Si la empresa desarrolla la triada Prototipo-Piloto-Producto y aprende de cada una de las etapas que implica implementar una innovación, podrá controlar el riesgo. Mira estos seis pasos a seguir.

 

 

El proceso de innovación dentro de la empresa implica grandes cantidades de riesgos, incertidumbres y ambigüedades. Habitualmente, estos factores distan mucho de las capacidades más valoradas de los ejecutivos, quienes se destacan por altos grados de productividad.

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Un ejecutivo busca implementar una solución conocida con la mayor eficiencia y eficacia posible. Por su parte, el proceso innovador justamente comienza sin saber cuál es la solución. La solución habitualmente aparece con el tiempo, al final del proceso. Esto dista de la eficiencia y se aproxima más al caos.

Frente a esta incompatibilidad de roles, para no desembocar en una parálisis del proceso de innovación –situación habitual en las empresas que no interiorizan estas diferencias–, es crítico poder desarrollar la triada Prototipo-Piloto-Producto, aprendiendo de cada una de las etapas que implica implementar una innovación. Así la empresa puede controlar el riesgo, gestionando profesionalmente la innovación.

En tal sentido, recomendamos que la empresa “saque para afuera” parte del proceso de innovación, generando emprendimientos innovadores, transformándose en una incubadora corporativa.

En este marco, cuáles son las principales condiciones que deben tener presentes las empresas y los emprendedores corporativos:

  1. Definir Retos: ¿Qué problemas quiere solucionar la empresa? Durante los procesos de innovación lo importante no es generar ideas, los crítico es definir problemas. Para maximizar las oportunidades de alcanzar altos grados de innovación, la empresa debe de centrarse en la identificación de restricciones presentes y futuras (comerciales, regulatorios, sociales, etc.) y en comunicar correctamente al interior y al exterior (su ecosistema) cuáles son los impactos de esos problemas. Para lograr esto, los ejecutivos de negocios y líderes de la empresa deben definir y compartir sus desafíos de negocio más importantes.
  2. Definir los principales apoyos que puede brindar la empresa: ¿Cómo puedo apalancar a los emprendimientos que se incuben conmigo? Es importante, para que los emprendedores estén interesados en incubarse en ciertas empresas, que éstas definan claramente cuál es la ayuda que puede brindar a los futuros emprendedores. Es decir, debe identificar cuál es el activo que posee, cómo éste puede potenciar al emprendimiento que quiera incubarse. Las empresas deben explicitar claramente qué beneficio tiene incubarse con ellas.
  3. Formar equipos: ¿Qué capacidades, competencias y cualidades tiene mi equipo de trabajo? La empresa debe desarrollar un equipo de trabajo, el cual debe tener como principal responsabilidad (ojalá única), el desarrollo de la incubación al interior de la empresa. Es muy difícil desarrollar innovaciones a través de nuevos emprendimientos en una empresa que no posea un equipo responsable del proceso de sensibilizar, seleccionar, apoyar y desarrollar a los emprendedores corporativos. Este equipo, incluso puede ser un diferencial y piedra fundamental para el éxito del proceso de innovación.
  4. Comprometer el apoyo ejecutivo: Tanto los equipos como las soluciones que resuelven los problemas de negocio deben de tener el respaldo y apoyo visible de los ejecutivos. Este apoyo es esencial para que los equipos tengan éxito y sean reconocidos por sus esfuerzos. También prepara el camino para sortear las barreras en las primeras etapas de validación, y eventualmente puede facilitar el financiamiento.
  5. Encontrar y calificar startups: Una función importante es la de dar a los miembros del equipo de trabajo la capacidad para buscar, comparar y calificar soluciones innovadoras. Estas soluciones deben de venir de fuentes externas (startups) y de fuentes internas. En el caso de una solución externa, la oportunidad también tiene que pasar por un proceso experto que determine la viabilidad de la empresa, la estabilidad y la experiencia de sus emprendedores y del emprendimiento en su conjunto.
  6. Probar y validar: El proceso de innovación debe incluir también un proceso de planeación para probar y validar de forma rápida los resultados deseados. La empresa madre e incluso el emprendedor, debe ser capaz de “matar” la innovación a tiempo, entendiendo esto como un éxito del proceso. Por aquello de cometer errores, pero no equivocaciones. Un equipo de innovación que no tenga varios proyectos abortados debe prenderle luces de atención a la empresa.

 

En definitiva, para lograr éxito en la triada Prototipo-Piloto-Producto es fundamental equivocarse rápido y barato, pero esto no implica que el total de dicho costo sea asumido por la empresa que quiere innovar.

 

 

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