El robo de combustible y petróleo del sistema de ductos se ha multiplicado en los últimos años hasta volverse un problema endémico del país, lo que frenaría el apetito por invertir en este rubro.

 

Un fuerte olor a gasolina despertó a los vecinos de la colonia Alta Villa en el municipio de Ecatepec, Estado de México. Alrededor de las 2:40 de la madrugada del 4 de febrero pasado, habitantes de la localidad que limita con el Distrito Federal reportaron lo que probablemente era una fuga de combustible. Más tarde elementos de protección civil evacuaron a varias familias de sus colonias, advirtiendo un riesgo de explosión debido a todo el combustible derramado.

La fuga venía de una toma clandestina en el poliducto Tuxpan-Azcapotzalco, reportó Pemex ese día alrededor de las 7:00 de la mañana.

PUBLICIDAD

El robo de combustible del sistema de transporte se ha multiplicado en los últimos años hasta volverse un problema endémico del país. En 2009 Pemex Refinación interpuso 491 denuncias por robo de combustible, en 2013, las denuncias se incrementaron hasta 2,377, 381% más.

Además del peligro que representan para la población estos robos, el mercado ilícito de combustibles, controlado en su mayoría por bandas criminales, ha crecido exponencialmente desde finales del siglo XX, cuando Pemex cedió el transporte y almacenamiento de petrolíferos a particulares.

La reforma energética aprobada el año pasado libera todas las actividades del sector, dejando como estratégica solamente las de exploración y producción. Con la entrada de capital privado y el cambio de las leyes pueden otorgarse permisos en las actividades de refinación, petroquímica, transporte y almacenamiento. Pero la inseguridad y el creciente robo de combustibles podrían inhibir la inversión en este rubro. ¿La reforma energética será otra ‘víctima’ del crimen organizado?

 

Un problema endémico

Las tomas clandestinas en ductos casi se han cuadruplicado en los últimos cinco años en todo el país. De 2009 a 2013, Pemex Refinación interpuso 6,480 denuncias por este delito, de acuerdo con la solicitud de información SISI 1857600079613 hecha por un ciudadano y respondida por el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI).

Aunque no se tienen cifras precisas sobre todo el volumen sustraído, en 2013 se aseguraron 202,106 litros de gasolina, 224,993 de diésel, 7,720 de gas y 179,093 litros de petróleo crudo, según la misma solicitud de información.

Los estados donde se localizaron más tomas clandestinas en 2013 fueron Tamaulipas con 540, Veracruz (242), Jalisco (230), Sinaloa (226), Puebla (211) y el Estado de México (200), de acuerdo con datos proporcionados por Petróleos Mexicanos (Pemex).

“Es un problema endémico en prácticamente todo el país, cuya magnitud es muy difícil de medir y especialmente en términos de dinero. Pero creo que cualquiera sabe que se mide en miles de millones de dólares”, indica David Shields, analista independiente del sector energético.

El especialista señala que el problema se originó desde finales del siglo XX, cuando Pemex tenía el control de distribución de las gasolinas y combustibles en todo el país.

“Pemex llegó a la conclusión de que ese era un sistema muy ineficiente, y seguramente lo era. Sin embargo, era un sistema controlado. Pero al argumentar que era ineficiente decidió abrir el transporte a todo aquel que tenía pipas prácticamente. Entonces Pemex liberó la actividad esperando eficiencia y competencia y mejores condiciones en el mercado”, agrega.

 

¿Crimen puede ahuyentar inversión?

En la reforma energética, aprobada el año pasado, se abren los sectores de transporte y almacenamiento de combustibles, refinería y petroquímica. Solamente exploración y producción siguen siendo consideradas estratégicas para el Estado.

La red de ductos monitoreados por Pemex Refinación asciende a 12,764 kilómetros, aunque el total de tuberías de transporte son más de 57,000 kilómetros, de acuerdo con datos de la paraestatal.

La creciente demanda de combustible y la capacidad de producción limitada han hecho que la importación de gasolina crezca en los últimos años. Pero la inseguridad y la sustracción de los ductos preocupa a potenciales inversionistas.

“Sin duda, ha sido y será una constante preocupación para la industria, tanto en México como en otros países, está claro que hoy en día, Pemex enfrenta pérdidas por robo”, dice Alexandro Padrés, abogado en Shearman & Sterling, firma con sede en Estados Unidos  y especializada en representación y asesoría a empresas con inversiones en el extranjero.

Por su parte, David Shields opina que “en algunas partes del país, las situaciones de robo del combustible con violencia son de tal magnitud que hacen imposible la inversión en ciertos rubros que contempla la reforma energética”, como transporte de combustibles, ductos, comercialización.

 

¿Hay solución?

En noviembre pasado, el director general de Pemex, Emilio Lozoya, pidió en una comparecencia ante la Cámara de Diputados sancionar el robo de combustibles de forma “más contundente” ya que, afirmó, dejó este delito pérdidas por 15,000 millones de pesos en los últimos dos años para la paraestatal.

El robo de productos de petróleo y gas se castiga en México con penas de prisión de tres a diez años, y multas que pueden ser incrementados en circunstancias específicas, recuerda Alexandro Padrés, de Shearman & Sterling.

“Creo que el problema que enfrenta la industria no es de ausencia de herramientas para proteger los activos, sino más bien de la falta de cumplimiento y, posiblemente, la vigilancia y detección de robo. Con la legislación secundaria derivada de las reformas, no me sorprendería ver que la definición de estos delitos y el castigo correspondiente sean revisadas”, considera el especialista.

El potencial de México en materia energética es comparable con otros países, pero la inseguridad mermaría sus perspectivas de producción y crecimiento.

“La frontera con Tamaulipas es una zona con mucho potencial para atraer inversiones si no hubiera violencia, si no hubiera mercados ilícitos.  Estos estados, como muchos otros, son claves en la reforma energética y no van a atraer fácilmente las inversiones que son previsibles”, concluye David Shields.

 

Siguientes artículos

La lista Forbes de los 10 millonarios mexicanos
Por

Conoce a los mexicanos más acaudalados del mundo, según Forbes.   Forbes dio a conocer hoy su prestigiosa lista de...