La honestidad de Simone Biles, vale más que todas las medallas olímpicas que ha conquistado en la historia. Se lleva el oro a la valentía de expresar, el peso que trae en sus hombros ante la ausencia de grandes figuras en Tokyo 2020 y donde a lo largo del tiempo, con el retraso pandémico de los juegos, no hubo día en que no se habló de las expectativas de está menudita comeptidora de 1 metros 42 centímetros, que incluso le hicieron su emoji de hashtag con su brinco de cabras y estás se le brincaron a la cabeza

A lo largo de la historia olímpica ha habido muchos casos, pero hoy son más sonados que nunca por la difusión que los mismos tienen. Lo de Biles ha tomado resonancia mundial, porque se le vió en vivo, porque lo declaró al momento de terminar, siendo que con la plata ganada al formar parte del equipo, la gozó, pero mayor satisfacción fue expresar todo lo que pasa por su cabeza, en lo que fue un clásico caso de ansiedad por la presión que carga en su menudo cuerpo.No olvidemos que en 2018, Biles denunció púnlicamente el abuso sexual de Larry Nassar, el médico del equipo de Estados Unidos, hecho que la marcó a ella como a otros

Pero hay muchos casos. ¿Por qué?, sencillamente porque como humanos, al igual que usted y yo traemos nuestros problemas del pasado.Un ejemplo más el caso de Noah Lyles récord mundial de 200 metros planos, favorito para oro en Tokyo 2020, que sufre depresión, toma medicamento, va una vez a la semana al terapeuta, por el acoso que sufrió de pequeño en la escuela.

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Michael Phelps ganador de 28 medallas en su carrera olímpica, cayó en depresión antes y después de Rio de Janeiro. Tuvo problemas con la marihuana y la bebida, siendo la causa su ansiedad y depresión, siendo un tipo solitario, cuyos males se agudizaron en la pandemia, reconociendo que no fue mentira.En una carta pública en 2020 Phelps admitió “Aquí está la realidad: nunca me curaré. Esto nunca desaparecerá. Es algo en lo que he tenido que aceptarlo, aprender a lidiar con eso y convertirlo en una prioridad en mi vida. Y sí, es mucho más fácil decirlo que hacerlo”. Muchas veces antes de competir en cada Olímpico pensó en el suicidio.

Naomi Osaka eliminada en Tokyo abrió debate cuando salió de Roland Garros al no ir a conferencia de prensa por depresión y ansiedad.LA serbia Monica Seles acuchillada por un acosador nunca volvió a ser la misma.Por ello cobra relevancia la fortaleza mental de Djokovic forjado en la división de la antigua Yugoslavia y representando a Croacia.

Kelly Catlin plata en ciclismo Río de Janeiro se quitó la vida por no poder manejar la ansiedad, Choi Suk Hyeon, triatleta sudcoreana se suicidó por palizas, abusos psicológicos y acoso de su entrenador.Hechos que vivió Nadia Comaneci en la Rumania socialista y cuyo rostro sin inmutarse como medallista de oro, con el primer diez de la historia, mostraba amargura en su ojos por las exigencias de Martha y Bela Karoly en pleno régimen comunista de Ceacescu. Los Karoly, desertaron a Estados Unidos y quien sufrió la represión fue Nadia.

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En México,Joaquín Capilla, que descanse en paz, dio gloria olímpica con cuatro medallas, todos lo olvidaron y cayó en depresión que lo llevó al alcoholismo “Había aprendido a ser campeón, a ser medallista, a ganar, para ello seguí muchos consejos. Sin embargo, nunca se me acercó a mí alguien que me previniera, que me hiciera ver que igual debía de prepararme para enfrentarme a la vida en cuanto terminase mi carrera deportiva. Y me pasó lo que a muchos cuando llegan de novatos a campeones, y la fama los envuelve, hasta perderlos”.

Muchos casos más, como en Londres 1908,el italiano Dorando Petri, por la presión perdió el rumbo de una Maratón que ganaba fácilmente y quedo eliminado o el etíope Bikila corriendo descalzo en Roma 60, porque no aguantaba los zapatos .o bien Cassius Clay mostrando al mundo el lado contrario de una fortaleza metal peleado con el conflicto Estados Unidos y Vietnam.

Conclusión, la Vida es una Olímpiada. Hay que correr de punto a punto para llegar a la meta, esto es en los Olímpicos, donde las redes y el mundo han convertido a los atletas en productos de consumo en vez de personas

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Contacto:

Fernando Schwartz es narrador, comentarista, periodista, conductor, fundador del Programa Acción en 1979. Ha cubierto ocho Juegos Olímpicos de Verano, cuatro de Invierno, Nueve Mundiales de Futbol y diversos eventos. Ha entrevistado a grandes personalidades del deporte de la talla de Pelé, Maradona, Comaneci, Spitz hasta Muhammad Alí. 47 años en los medios de comunicación trabajando para: Televisa, Telemundo, Galavisión, Univisión, Espn, Fox Deportes, Fox Sports además de columnista en el Diario ESTO.

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