la ley en materia de cobranza.

 

Siguientes artículos

El sexenio de Peña fue de precarización salarial: Luisa María Alcalde
Por

La secretaría del Trabajo y Prevención Social, detalla a Forbes México los puntos clave que hay que atacar de manera pri...