Por Eduardo Navarrete*

En 1975, Steven Sasson, un joven ingeniero de Kodak, vinculó el proceso fotográfico a soportes electrónicos y digitales, ideando así la primera cámara digital del mundo. Emocionado, presentó su desarrollo a los directores de la empresa, convencido de que se trataba del futuro de la fotografía. Sin embargo, la historia es ya conocida: rápidamente subestimaron e ignoraron su propuesta.

Kodak, líder en la industria de la fotografía analógica, carecía de las herramientas para ver el potencial disruptivo de esta tecnología, factor que décadas más tarde, hizo que la empresa viviera turbulentos episodios para sobrevivir en un mercado que había cambiado radicalmente.

No se nace con un sentido anticipatorio; aun así, las preguntas que surgen al seguir el hilo causal de las consecuencias despiertan la curiosidad y, con ella, la potencial proyección metodológica a futuro.

Beneficios y ventajas del estudio de futuros

El estudio de futuros o prospectiva no trata de predecir el futuro, sino de anticiparlo mediante la exploración de posibilidades, con la intención de tomar decisiones mucho más sólidas desde el presente. Así, incorporar pensamiento anticipatorio en las organizaciones permite:

  1. Identificar y analizar tendencias emergentes, así como escenarios posibles para preparar planes de contingencia y proyectos de escala.
  2. Crear estrategias más robustas, flexibles e integradas con las nuevas tecnologías que permitan adaptarse con agilidad a un entorno volátil.
  3. Reducir riesgos dada la amplificación de posibilidades y escenarios futuros, lo que abre la puerta a nuevas oportunidades de innovación.
  4. Ubicar oportunidades emergentes que más tarde puedan convertirse en fuerzas de cambio en la industria.
  5. Mitigar riesgos al valorar escenarios adversos y desarrollar planes de contingencia.
  6. Alinear equipos con visiones compartidas del futuro en torno a un sentido de propósito.
  7. Profundizar la planificación estratégica con múltiples escenarios para orientar la toma de decisiones.
  8. Estimular la innovación como un lenguaje cotidiano al imaginar y procesar futuros alternativos.
  9. Identificar y mitigar posibles puntos ciegos, asegurando que la empresa estará mejor equipada para enfrentar desafíos imprevistos y aprovechar oportunidades emergentes.

Los estudios de futuros como ventaja competitiva en el mundo

No son pocos los casos que muestran el poder diferenciador de la disciplina de los estudios de futuros en el contexto empresarial:

  • Shell, pionera en la proyección metodológica de escenarios, pudo anticiparse a la crisis del petróleo de 1973, obteniendo una ventaja significativa en el mercado.
  • En 1997, el gobierno de Singapur apostó por crear un área de prospectiva estratégica, que ha guiado el desarrollo del país a largo plazo, convirtiéndolo en un hub tecnológico y financiero global.
  • Gracias a la iniciativa “Sustainable Living Plan”, Unilever ha explorado diferentes escenarios futuros relacionados con el cambio climático, la escasez de recursos y las tendencias de consumo, desarrollando nuevos productos y procesos basados en pensamiento anticipatorio.
  • El gobierno de Finlandia creó su Comité Nacional de Futuros en 1993, que asesora al parlamento y guía las políticas públicas con base en información prospectiva.
  • General Electric usa la prospectiva para guiar su transformación digital y su enfoque en la innovación, identificando fuerzas de cambio emergentes para traducirlas en productos piloto, como fue el caso del Internet de las Cosas Industrial (Industrial Internet of Things, IIoT).
  • Toyota utiliza los Estudios de Futuros para anticipar la transición hacia la movilidad sostenible. La empresa creó una visión de largo plazo, “Environmental Challenge 2050”, con la que explora escenarios futuros relacionados con la energía, el cambio climático y las tendencias de movilidad, que posteriormente filtra y traslada a la producción.
  • El gobierno de Corea del Sur integra una capa prospectiva a su planificación estratégica nacional con el Korean Institute of S&T Evaluation and Planning (KISTEP) para identificar y priorizar áreas clave de desarrollo tecnológico y científico.
  • Procter & Gamble (P&G) también utiliza los Estudios de Futuros para rastrear y responder ante los cambios en las preferencias y comportamientos de los consumidores. La empresa lleva a cabo estudios prospectivos para explorar tendencias futuras en consumo y desarrollar productos que buscan satisfacer necesidades emergentes.

¿A qué se dedica un profesional de los estudios de futuros?

La prospectiva consiste en aprender a mirar de otra forma y desconfiar de las ideas establecidas para considerar nuevos futuros (posibles y plausibles), así como desarrollar habilidades para visualizarlos con mayor claridad y relevancia para las empresas y organizaciones.

Quien decide volcar su tiempo y energía profesional en este campo:

  1. Se dedica a imaginar futuros alternativos con metodologías rigurosas.
  2. Selecciona uno o varios futuros preferibles.
  3. Diseña planes y estrategias para tratar de conseguirlos.

En suma, el profesional de los estudios de futuros trata de unir lo probable con lo preferible para una organización.

¿Qué requiere tu empresa para insertarse en el pensamiento anticipatorio?

De la misma forma que la inteligencia artificial, los estudios de futuros proveen un conjunto de elementos distintivos que permiten potenciar y escalar a las organizaciones. Mientras las tecnologías generativas automatizan y agilizan procesos, la prospectiva ayuda a dirigir esos esfuerzos a un territorio estudiado y, por ende, deseado.

Si una organización busca integrar diseño de futuros en su núcleo, debería seguir estos pasos:

  1. Crear un equipo dedicado a la prospectiva e integrar estas prácticas en las áreas existentes.
  2. Utilizar métodos como la identificación de señales de cambio, el análisis de tendencias y horizontes, la interpretación y prospección formal, así como la construcción de escenarios para la propia empresa.
  3. Incorporar estos ejercicios a una estrategia con un amplio horizonte de tiempo.
  4. Fomentar una cultura de pensamiento a largo plazo y constante cuestionamiento de suposiciones.
  5. Participar en foros, programas y cursos de pensamiento anticipatorio para integrarlo como parte de la cultura y ADN de la empresa.

¿Qué habría pasado si Kodak hubiera tenido herramientas para explorar sistemáticamente los futuros posibles de su industria? ¿Cómo hubiera cambiado su trayectoria de haber adoptado un enfoque prospectivo?

Los estudios de futuros ofrecen un genuino arsenal metodológico para navegar la incertidumbre y dotar a las organizaciones de herramientas de gestión y anticipación del cambio. Estas herramientas, que en la superficie aparecen como ventajas competitivas, constituyen ya una necesidad estratégica tangible.

Contacto:

* Eduardo Navarrete es especialista en Estudios de futuros, periodista, fotógrafo y Head of Content en UX Marketing.

Linkedin: https://www.linkedin.com/in/eduardo-navarrete

Mail: [email protected]

Instagram: @elnavarrete

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