La actividad del sector subió un 4.0%, su mayor ritmo en más de dos años, lo que sugiere que una sólida demanda interna está apuntalando la economía debido a que los consumidores están realizando compras antes del alza de impuestos.

 

Reuters

TOKIO  – La producción industrial de Japón creció en enero a su mayor ritmo en más de dos años y la inflación subyacente se ubicó cerca de un máximo de cinco años, un par de señales reconfortantes para una economía que se espera sufra un remezón por un aumento del impuesto a las ventas previsto para abril.

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La demanda de trabajadores siguió mejorando y el gasto de las familias aumentó más que lo esperado, brindando esperanzas de que la demanda doméstica pueda garantizar una recuperación luego de un tibio crecimiento en el cuarto trimestre del año pasado.

Los positivos datos mostraron que la economía comenzó el año con fuerza, debido a que los consumidores adelantaron las compras para anticiparse al alza de impuestos, pero hay preocupaciones sobre si se necesitará un mayor estímulo en el año para apoyar el crecimiento, debido a que se espera que el gasto de las personas disminuya.

“No estoy totalmente confiado en la economía después del aumento del impuesto a las ventas”, dijo Norio Miyagawa, economista de Mizuho Securities Research & Consulting Co.

“El gasto de los consumidores no será tan fuerte como ahora. Hay muchas incertidumbres sobre las exportaciones. Una vez que el BOJ se dé cuenta de que los precios a los consumidores no se están acelerando, comenzará a debatir otras medidas”, agregó.

Después de décadas de un débil crecimiento, la tercera mayor economía mundial se aceleró durante el año pasado luego de que el primer ministro Shinzo Abe lanzó una agresiva mezcla de estímulo fiscal y monetario.

Los mercados, sin embargo, están comenzando a preocuparse sobre la durabilidad de la recuperación, especialmente debido a que las exportaciones no han crecido de manera sustancial, mientras que el crecimiento de la inversión empresarial y los sueldos ha sido inferior a las expectativas.

El previsto aumento en abril del impuesto a las ventas a un 8% desde un 5% se ha sumado a la incertidumbre, aunque los funcionarios han dicho que están preparados para ver más allá de una baja temporal de la actividad.

La producción industrial de Japón creció un 4.0% en enero, lo que sugiere que una robusta demanda interna está apuntalando a la economía, debido a que los consumidores se han apresurado a realizar compras para adelantarse al aumento del impuesto a las ventas.

El crecimiento fue superior a la estimación promedio de un 3.0%, debido a que las empresas elevaron la producción de automóviles y electrónicos de consumo. También fue el mayor ritmo de expansión desde que la producción creció un 4.2% en junio del 2011.

Los manufactureros consultados por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria esperan que la producción crezca un 1.3% en febrero, pero que caiga un 3.2% en marzo, mostraron los datos.

El índice de precios subyacentes a los consumidores de Japón, que excluye a los alimentos frescos pero incluye a los productos del petróleo, subió un 1.3% por ciento interanual en enero, más que la estimación promedio de un avance anual de un 1,2 por ciento.

Eso igualó el aumento anual de un 1.3% de diciembre, el más rápido en más de cinco años.

El banco central mantuvo su agresivo estímulo monetario en la reunión de política de la semana pasada, con el objetivo de alcanzar una meta de inflación a los consumidores de un 2% cerca de comienzos del 2015, que es considerada por muchos analistas como tremendamente ambiciosa.

Analistas esperan que la inflación enfrente problemas para acelerarse en los próximos meses, debido a que los efectos de la debilidad del yen en la importación de bienes se diluirá. También existen preocupaciones sobre que el consumo privado pueda perder fuerza después del alza del impuesto a las ventas.

La tasa de desempleo de Japón se mantuvo en enero sin cambios en un mínimo de seis años de un 3.7%.

La disponibilidad de trabajo medida por la tasa de empleos frente a postulantes subió a un 1.04%, lo que significa que hay más de un cargo disponible por cada persona que busca trabajar.

La tasa igualó la estimación promedio y alcanzó su mayor nivel desde agosto del 2007, subrayando la fortaleza del mercado laboral.

El gasto de las familias japonesas creció un 1.1% en el año hasta enero, superando por mucho la estimación promedio de un aumento de un 0.2%.

Eso marcó el quinto mes consecutivo de avances en el año y una aceleración respecto al crecimiento de un 0.7% anual de diciembre, debido a que los consumidores gastaron más en vestuario, vehículos y viajes dentro del país.

Un sondeo de Reuters mostró la semana pasada que se espera que el BOJ adopte una política más expansiva este verano boreal para ayudar a impulsar la economía a medida que la estrategia de estímulo del primer ministro Shinzo Abe comienza a perder fuerza.

 

 

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