El crecimiento de la humanidad se ha dado a través del aprendizaje, de plantearnos hipótesis, descubrir, entender y replantear de nuevo. Grandes mentes han explicado que el fin único como humanidad, es transmitir lo aprendido.

La educación como sistema fue creado aproximadamente hace 200 años, como un sistema estandarizado y desarrollado como línea de ensamble para obreros, donde a todos se les enseñaba lo mismo y se avanzaba al mismo tiempo al siguiente nivel; sin embargo, la velocidad con que actualmente se mueve el entorno educativo, requiere crear un sistema totalmente nuevo y adaptado a las nuevas generaciones y sus necesidades.

Conversando con algunos referentes de la educación en Latinoamérica como Gina Diez Barroso, Fundadora y Presidenta de la Universidad Centro y de Dalia Empower, y con Daniel Marcos, Fundador y CEO del Growth Institute, abordamos los retos no visibles de la importancia de transformar la forma en como enseñamos, pero aún más, de cómo aprendemos en la región.

Actualmente las EdTech (empresas de educación tecnológica) han tomado una gran relevancia, visualizándolas como el futuro de la enseñanza y del desarrollo de habilidades, estas empresas innovadoras, tienen foco en poner al alumno en el centro, y dotarlo de conocimientos puntuales para aplicar en su día a día, quitando la mayoría de veces la paja o relleno de información.

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A raíz de la pandemia las empresas de EdTech a nivel mundial han crecido a pasos agigantados, lo podemos ver con la salida a bolsa en Nasdaq, que tuvo Coursera con un valor mayor a los USD 6,000 millones, MasterClass que en menos de un año, su valuación creció casi cuatro veces, llegando por arriba de los USD 2,000 millones, o lo sorprendente que ha hecho BYJU’S, la EdTech más valiosa del mundo, quienes recientemente levantaron USD 1,000 millones a una valuación de USD 15,000 millones.

Históricamente los gobiernos han tenido que intervenir y hacer de la educación un sector regulado y politizado, esto sucede mucho en sectores altamente fragmentados, donde la oferta si no es “controlada” puede repercutir negativamente en la experiencia del cliente. Con el avance tecnológico, hemos visto la desintermediación natural del gobierno en sectores altamente regulados, como por ejemplo el del transporte privado; pero al llegar una StartUp como Uber, el monopolio regulatorio del Gobierno se rompe.

El reto más significativo es replantear el sistema educativo y la percepción de la educación tradicional, así como transmitir aprendizajes personalizados y de calidad. A la educación llegará la revolución que hemos visto en otros sectores en la última década, veremos startups respaldadas con inversión de fondos de capital, aportando un valor real a sus aprendices y empezando a tomar el mercado de la educación por segmentos, siendo más relevante y transformadora que la educación formal, tradicional y homologada.

Una gran interrogante es si de cara al futuro con el dinamismo que vivimos día a día, estudiar una carrera de cuatro años es viable o no para el desarrollo profesional de una persona, Daniel cree que un porcentaje muy alto de las universidades tradicionales dejarán de existir después de la pandemia ya que hoy podemos aprender con mayor velocidad, con mejor enfoque y obteniendo información aplicable en plataformas de aprendizaje en línea.

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El aprendizaje tiene que ser una responsabilidad compartida entre los educadores y los alumnos, por lo cual se deben generar catalizadores y la motivación de un cambio de mindset como región, sino es así, los esfuerzos del lado educativo pueden quedarse cortos. Dicho lo anterior han surgido modelos disruptivos de educación tecnológica donde el alumno paga a la escuela hasta que consigue trabajo con mejores condiciones, dejando clara la importancia de alinear el incentivo del alumno, que es mejorar sus condiciones actuales.

Gina comenta que la tecnología ayuda a acelerar el crecimiento exponencial, pero hoy hay que profundizar en replantear que enseñamos y cómo lo hacemos, la experiencia individual que creamos y desarrollar modelos híbridos, donde podamos aprender por un lado, debatir en comunidad por otro e inspirar y guiar a los alumnos para que puedan aplicar las nuevas habilidades a su vida diaria, esto permitirá un crecimiento real en los aprendices.

Llegará el momento en que para las empresas los títulos universitarios serán vistos como irrelevantes para los responsables de la selección de personal, donde la especialización, el conocimiento y los soft skills serán lo realmente importante para puestos directivos y de liderazgo. Dicho lo anterior, ¿Imaginas que en los próximos años tus hijos vayan a un centro de enseñanza de una gran EdTech la cual no esté vinculada a ningún certificado “oficial”?, esta desintermediación se dará de arriba hacia abajo.

Al final el papel del maestro ha ido cambiando y evolucionando, donde antes era quien tenía y transmitía el conocimiento absoluto, actualmente son un puente de inspiración y mentoría; convertirse en guía para que el alumno pueda tener perspectivas diferentes. En este ciclo de educación continua, los maestros jamás deben parar de aprender.

Gina Diez Barroso – Founder & President de Centro, de Dalia y de DIARQ

Daniel Marcos Hadjopulos – CEO y CoFundador de Growth Institute

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Contacto:

Oscar Jiménez Rodríguez, fue Co-fundador y CEO de Epiq, y Country Manager y Presidente del Consejo de ThePowerMBA Latinoamérica.*

Twitter: https://twitter.com/OshcarJR

LinkedIn: https://www.linkedin.com/in/oscar-jr/ 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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