5G nos promete alcanzar velocidades de 100 Mbps por usuario, similares a las que nos puede dar un servicio fijo, pero con las ventajas de la movilidad. Para lograr lo anterior, cada operador necesita contar con capacidad suficiente para dar esa velocidad simultáneamente a muchos usuarios, y para ello se necesitan muchos emplazamientos y mucho espectro. De acuerdo con un estudio publicado por Coleago, pueden ser necesarios entre 1000 y 2000 MHz adicionales, dependiendo de la ciudad, pero ¿En dónde se puede adquirir este espectro si en las bandas actuales no hay tal cantidad de ancho de banda?

Si los operadores recurren a las bandas milimétricas (arriba de 24 GHz), donde sí hay mucho espectro disponible, tendrían que desplegar muchísimas radiobases pequeñas, los costos de los servicios se dispararían, y sólo sería rentable en zonas densamente pobladas. Una solución más razonable, y que pueda usarse incluso en zonas semiurbanas, es la banda de 6 GHz o inferiores.

Pero ¿para qué dar 100 Mbps en zonas semiurbanas? con la densidad poblacional de nuestro país, la forma más económica de darle a un hogar acceso de banda ancha similar al de un acceso fijo es mediante tecnologías inalámbricas (FWA o Fixed Wireless Access), sin embargo, la cobertura de banda ancha fija en México por hogar es apenas del 56% mientras que en EEUU es del 89%.

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

La banda de 6 GHz, donde actualmente se encuentran algunos enlaces de microondas y la porción tierra-espacio de los servicios satelitales que operan en la banda C, se está evaluando para poder prestar estos servicios pero la misma banda podría utilizarse también para dar servicios de WiFi (WiFi-6e para ser más específico) como los que usamos en nuestras casas para tener acceso inalámbrico a Internet, pero ahora a velocidades mucho mayores. Esto implicaría designar el espectro como de uso libre o no licenciado y que cualquier persona lo pudiera utilizar sin pagar nada, con el contrapeso de no poder ofrecer servicios con calidad garantizada o con movilidad como los de 5G.

Los defensores del WiFi argumentan que el incremento del tráfico soportado por esta tecnología esta creciendo de manera exponencial, como lo demuestran una serie de estudios realizados por diferentes empresas y asociaciones; y que se requerirán la totalidad de los 1200 MHz de la banda para poder dar a los usuarios una experiencia de 2.5 Gbps, similar a la que entrega el mejor servicio imaginable de fibra óptica hoy en día. Lo anterior es congruente con la reciente resolución de la Comisión Federal de Comunicación (FCC por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos de América.

Por su parte, los operadores y fabricantes de equipo de telecomunicaciones que defienden el 5G proponen dividir la banda en dos partes: la parte baja de la banda, con 500 áHz, sería para servicios no licenciados (WiFi o cualquier otra tecnología de acceso inalámbrico) y la parte alta de la banda, con 700 MHz, sería para servicios licenciados como el 5G. Esos 700 MHz vendrían a complementar el espectro que se utilizará para el lanzamiento inicial del 5G, la banda de 3.5GHz, que dispone de 200 a 500 MHz. 

De igual manera, los operadores argumentan que si para un país desarrollado, como los EEUU, se necesitan 1200 MHz, para un país como México donde, de acuerdo con datos de la OCDE, existen casi cuatro veces más hotspots o ruteadores que en EEUU y donde la velocidad promedio de los mismos es cinco veces más baja que en EEUU; entonces con 500 MHz, habría 80% más del espectro libre que actualmente existe siendo suficiente para atender la demanda futura. Además, esto permitiría la operación simultanea de tres portadoras de 160 MHz, el máximo posible de portadora que permite la tecnología para unos servicios de cobertura muy limitada por la frecuencia utilizada.

Sigue la información sobre los negocios y la actualidad en Forbes México

Lo anterior, es congruente con la decisión del regulador OFCOM del Reino Unido quien decidió liberar 500 MHz de espectro para RLAN/WiFi en la banda 5925-6425 MHz considerando que esta cantidad de espectro es suficiente para atender las necesidades de espectro actuales y futuras de WiFi, mejorando así su cobertura, aumentando su capacidad, reduciendo su latencia y aliviando la congestión.

