El éxito del Programa Nacional de Infraestructura dependerá de gran liquidez en su financiamiento y de la disminución de la inseguridad en los estados.

 

 

El mes pasado, Bill Gates tuiteó su sorpresa al conocer que China utilizó más cemento entre 2011 y 2013 (unas 6.6 gigatoneladas en tres años) que Estados Unidos en todo el siglo XX (unas 4.5 gigatoneladas en 100 años). En este tiempo, China ha invertido como nunca antes en infraestructura y vivienda. Inmediatamente, muchos de sus seguidores se preguntaron: “¿Cuánto cemento se ha usado en México?”, intuyendo que probablemente mucho menos.

El debate sobre la importancia de la infraestructura se ha intensificado, pues varios países han reconocido su atraso en ese rubro, entre ellos Estados Unidos y México. En abril pasado fue presentado el Programa Nacional de Infraestructura (PNI), que tiene una intensa relación con las reformas fiscal y energética, que han cobrado gran importancia en las últimas semanas. Los principales retos del programa son el financiamiento con liquidez y la seguridad en el país para su implementación.

 

Del PNI 2007-2012 al 2014-2018

Los programas de infraestructura han tenido una línea ascendente en inversión en los últimos 10 años, subsanando parcialmente el desplome de los 10 años anteriores. Uno de los principales retos del Programa Nacional de Infraestructura 2007-2012 fue mejorar el posicionamiento de México en los rankings del Foro Económico Mundial. Entonces éramos el lugar 64 en infraestructura general, y después de seis años quedamos en el lugar 65, aún lejos de líderes regionales como Chile y Panamá.

La mayor parte de los proyectos consistieron en energía e infraestructura de hidrocarburos, electricidad, carreteras, telecomunicaciones, agua y drenaje, puertos, aeropuertos y ferrocarriles. De acuerdo con la propuesta del Colegio de Ingenieros Civiles de México, se identificaron más de 1,000 proyectos que se deberían construir antes del año 2018 con el fin de situar a México como la quinta mayor economía a nivel mundial en el 2050 (Colegio de Ingenieros Civiles de México A.C., 2012).

La presentación del plan fue largamente aguardada debido a la desaceleración inesperada de la economía, que el Fondo Monetario Internacional atribuyó a la disminución del gasto público y el enfriamiento en la actividad del sector de la construcción (IMF, 2013). El PNI 2014-2018 tiene un presupuesto de 7.7 billones de pesos, casi duplicando el del sexenio anterior, distribuyéndose en 743 proyectos.

Dicho presupuesto se repartirá de la siguiente forma: 50% para energía (8% para CFE y 42% para Pemex), 24% para desarrollo urbano y vivienda, 17% para comunicaciones y transportes, 5% para obras hidráulicas, 3% para turismo y 1% para salud. Visto de otra forma, tendrá 262 proyectos para energía, 223 de comunicaciones y transportes, 87 de salud, 83 de turismo y cuatro de desarrollo urbano y vivienda. La agrupación del presupuesto se realizó 50% como inversión nacional, 23% por inversión regional y 27% por inversión estatal (Presidencia de la República, 2014).

Las principales obras son los pozos petroleros de Ku-Maloob-Zaap, Cantarell y Tsimin-Xux; la instalación de las redes compartidas de servicios móviles y troncal de fibra óptica; los trenes interurbanos; centrales eólicas y de ciclo combinado; la modernización de aeropuertos, y el Túnel Emisor Oriente.

Las entidades que recibirán mayor presupuesto de infraestructura son Campeche y Tabasco (obras petroleras), seguidas de Veracruz, Oaxaca, Tamaulipas y Guanajuato. Además, las entidades que lideran en número de obras son Veracruz, Estado de México, Tamaulipas, Michoacán y Chiapas.

 

El reto del financiamiento con liquidez

El primer gran reto del Programa Nacional de Infraestructura será la capacidad para poderlo pagar. Aproximadamente seis de cada 10 pesos serán financiados con fondos federales o estatales, por lo que el restante será cubierto por la iniciativa privada. Históricamente, el presupuesto de infraestructura se ha subejercido, por lo que la lentitud del gasto público afecta a las empresas y tiene un impacto en la economía. El gobierno se ha llegado a retrasar meses en pagar a las constructoras, por lo que la actividad se deteriora. Se tiene el objetivo de que este año se cierre el gasto con cero subejercicio, además de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha aclarado que ha dedicado los últimos meses a licitaciones y contrataciones de los trabajos programados.

