Tu empresa está en peligro si no inviertes en tecnología en 2016. Quien no lo haga perderá grandes oportunidades de negocio. Pero ¿cómo hacerlo y en qué hacerlo?

 

Por Armando de la Torre

En 2015, México destinó unos 62,243 millones de pesos en ciencia, tecnología e innovación[1], una cifra que coloca a nuestro país como uno de los que menos invierte en ese rubro dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La cifra apenas representa 0.5% del Producto Interno Bruto, una cantidad que palidece frente a lo que invierten otras naciones de la OCDE como Finlandia, Japón y Suecia, que destinan más de 3%.

Históricamente se ha comprobado que los países que invierten en investigación, tecnología e innovación logran impulsar el crecimiento y desarrollo al generar valor a través del conocimiento.

No es de sorprender que sean los países más desarrollados los que canalicen más recursos a este rubro, en que el sector privado forma parte fundamental.

Los beneficios que han obtenido son muchos: tienen empresas más competitivas que operan a nivel internacional y un crecimiento por demás sorprendente. No invierten en tecnología porque son desarrollados; se desarrollaron por invertir en tecnología.

Es por ello que creo firmemente que en 2016 las empresas mexicanas tendrán que invertir más en tecnología. Quien no lo haga perderá grandes oportunidades de negocio, pero ¿cómo hacerlo y en qué hacerlo?

A nivel general podríamos decir que las inversiones tecnológicas durante el año deberán apuntar a sacar provecho a la creciente tendencia de que cada vez más cosas estén conectadas a internet, a usar la tecnología para mejorar diversos procesos productivos, a producir mejoras en la experiencia que damos a los clientes, y a mejorar la toma de decisiones con la obtención y análisis de datos en tiempo real.

En ese sentido, los meses que vienen serán cruciales para el desarrollo y crecimiento de diferentes sectores industriales y productivos en México.

La competencia por ganar un cliente o prestar un mejor servicio es cada vez más fuerte, por lo que en 2016 muchas empresas mexicanas estarán iniciando o reforzando su camino digital. Es por ello que hay sectores específicos que deberán prepararse con mayor ímpetu para hacer frente a los nuevos desafíos.

En un primer nivel están los sectores de retail, manufacturero y energético, que este año deberán apostar por incrementar sus inversiones en tecnología y rediseñar sus planes tecnológicos para dar respuesta a las demandas que exige el mercado actual, pero sobre todo a clientes cada vez más informados y conectados.

Muy cerca está el sector público o de gobierno, que tendrá que apalancarse en la tecnología para modernizarse y mejorar sus indicadores de atención y servicio a los ciudadanos.

Y no hay que dejar de lado a las pymes, que no sólo tienen en la tecnología el aliado perfecto para intentar crecer en mercados cada vez más competidos, sino su propio motor para ser más eficientes y asertivas en sus acciones y decisiones.

De acuerdo con IDC, muchas compañías estarán iniciando su ‘camino digital’ en 2016, pasando de experiencias y productos digitales inconsistentes a su creación de manera ‘gerenciada’, repetible, y finalmente disruptiva, usando tecnología digital de Tercera Plataforma (mejor conocida como el Internet de las Cosas) en su modelo de negocio.

La firma de consultoría estima que 4,500 millones de dólares de nuevo gasto en TI serán motivados por iniciativas de transformación digital en las empresas latinas para este año.

Si nos atenemos a lo que prevé esta consultora, en 2018 al menos la mitad del gasto de TI estará basado en la nube, alcanzando 60% de toda la infraestructura de TI, y entre 60% y 70% de todo el gasto de software, servicios y tecnología en 2020.

También debemos considerar estimaciones como las de Cisco, que señalan que en los próximos 10 años el valor potencial de la conexión de personas, procesos, datos y cosas generará 197,000 millones de dólares en México, 34,000 millones en el sector público y 163,000 millones en el privado.

