“Los líderes mueren (los movimientos no)” por Jaime Lokier, hace referencia a cómo las personas tarde o temprano dejaremos este mundo, sin embargo, si líderamos cualquier grupo (familia, empresa o hasta un país) de la forma correcta, podemos dejar un legado con un mensaje que continúe con el paso del tiempo.

A continuación, algunas claves de liderazgo explicadas por el también autor del best seller Redes de Liderazgo, fundador de la Cumbre de Líderes y creador del movimiento internacional “La Fábrica de Líderes” son:

El liderazgo es la capacidad de influir en otros para lograr un fin común. La clave está en saber influir y tener muy claro en qué quieres hacerlo. Dicho de otro modo, necesitamos aprender a conectar y ganar la confianza del grupo y tener muy claro a dónde lo estamos llevando.

El líder debe crear sistemas que funcionen sin él. De esta forma, el día que no esté, los nuevos líderes podrán mantener al equipo a flote. Un gran ejemplo de esto es el club de fútbol Barcelona, que hasta el día de hoy promueve el sistema de fichaje y educación de fuerzas básicas iniciado por Johan Cruyff. Todos los amantes del balompié saben que el Barcelona juega diferente, sus jugadores se comunican con las piernas, bailan, hacen arte con la pelota y es algo que no hacen en ningún otro club. Esto se debe a una filosofía de juego, no solo al talento de sus intérpretes. Esa filosofía se enseña de generación en generación y no importa quién sea el técnico de fuerzas básicas en turno, pues el sistema es el mismo y es mágico.

No dejarse llevar por el lado oscuro de la fama. Es demasiado común que los líderes tengan fans, al igual que los actores o cantantes. Eso es muy atractivo y se puede -y suele- prestar a abusos de poder o de influencia que terminan destruyendo a los equipos, pues cuando se pierde la confianza en el líder, todo se desploma.

Nadie pierde el tiempo odiando a un líder sin seguidores. Los haters suelen ser una respuesta a la intensidad de los lovers. Cuando haces bien las cosas y tu organización se apasiona con tu mensaje, comienzan a promoverlo y defenderlo por todos lados. Es esta intensidad la que despierta el odio entre aquellos que no están de acuerdo. Los haters son una respuesta proporcional a lo que ellos sienten como una “amenaza” y obviamente solo es grande si el movimiento también lo es. Ya lo dijo el Quijote: “Si los perros ladran es porque estamos andando”.

El liderazgo es necesario en la venta directa. Este modelo de negocio mueve millones de dólares al año (según el último reporte de la Asociación de Venta Directa 127 mil millones) y todo ello se hace a través de distribuidores independientes que no tienen un sueldo; el 100% de sus ganancias provienen de sus ventas y su desempeño creando otros grupos de venta. Al no tener un sueldo ni relación de dependencia, no se les puede obligar a nada, tampoco se les puede despedir. La única forma de impulsarlos a subir su nivel de ventas es a través del liderazgo.

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Contacto:

Karina González Fauerman, escritora*

Twitter: @karichula

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