La historia comienza en Estados Unidos. Durante muchos años identificar a quienes pedían crédito era sencillo. En poblados pequeños los otorgantes de crédito conocían bien a los solicitantes. Cuando alguien pedía crédito a un banco los empleados sabían dónde vivía, a que se dedicaba y hasta como le iba en sus negocios.

Esta forma de dar crédito cambió cuando los pequeños poblados crecieron en territorio y población. Para ese momento, los bancos ya no conocían a quienes llegaban a pedir crédito y la gente tampoco se conocía bien entre sí. El negocio, claro, no iba a poder crecer si solo le daban crédito a quienes ya conocían, pero si había mucho riesgo en prestar a desconocidos.

Los bancos buscaron entonces formas de manejar el riesgo; sus primeros intentos no fueron muy efectivos. Por fortuna, en 1841, Lewis Tappan fundó una empresa dedicada a integrar un registro confiable de datos de crédito. Esta empresa, se llamó la Agencia Mercantil e inició operaciones en Nueva York. Su modo de operar era simple: los otorgantes de crédito pagaban una cuota para poder entrar a la Sala de Reportes. Ahí, pedían los datos de un solicitante de crédito. Un empleado los buscaba en un libro y los leía en voz alta para que los otorgantes de crédito tomaran nota. 

En 1859 la Agencia Mercantil fue comprada por Robert Dun. Con ello se creó Dun Company. Unos años antes, en 1849, John Bradstreet había fundado The Bradstreet Company.

Rápidamente The Bradstreet Company logró recopilar datos para integrar y distribuir un gran libro impreso con información de crédito. Los otorgantes de crédito pagaban una cuota para obtener este libro.

Más tarde, en 1933, Estados Unidos sufría los daños de la gran crisis económica. Por eso, The Dun Company y The Bradstreet Company se unieron para ofrecer mejores herramientas a las instituciones financieras naciendo así Dun & Bradstreet una empresa donde trabajaron cuatro presidentes de los Estados Unidos: Abraham Lincoln, Ulysses S. Grant, Grover Cleveland and William McKinley.

La industria de los burós de crédito siguió creciendo hasta que en 1968 se fundó TransUnion, empresa que abarcaba a UnionTank Car Company y a Credit Bureau of Cook County.

La llegada de TransUnion revolucionó la industria de los burós de crédito, pues al poco tiempo de su fundación fue la primera empresa en reemplazar sus registros impresos por sistemas automatizados para procesar la información.

Más tarde, TransUnion fue la primera empresa en ofrecer a los otorgantes de crédito acceso en línea a la información crediticia.

Queda claro entonces que tanto TransUnion como Dun & Bradstreet han sido fundamentales para el nacimiento y evolución de la industria de los burós de crédito a nivel mundial y Buró de Crédito es descendiente directo de ellos.

En estos 25 años, Buró de Crédito ha sido también fundamental para la sana y rápida expansión del crédito en México. Somos un aliado indispensable para los solicitantes y para los otorgantes de crédito. Prestar más, a mayor plazo y con mejores tasas de interés son consecuencias directas de contar con una empresa que provee información precisa y confiable.

Si no me creen, miren a su alrededor. Donde quiera que vayan y donde quiera que volteen ahí hay algo que fue posible gracias al crédito y Buró de Crédito forma parte de todas esas felices historias.

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