Para muchas personas, lo más difícil de perder el empleo es recuperar la autoestima y levantar la cara, pero hay formas de recuperarse. Sólo se necesita paciencia y un plan.

 

Por Susan Adams

 

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Ser despedido puede representar uno de los desafíos más difíciles de la vida. La mayoría de las personas que pierden su empleo tienden a sentirse muy mal por ellas mismas y desesperadas por encontrar una nueva fuente de sustento. Incluso, si tú eres despedido a causa de un recorte de personal, es muy probable que te sientas culpable. ¿Por qué se fueron por ti y no por alguien más en la oficina? ¿Qué debes hacer después de recibir la mala noticia?

Busqué consejo con Kate Wendleton, fundadora y presidenta del Five O’Clock Club, una organización nacional de coaches de carrera de 36 años de edad con sede en Nueva York. El primer reto tras un despido, dice, es conquistar tus emociones.

Incluso los trabajadores que se están preparando para salir de una experiencia de trabajo desagradable tienen problemas para absorber el golpe de un despido. Una clienta de Wendleton, una ejecutiva de servicios financieros, la llamó muy molesta porque había sido despedida. Wendleton señaló que la mujer había estado buscando cambiar de aires. “Todo lo que hicieron fue despedirla antes de que renunciara”, recuerda. “Le dije: ‘deberán compensarte por el despido y encima estarás libre’.”

Wendleton recomienda negociar un paquete de indemnización de inmediato. Muchos empleadores insisten en hacer pasar el despido como una renuncia voluntaria para evitar el pago de liquidaciones. Kate aconseja ser “agradablemente persistente” con tu empleador. Recuérdale a la gente de recursos humanos que eres es el principal sostén de tu familia con tres hijos y que realmente vas a necesitar ayuda para encontrar un nuevo trabajo.

Hasta reestablecerte emocionalmente, no hables con nadie fuera de tu círculo íntimo, aconseja. Elabora una historia que retrate los hechos bajo la mejor luz posible. Tómate un par de días antes de empezar a difundir la noticia. “Puedes decir: ‘Tengo la oportunidad de pasar a algo que me resulte más satisfactorio’”, sugiere. Cuanto más específico seas acerca de tus planes, mejor. Si has estado trabajando en finanzas, por ejemplo, y quieres pasarte a marketing, dilo. Tal vez tus colegas y amigos pueden ayudarte a encontrar algo.

No actualices tu estado en redes sociales inmediatamente, ni LinkedIn ni Facebook, si tienes muchos contactos profesionales allí. Krista Canfield, portavoz de LinkedIn, sugiere el uso de la sección “Actual” de tu perfil, donde normalmente se enlista tu trabajo, para avisar  a tus contactos que estás buscando trabajo. “Considera la posibilidad de identificarte con un título que refleje tu posición deseada, como ‘Licenciado en Psicología en busca de oportunidades de consultoría’”, dice Canfield.

Puedes hacer ese cambio en “Editar perfil” en tu página de perfil. Usa el campo de estado de la página de inicio para decir algo como “Estoy buscando un puesto en finanzas. ¿Conoces a alguien que esté contratando?”, o “Estoy interesado en oportunidades como freelance. Quiero saber si alguien en tu red necesita ayuda para escribir o editar.” Vuelve a tu página de perfil, haz clic en “Editar perfil” y añade una fecha de finalización para el trabajo que acabas de dejar. Edita tu sumario para que quede claro que estás de vuelta en el mercado.

Estos pasos pueden parecer fáciles, afirma Wendleton, pero para la mayoría de los trabajadores que se encuentran afectados por un despido, el reto más difícil es recuperar la autoestima. El Five O’Clock Club ha desarrollado un par de ejercicios que pueden parecer un poco laboriosos pero que Wendleton aprecia. En primer lugar, haz una lista de 25 de tus logros. Si te quedan espacios, pide ayuda a tus amigos y familiares. Luego reduce la lista a siete, y clasifícalos de acuerdo con el nivel de emoción que te generen. Eso te ayudará a aclarar tus ambiciones y talentos. “Donald Trump es el mejor en la autopromoción y el sector inmobiliario; eso es lo que le gusta y lo que hace continuamente.”

Después, aconseja Wendleton, imagina un futuro para ti. ¿Qué quieres estar haciendo dentro de un año, en cinco años, en 15 años, en 40? “Estos dos ejercicios te ayudan a centrarte y a pensar en un futuro diferente.”

Muchas personas reaccionan ante un despido con una combinación de pánico y depresión. Corren por ahí contando una historia de su salida que los hace ver mal, y luego empiezan frenéticamente a contestar a anuncios de trabajo en línea. No hagas eso, insiste Wendleton, y afirma que menos de 10% de los demandantes de empleo encontrará trabajo a través de anuncios.

En su lugar, tómate el tiempo para calmarte, elabora una buena historia y haz lo mejor que puedas para salir con gracia del bache.

 

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