Con un posible regreso a aulas durante 2021, toma fuerza el debate que gira entorno a repensar la educación en todos los niveles. A estas alturas, niños, jóvenes, adultos, y hasta nuestros abuelos, han tenido que adoptar el mundo digital, pero ¿qué pasará cuando se retomen las clases presenciales? ¿Cómo cambiará la forma en la que aprendemos tras la pandemia?

Las deficiencias que ha mostrado el modelo educativo tradicional seguro seguirán ahí; sin embargo, tras haber probado cómo la tecnología facilita el proceso de aprendizaje, es probable que un modelo de educación híbrido comience a ganar mayor popularidad, ya que combina algunos procesos de educación tradicional con técnicas y herramientas del aprendizaje remoto. 

A esto se le conoce como ‘Blended Learning’ y desde hace años ha habido algunos esfuerzos al respecto en instituciones de educación media y superior, donde los alumnos pueden combinar clases presenciales con aprendizaje en línea. No obstante, en los próximos años veremos un mayor desarrollo de la parte digital, para ofrecer un modelo de Blended Learning, donde el aprendizaje digital tenga mayor peso.

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De hecho, ya existen propuestas como Minerva, una iniciativa enfocada en educación universitaria en Estados Unidos, cuya oferta compite con la de universidades como Harvard y el MIT, pero con la diferencia de que no tiene clases presenciales, así que los alumnos pueden aprender desde cualquier lugar del mundo a un costo mucho menor.

Por ello, creo que el verdadero modelo de educación híbrido, con el potencial de reinventar cómo aprendemos, se está gestando enteramente en el terreno digital. Es decir, plataformas de EdTech están rescatando lo que funciona en el modelo presencial para mejorar la experiencia de quienes aprenden en línea. 

Lo que funciona en las clases presenciales es el contacto humano y ello se está puliendo cada vez más en el e-learning a través de modelos asíncronos y síncronos, es decir, mediante contenido pregrabado y en vivo. Cuando una persona estudia en línea con contenido asíncrono tiene la posibilidad de aprender a su propio ritmo, pero cuando combina esto con clases en vivo entra en juego una motivación por aprender en comunidad y se cobra la conciencia de pertenecer a algo más grande.

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Estos son grandes beneficios de un modelo híbrido de aprendizaje en línea, los cuales están siendo experimentados por segmentos más familiarizados con la tecnología y que se escapan de la rigidez del sistema educativo tradicional. Tales perfiles se encuentran en la educación continua, con todas aquellas personas que trabajan pero buscan seguir complementando sus conocimientos en áreas específicas, así como en las empresas, donde la necesidad de cursos y actualizaciones siempre está presente.

Las ventajas de la combinación de contenido síncrono y asíncrono se suma a los grandes beneficios que otorgan las plataformas de EdTech: una visión más centrada en conocimientos útiles y mayor accesibilidad en cuanto a costos, ya que, como en el caso de la Universidad Minerva, se quitan de en medio costos relacionados con una infraestructura innecesaria. 

Si pensamos en cómo se transformará nuestra forma de aprender en próximos años, sin duda, lo digital cobrará más fuerza, y el modelo de educación híbrido seguirá avanzando mientras permanezca la necesidad de distanciamiento social; sin embargo, en el mundo de la tecnología educativa, la verdadera disrupción vendrá de combinar de manera ideal el contenido síncrono y asíncrono para mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes. En tanto, si se trata de elegir dónde aprender, todo se resumirá a la calidad del contenido y su pertinencia, algo que las plataformas de EdTech llevan años cultivando y que, sin duda, dinamizará al ecosistema.

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Contacto:

Diego Olcese  – CEO & Fundador de Crehana* 

Twitter: @diegoolcese

Linkedin  https://www.linkedin.com/in/diegoolcese

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