Por Dr. José Roberto Balmori*

En estas vacaciones de verano tuve oportunidad de viajar por una semana al norte de España; en particular, a las provincias de Vizcaya, Asturias y Galicia. Como viajaba con otros miembros de mi familia, decidí que lo ideal sería rentar un coche. La chica de la compañía me sugirió rentar un coche eléctrico. Sobra decir que viajar con electricidad es significativamente más económico que hacerlo con gasolina. Debo de confesar que tuve miedo de hacerlo, por lo que mejor opté por un coche híbrido; de ese modo, si no había cargadores, siempre podía ponerle gasolina al coche. Para mi sorpresa, la transición energética en España se encuentra muy avanzada.

Además de que todas las autopistas estaban en perfecto estado y no requerían de una cuota para transitar por ellas, la cantidad de cargadores al largo del camino era significativa. De hecho, a cualquier estacionamiento que llegaba, era fácil localizar un cargador eléctrico. Dado que mi coche era híbrido, tenía un conector que demoraba más tiempo en cargar. Sin embargo, cargadores rápidos para coches totalmente eléctricos también se encontraban disponibles en una gran parte de dichos establecimientos.

Algo que me llamó particularmente la atención sobre la transición energética en el norte de España, es la cantidad de nuevos cargadores que se están instalando a lo largo de las autopistas. Los cargadores nuevos más comunes llevaban el logo de Tesla, aunque la mayor parte de ellos apenas se encontraban en fase de instalación. También me sorprendió la capacidad instalada de energía eólica y solar que se podía ver a lo largo del camino. Como muchos otros países en Europa, España transita rápidamente hacia energías sostenibles que tienen una menor huella de carbón. De hecho, en muchas ciudades del norte de España, ya solo es posible entrar al centro si se viaja en un coche de bajas emisiones, ya sea eléctrico o híbrido. A dichas restricciones de acceso les han bautizado como zonas de bajas emisiones (ZBE).

Todo lo anterior me dejó reflexionando sobre la transición energética en México. Sin duda, aún es muy difícil encontrar cargadores eléctricos en las autopistas de México. De hecho, por la inseguridad, cada vez menos mexicanos nos atrevemos a viajar por las carreteras del país. Sin embargo, esta nueva administración tiene la magnífica oportunidad para acelerar la transición energética en México, comenzando por las grandes ciudades, y expandiéndolo a lo largo y ancho de la república mexicana. Si además esto se complementa con brindar más seguridad a los viajeros, sería un gran detonador del turismo nacional.

Mientras tanto, México puede abrirle nuevamente las puertas a capital privado para instalar más generadores de energía eólica y solar. Para ello, hace falta que exista un estado de derecho que brinde seguridad a dichas inversiones. El milagro tecnológico de estos últimos años nos da la oportunidad para emular lo que otros países como España están logrando de manera veloz.

Contacto:

*Dr. José Roberto Balmori, director de los programas de licenciatura de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac México.

Twitter: @jrbalmori

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