Foro Forbes 2014: El presidente de Mercedes-Benz revela que en 2018 el número de autos que actualmente comercializa en el país alcanzará una cifra de 15,000 unidades. ¿Cómo lo logrará?

 

 

Mercedes-Benz calienta motores para echar a andar una de sus principales apuestas en América. La apertura de su nueva planta en México le permitirá a la firma alemana pisar el acelerador en dos caminos al mismo tiempo: abastecer de forma eficiente al mercado estadounidense y llegar a nuevos clientes dentro de la República Mexicana.

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“La economía mexicana es muy abierta, ya que cuenta con tratados de libre comercio con muchos países, lo cual nos permite exportar no sólo a Estados Unidos, sino también a Europa y Asia”, asegura en entrevista con Forbes México Pedro Tabera, presidente y director general de Mercedes-Benz en el país.

Hace dos meses, Daimler AG y Renault-Nissan anunciaron una inversión conjunta de 1,240 millones de dólares (mdd) para construir una planta productora de automóviles en Aguascalientes, bajo los sellos de Mercedes-Benz e Infiniti.

La inversión le permitirá a la firma alemana producir anualmente más de 150,000 unidades a partir de 2018, de las cuales alrededor de 70% serán exportadas a territorio estadounidense, el principal mercado de la marca de Daimler a nivel global.

Aunque no todos los planes se reservan para el extranjero. Dentro de cuatro años, la empresa espera comercializar en el país cerca de 15,000 unidades, mientras que la cantidad que prevé vender al cierre de este año 9,122 vehículos.

Pero Mercedes-Benz sabe que en su carrera dentro del segmento Premium no corre sola, puesto que Audi y BMW también establecerán sus plantas de producción en México para aprovechar las oportunidades en el camino. Tabera sabe que su experiencia como piloto de la marca puede hacer la diferencia.

 

Un gran desconocido

Los amores a primera vista sí pueden existir. Esa máxima puede aplicarse también en la relación que un hombre establece con un automóvil y su marca. Eso lo sabe bien Pedro Tabera.

En 1986, el filósofo y abogado visitó —como directivo de otra empresa automotriz para la que trabajaba en aquel momento— el Salón del Automóvil de Frankfurt. Ese año se celebraba un siglo de vida de Daimler, y Pedro no olvidaría nunca el momento en que vio uno de los primeros modelos de Mercedes-Benz.

“Me hizo pensar que ésa sería mi empresa para siempre y, gracias a Dios, se están dando las circunstancias para que así sea”, recuerda el empresario, quien en 1989 sería llamado por la empresa alemana para convertirse en uno de sus directivos en Europa.

Hace casi 24 meses, Tabera fue nombrado presidente de Mercedes-Benz México, después de haber trabajado los últimos años en su natal España. Para él, México era “un gran desconocido en el mundo”.

Hoy observa el país con una mirada distinta a la del pasado y reconoce en México un territorio fértil para que la marca de la que se enamoró hace casi tres décadas afiance su crecimiento en el continente americano.

“Fue un reto apasionante, no sólo por desarrollar las ventas y el diseño de la marca, sino porque había un proyecto que hoy se ha confirmado a través de la construcción de una factoría en México”, dice con tono alegre el hombre de los autos de lujo.

Ésta será la décima fábrica de Mercedes-Benz en su historia y la quinta que se establece en el extranjero, así como la segunda de mayor volumen de construcción de las cinco plantas que se encuentran fuera de Alemania.

Costos laborales competitivos, un desarrollo logístico hacia Estados Unidos, apertura comercial y una calidad de producción con grandes estándares forman parte del combustible que alimenta el plan de la automotriz teutona en México.

A cuatro años de que se abra la nueva planta de producción, los resultados actuales de la firma animan su apertura en el futuro. A nivel mundial, Mercedes-Benz ha logrado crecimientos de 13% en sus ventas de enero a junio de este año, con la comercialización de 913,000 unidades, mientras planean acabar 2014 con cerca de un millón 650,000 vehículos, un periodo récord en las ventas del corporativo.

“Llevamos 16 meses seguidos con crecimientos de dos dígitos, y en México llevamos muchos años, desde 2009, con crecimientos del orden de 20%, lo cual nos ha permitido, desde ese año y hasta 2013, duplicar la cifra de ventas”, dice Pedro.

Estados Unidos es el principal mercado para la organización, con la venta de 330,000 unidades anuales en un mercado de 15 millones de coches, por lo que la oportunidad de crecer en el segmento Premium es clara en la Unión Americana, pero también en México.

“Todavía el mercado Premium en México es pequeño comparado con el mercado total, en donde apenas es un 5%, cuando hay países en donde se habla de 30%… Estamos hablando de un mercado con un amplísimo potencial y no un mercado estancado o maduro, como es el caso de los mercados en Europa”, afirma Tabera.

Las previsiones de Mercedes-Benz aseguran que el país podría pasar de 5 a 10% dentro del mercado Premium, pero el camino para lograrlo tiene que sortear algunos baches.

 

Los baches

Este año no ha sido el mejor en el ánimo de los consumidores. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), que elaboran el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Banco de México (Banxico), presentó una caída mensual de 2.50% durante julio pasado, 7.6% menor a la cifra registrada en el mismo mes de 2013.

Estas cifras reflejan la visión de los consumidores acerca de qué tan propicio es el momento actual para la adquisición de bienes de consumo duradero, como son los automóviles.

Por ahora, Mercedes-Benz mantiene una expectativa conservadora respecto a su crecimiento en el país, del cual no esperan que las ventas superen un crecimiento de 20%.

“La reforma fiscal en el largo plazo será positiva, pero a corto plazo también produce distorsiones, porque al final existen más impuestos… Tenemos gravámenes altos, como la Tenencia, el IVA (Impuesto al Valor Agregado) generalizado… Esto no apoya mucho a los fabricantes al momento de hacer inversiones”, dice el capitán de la automotriz.

Sin embargo, la expectativa del consumo en el mediano plazo sostiene el entusiasmo de Pedro y del corporativo alemán.

 

Nuevas inversiones

La juventud de Pedro Tabera se encontraba alejada de los automóviles. Su primera pasión fueron las motocicletas, pero sabe que estos vehículos mantienen una similitud en común que lo fascina: la velocidad.

Presionar el acelerador es su pasión, no sólo en los automóviles, sino también en los negocios. “Tenemos que llegar a un cliente nuevo, porque el cliente de mucho dinero siempre estará con Mercedes, pero queremos acceder a la clase media alta, que fue un poco el secreto de Europa y de Estados Unidos hace una década.”

Los esfuerzos se centran en innovar en el producto final que oferta la alemana, así como mejorar sus precios y sistemas de financiamiento, además de otras inversiones estratégicas.

Mercedes-Benz trabaja en la ampliación de su almacén de refacciones en Toluca, el cual duplicará el número de metros existente para atender eficientemente a los clientes en toda la República Mexicana, obra que implica una inversión de 7 millones de pesos.

Asimismo, este año invertirá 20 mdp para ampliar su red de distribuidores en el interior del país, en ciudades como Pachuca.

“Estamos invirtiendo de una manera importante en México; independientemente de la fábrica, también en el aspecto comercial”, comenta.

En el camino del presidente y director de Mercedes-Benz hay una meta a la que quiere llegar pronto: “Queremos mantenernos en la cúspide y ganar nuevos clientes.”

Pedro Tabera será uno de los empresarios que asistirán al Foro Forbes 2014, que se celebrará el 30 de septiembre de este año en la Ciudad de México.

 

 

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