Tras el anuncio de Libra, Facebook volvió a agitar el mundo financiero y las respuestas han estado divididas. Por supuesto hay quienes ven en el lanzamiento de su criptomoneda una oportunidad de ofrecer servicios bancarios a una gran parte de la población que no dispone de ellos; pero también existe una desconfianza tremenda en una empresa cuya actividad principal es la de monetizar datos personales.

Que una de las compañías de tecnología más grandes del mundo y con más de 2, 200 millones de usuarios anuncie que lanzará su propia moneda digital no es para tomarlo a la ligera. Sobre todo por dos cuestiones: estará enfocada al ahorro, el envío de remesas y a las compras; y utilizará las plataformas de la familia Facebook para funcionar.

Propiamente Libra no será una criptomoneda en el sentido estricto de la expresión. Si bien utilizará tecnología blockchain para funcionar, hasta donde se sabe, no tendrá la flexibilidad que caracteriza a las divisas digitales. Por lo general, los usuarios de las monedas digitales tienen dos opciones para hacer uso de ellas, ya fuera a través de algún custodio con una cartera digital (como Bitso o Ripio), o bien podrían conservar sus claves criptográficas en una computadora personal o una memoria portátil.

En ese sentido, la operación de Libra no es clara aun, sin embargo, su interés es claramente ofrecer servicios bancarios a bajo costo a una gran parte de la población que carece de ellos.

Y los números son bastante atractivos. Sólo en México, el mercado de las remesas asciende a poco más de 33 mil millones de dólares anuales (en la India, ascienden a 72 mil millones de dólares) y las comisiones por envío de dinero son exorbitantes. Además, en la república mexicana el comercio electrónico representa el 4% del PIB y sólo 1 de cada 3 mexicanos cuenta con tarjeta bancaria.

De acuerdo con el anuncio de Facebook, Libra estará disponible a partir de 2020, justo cuando la empresa atraviesa una de las crisis de confiabilidad más graves de su historia por la que ha sido llamado por diversos tribunales y congresos de todo el mundo.

Por ello, si bien utilizará WhatsApp y Facebook, la plataforma anunció que será Calibra la entidad encargada de administrar las carteras digitales de su criptomoneda, con lo que pretende marcar distancia entre los datos personales que existen en la plataforma y el dinero de los usuarios.

En ese sentido, Libra se parece mucho más a PayPal y a Western Union que a Bitcoin. El Concejo que administrará la moneda digital de Facebook estará integrada por varias empresas, entre las que destacan Visa, Mastercard, Uber, Spotify, Vodafon, Ebay y Mercado Pago entre otra, con lo que se aleja más del perfil tradicional de las criptodivisas que se caracterizan por la ausencia de una entidad central que las administre.

Por otra parte, Libra se fondeará con recursos monetarios  de diferentes divisas  en el mundo físico (no solamente dólares), que garanticen la estabilidad de la moneda y permitan un crecimiento sumamente controlado. Según lo anunciado hasta el momento, el trading no estará disponible, ya que cuando un usuario que tenga Libra la cambie por alguna moneda, sus fracciones “desaparecerán”, por lo que no podrán ser comprados por otros usuarios.

La aparición de Libra no ha caído muy bien a los gobiernos de varios países, puesto que han pedido tomar con mucha cautela el lanzamiento de la moneda e incluso la han criticado fuertemente. Sin embargo, de funcionar, es un hecho que cambiará las reglas del juego, puesto que será un impulso enorme para las economías digitales, ya que permitirá hacer transacciones a un costo mucho menor que un banco a través de plataformas que son ampliamente conocidas, logrando que un gran número de personas que se han mantenido al margen de la bancarización, entre a través de las monedas digitales. Y ello, sin duda, nos hará cuestionarnos qué significa el dinero en estos momentos.

 

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