Bajo esta perspectiva, un sector como el de retail, por ejemplo, cuyo mercado en México tiene un valor de casi tres billones y medio de pesos, en los próximos años podría estar registrando un crecimiento de 19% impulsado principalmente por el aumento del segmento non-store, o lo que se conoce en el mercado como “sin tienda fìja”, y estimulado por el comercio electrónico (según datos de Euromonitor).

La proliferación de dispositivos móviles como smartphones y tabletas, que según la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) ya alcanzan los 38.5 millones en el país, ha venido impulsando el crecimiento de la compra de artículos y servicios a través de este medio, lo que obliga al sector retail a mantenerse competitivo, en lo que la tecnología juega un papel fundamental.

Sectores como el manufacturero, energético y gubernamental, por su parte, tienen que establecer políticas que los ayuden a impulsar su competitividad. Puntualmente, el gobierno deberá apostar por tecnologías de control y automatización que ayuden a las ciudades mexicanas a ser inteligentes y competitivas a nivel internacional.

En ese sentido, las instituciones del gobierno federal, las paraestatales y los gobiernos regionales, con ayuda de la iniciativa privada, deberán incrementar su apuesta por crear sistemas de ahorro y medición de consumo de energía y agua, y contar con tecnología que les permitan implementar sistemas de seguridad pública y transporte más eficientes y automatizados.

Hay que apostar por tener ciudades inteligentes que ayuden a impulsar el desarrollo económico nacional a través de la generación de empleos y de impactar la calidad de vida de las personas facilitando su día a día.

Mientras, el sector energético tendrá que apostar por apalancar su crecimiento a través de la oferta de mejores productos y servicios. En los próximos años se espera que este sector registrará un boom con la reforma energética, con una derrama económica de 60,000 millones de dólares al año, debido a que las empresas de todo tipo y tamaño tienen la oportunidad de incursionar directamente en la comercialización de hidrocarburos, en la petroquímica y la generación de electricidad, o bien, en el mantenimiento de refinerías, la construcción de plataformas, instalación de torres o la fabricación de insumos para el sector.

De ahí la importancia de que el sector le apueste al uso de la tecnología para hacer estas inversiones más productivas, inteligentes, eficientes y rentables. La diferencia no va a estar sólo en el tipo y la calidad del producto ofrecido, sino en la calidad del servicio proporcionado, en la habilitación de nuevos modelos de negocios y en la generación de valor adicional en toda la cadena de suministro.

La industria manufacturera, que no pasa por sus mejores momentos debido a la inestabilidad financiera mundial, registró que el Índice de Confianza Empresarial en noviembre de 2015 disminuyó 1.7 comparado con el mismo lapso de 2014. No obstante un panorama adverso, el sector apuesta por seguir invirtiendo, según dan cuenta las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Por su parte, el Índice de Pedidos Manufactureros (IPM) mostró un nivel de 52.1 puntos en noviembre pasado, indicador que suma 75 meses consecutivos situándose por encima del umbral de 50 puntos, mientras que el volumen de personal ocupado creció 0.29 puntos y la oportunidad en la entrega de insumos por parte de los proveedores aumentó 0.24 puntos.

Las cifras dan muestra de que este sector seguirá dando batalla para crecer este año; por lo tanto, requerirá de herramientas tecnológicas que le ayuden a alcanzar sus objetivos.

El 2016 debe ser el año en que la tecnología empiece a ser parte fundamental del accionar de las empresas mexicanas, no sólo para satisfacer la demanda de los consumidores, sino también como un habilitador para diferenciarse de la competencia y optimizar diferentes áreas al interior de las empresas nacionales en los próximos años.

La inversión y el uso en tecnología es el camino, y servirá para hacer más competitivos e innovadores a estos importantes sectores económicos en México.


[1]Según se detalla en el Presupuesto de Egresos de la Federación (para este año el monto es de 59,963 millones de pesos).


Armando de la Torre (@atorre2) es director general de ho1a.

 

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