La compañía enfrenta una decisión histórica: promover a alguien de dentro y mantener el rumbo, o buscar en el exterior y dar un giro de 180 grados.

 

Por Connie Guglielmo

 

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Con el anuncio de retiro de Steve Ballmer, CEO de Microsoft, los inversionistas y analistas ahora hablan acerca de quién debe ocupar su lugar, algunos afirman que se necesita una persona ajena a la empresa para intervenir decididamente y cambiar las cosas en la compañía de software más grande del mundo.

“El mundo se ha movido más rápido de lo que el modelo de negocio de software con licencia de Microsoft puede responder. Apple, Google y Amazon se han convertido en proveedores de la empresa. Salesforce.com y Amazon están acelerando el cambio hacia la computación en nube. Dropbox ha pasado de cero a 175 millones de usuarios en cinco años. Así, a pesar de que los ingresos de Microsoft se han más que triplicado a 73,000 millones de dólares (mdd) en 2012, las cosas no se sienten bien”, dijo Ted Schadler, de Forrester Research. “Es una buena decisión que Steve pase la estafeta a alguien más, probablemente a alguien de afuera.”

Ballmer, quien se unió a Microsoft en 1980 como el empleado número 30 y sucedió al cofundador Bill Gates como CEO en 2000, dijo en un correo electrónico a los empleados que habría preferido posponer su retiro hasta que la transformación de los “dispositivos y la empresa” fuera más profunda. Ballmer anunció el mes pasado el cambio a una empresa que integra software y hardware como sus rivales Apple y Google, como parte de una reestructuración de toda la compañía con la intención de hacer la empresa más rápida, eficaz y competitiva en medio de la disminución de la demanda de PCs que históricamente han impulsado sus ganancias de software.

La compañía con sede en Redmond, Washington ahora necesita “un director ejecutivo que se mantenga durante un largo plazo en esta nueva dirección”, dijo Ballmer. “Nunca habrá un momento perfecto para este tipo de transiciones, pero ahora es el momento adecuado.”

Los inversores aplaudieron la decisión de Ballmer, disparando las acciones 7.29% en la sesión del viernes. Los accionistas de Microsoft han tenido un rendimiento total negativo de más de 17%, con una baja en el precio de los títulos de más de 35% durante la dirección de Ballmer, según datos de FactSet. Como señaló en Forbes el reportero Steve Schaefer: “aunque parte de ese descenso puede atribuirse al rápido descenso del sector tecnológico desde las alturas de la burbuja de las puntocom, Microsoft ha frustrado a los inversores durante años con su incapacidad para traducir una máquina de generación masiva de dinero —los ingresos y las ganancias han crecido enormemente— en un mejor desempeño en el mercado de valores”.

Microsoft aumentó 7.23%, o 2.37 dólares, para cerrar a 34.76 dólares en el Nasdaq. Las acciones subieron hasta un 10% en las noticias.

“Si el sucesor es un candidato interno entonces creemos que el alcance de una fuerte desviación potencial del curso actual estará probablemente limitada, dado que el plan de transformación implica algunos cambios profundos en el intercambio de más funciones y unificación de departamentos del grupo”, dijo Raimo Lenschow, de Barclays Capital, en una nota a los inversionistas. “Si el sucesor es externo, entonces puede haber mayor oportunidad de evaluar otros cambios estratégicos significativos en la estructura de negocios o participar de manera más agresiva en el ahorro de costos. Sin embargo, este enfoque también implica un mayor riesgo para la empresa, pues la transformación actual ya estaría en camino”.

El inversionista de Microsoft, Michael Obuchowski, gerente de cartera de North Shore Asset Management LLC, en Cold Spring Harbor, Nueva York, elogió a Ballmer por su labor de simplificación de operaciones en Microsoft durante los últimos años, pero dijo que la compañía carece de una estrategia integral. Su propuesta de sustituto: el presidente de Google, Eric Schmidt, quien tiene la experiencia necesaria en “software y hardware a la antigua” en los que Microsoft se basa, pero también entiende como trabajan compañías de tecnología más recientes, creativas e innovadoras.

“Ha dirigido una gran empresa, muy compleja y de rápido crecimiento con una serie de divisiones que hacen cosas más o menos similares a Microsoft —o por lo menos tiene que tratar y motivar tanto a los chicos de software como a los de hardware—. Además, fue capaz de mantener su ego bajo control y suavemente pasar a la empresa a la siguiente generación, mientras que se mantiene como un asesor importante. Tal cosa generacional no es una tarea fácil”, dijo Obuchowski. “Aparentemente Steve Ballmer no deja un heredero allí —su ego opaca a casi todos los demás—.”

La búsqueda de un sucesor está siendo dirigida por un comité especial de la junta directiva de Microsoft, presidido por John Thompson, director independiente de la junta. Incluye a Bill Gates, presidente de Microsoft; Chuck Noski, Presidente del Comité de Auditoría, y a Steve Luczo, Presidente del Comité de Compensación, quien es director general del fabricante de discos duros Seagate. El comité está trabajando con la empresa de reclutamiento Heidrick & Struggles y Microsoft dijo que “tendrá en cuenta tanto a candidatos internos como a los externos”.

“El anuncio del retiro de Ballmer es un acontecimiento importante y una vuelta de hoja para Microsoft. Pero un evento más crítico será la contratación de su reemplazo porque será su sucesor quien envíe la señal de qué tipo de cambios a la actual estrategia, si los habrá, se llevarán a cabo”, dijo David Cearley, vicepresidente de Gartner. El punto débil de Microsoft ha sido dedicar su tiempo y atención a los “avances incrementales” en sus productos y servicios en lugar de hacer nuevas apuestas audaces en las nuevas áreas de innovación existentes.

“Si la junta está en última instancia buscando ejecutar la misma estrategia de dispositivos y servicios que hemos visto desde el año pasado, entonces probablemente veremos en el puesto a alguien de dentro, aunque no hay un candidato interno obvio”, dijo. “Si traen a alguien de fuera, cualquier CEO que valga la pena tener querrá aplicar su propia visión e imprimir su visión en la organización de Microsoft. Creo que lo que Microsoft tiene que hacer es buscar un CEO que realmente pueda aumentar el enfoque de Microsoft en el liderazgo disruptivo e impulsar la innovación en el mercado … alguien de afuera que tenga una buena visión de la industria, así como una buena capacidad de negocio podría ser la opción correcta”.

El nuevo director general también podría enfrentar un “momento” IBM o GE, añade Schadler, de Forrester. “Mantener la empresa junta o fragmentarla? Lou Gerstner mantuvo a IBM junta y la decisión ha dado sus frutos. Por otra parte, IBM ha enfocado todos sus esfuerzos en un solo mercado, perdiendo sus negocios de PCs y otros de bajo margen … En fin, decisiones difíciles para el sucesor de Steve.”

 

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