Otro argumento que se maneja es el de las interferencias a los servicios actuales. En un ecosistema de espectro libre no licenciado se tendría que limitar mucho la potencia de los APs o hotspots y se tendrían que utilizar principalmente en interiores. En exteriores los APs crearían sin duda interferencias a los radioenlaces existentes, que soportan el transporte de las redes de telecomunicaciones o, en algunos casos, infraestructuras críticas. Para reducir ese riesgo se está considerado establecer un sistema de Coordinación de Frecuencias Automatizado (AFC por sus siglas en inglés) con las complicaciones operativas que esto generaría. A la fecha, ningún país ha implementado sistemas AFC y aún existen varios aspectos desconocidos, tales como, la propiedad comercial y modelos de negocios, administración, interoperabilidad, precisión y confiabilidad para proteger los servicios fijos de interferencia, proceso y la capacidad para identificar y resolver problemas de interferencia.

En un sistema licenciado, si bien también podrían existir interferencias, éstas serían más fáciles de gestionar pues existe un solo dueño con el cual establecer los parámetros adecuados. De hecho, este es uno de los puntos totales que se discutirán en el próximo Congreso Mundial de Radiocomunicación (CMR) de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) que se llevará a cabo en 2023.

Sigue en esta sección el avance contra la pandemia en México y el mundo

Ambos bandos están de acuerdo en que el espectro que se considere para uso libre debe utilizarse bajo premisas de neutralidad tecnológica. Es decir, que se pueden utilizar diferentes tecnologías de acceso inalámbrico como RLAN (WiFi 6E), LTE LAA (LTE en espectro no licenciado destinado a permitir que los operadores de redes celulares descarguen parte de su tráfico) y 5G NR-U (Servicios 5G en espectro no licenciado). Estas diferentes tecnologías se complementan en lugar de competir entre sí. Por ejemplo, las implementaciones de LTE-LAA y 5G NR-U podrían estar disponibles en áreas donde las redes WiFi 6 no estarían disponibles debido a su limitada cobertura geográfica.

Con tantos puntos abiertos, una postura intermedia sería permitir de manera inmediata el uso secundario, no licenciado de la banda de frecuencia de 5925-6425 MHz y no tomar ninguna decisión respecto de la banda de 6425-7125 MHz hasta en tanto finalice el trabajo que está llevando la UIT, y que debería concluir para la CMR del 2023. Esta postura se fundamenta en que, a nivel mundial, existe claridad respecto a la importancia de la banda de 6 GHz para el desarrollo de servicios móviles 5G en un futuro cercano y sería riesgoso definirlo como espectro no licenciado en toda la banda y limitar las opciones a futuro para el desarrollo de una gama amplia de servicios. Varios países alrededor del mundo, tales como Argentina, Egipto, Eslovenia, Emiratos Árabes Unidos, Japón, Perú, Arabia Saudita y Reino Unido, han adoptado un enfoque similar, considerando liberar hoy en día la parte baja de la banda de 6GHz en el rango de 5925-6425 MHz para aplicaciones sin licencia, y dejando su decisión sobre el uso del rango superior de 6425-7125 MHz para el futuro.

Finalmente, el mismo IFT fue quien aprobó estudiar en la CMR la banda para servicios móviles en 5G, sería lógico y congruente que el Instituto esperará dichos resultados para poder fijar una postura definitiva y en el inter los usuarios podríamos empezar a utilizar hotspots en WiFi-6 a altas velocidades. Si Mexico liberara hoy la totalidad de 1200 MHz en la banda 6 GHz para uso de WiFi sería prácticamente imposible adoptarla después para servicios móviles ya que no se tendría control de todos los dispositivos que estarían operando en dicha banda, justamente por ser no licenciados y no tener necesidad de registro alguno.

Suscríbete a Forbes México

Contacto:

Twitter: @mig_calderon

*El autor es Vicepresidente de Regulación y Relaciones Institucionales de Telefónica Movistar México.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

negocios empresarios
La vida es un experimento, su negocio también
Por

Cómo innovar con productos mínimamente viables (y adorables) y cómo los datos pueden ayudar.