Tanto gobierno como iniciativa privada están ya utilizando la Ley de Asociaciones Público Privadas, apenas promulgada en enero de 2012, con el objetivo de estimular la participación del sector privado a través de estabilidad legal y de un mejor marco de cooperación gobierno-empresa.

La mayoría de los proyectos requerirán años para ser terminados, por lo que la gran visión sería terminarlos en cuatro años y medio. Para ello se requerirán mayores incentivos para la inversión privada, actores alineados y la máxima fluidez de capital. Además, al implementarse las reformas fiscal y energética, los fondos federales dependerán menos de Pemex y más de la recaudación de impuestos. Las obras proyectadas son, en general, terminables en el tiempo propuesto, pero el factor dinero y su disposición acertada serán determinantes.

 

El reto de la seguridad en el país

La seguridad en el país es el segundo gran reto. De acuerdo con el gobierno federal, las entidades con mayor número de homicidios en 2013 fueron el Estado de México, Guerrero, Chihuahua, Sinaloa, Tamaulipas y Veracruz. Las entidades con mayor número de secuestros fueron Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, Estado de México y Morelos. Las entidades con mayor número de extorsiones fueron el Estado de México, Distrito Federal, Jalisco, Morelos y Guanajuato (Sistema Nacional de Seguridad Pública, 2014). Por otro lado, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha recomendado a sus ciudadanos no viajar a regiones específicas de estados como Coahuila, Colima, Durango, Nayarit, Nuevo León, Sonora y Zacatecas (Bureau of Consular Affairs fo the U.S. Department of State, 2014). Por tanto, se da el caso de que estados que recibirán un alto beneficio por el Programa Nacional de Infraestructura, tales como Veracruz, Tamaulipas, Guanajuato, Estado de México y Michoacán, son también de los más peligrosos.

La mayor parte de las obras de infraestructura se realizará en zonas no urbanas, algunas expuestas a mayor presencia del crimen organizado. Existe el riesgo inminente de que, como en el pasado, ocurran levantamientos y homicidios de ingenieros y trabajadores de la construcción, así como asaltos a camiones de materiales y maquinaria. En suma, la inseguridad incrementa los costos de las obras y dificulta su construcción.

 

Conclusión: Un gran paso adelante, con retos estructurales complejos

Desde un enfoque de desarrollo, la inversión en infraestructura tiene sus ventajas, como la creación de empleo a bajo costo, combate a la pobreza y aumento de competitividad. El Programa Nacional de Infraestructura, de dimensiones históricas, impactaría positivamente en la economía, pero la implementación será fundamental para lograr los resultados esperados. Se debe asegurar que se invierta lo planeado y concluir en tiempo, calidad y presupuesto. Tan importantes como el 1.8 a 2% de crecimiento esperado serán los 350,000 empleos que se espera sean creados.

México tiene la oportunidad histórica de sumarse a la lista de países que para maximizar su desarrollo en infraestructura consumen gigatones de concreto. Además, lo podemos hacer con enfoque de crecimiento verde. La infraestructura es crucial para atacar la pobreza, como lo ha hecho China, y para construir un México supercompetitivo, como lo requiere la región norteamericana.

 

Trabajos consultados

– Bureau of Consular Affairs fo the U.S. Department of State (9 de enero de 2014). Mexico Travel Warning. Obtenido de U.S. Passports & International Travel.

– Colegio de Ingenieros Civiles de México, AC (2012). Propuesta de Programa Nacional de Infraestructura 2013-2018. Obtenido de ASICMA.

– IMF (octubre de 2013). Transitions and Tensions: World Economic Outlook. Obtenido de International Monetary Fund.

– Presidencia de la República (abril de 2014). Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018. Obtenido de Consulta PNI 2014-2018.

– Sistema Nacional de Seguridad Pública. (16 de mayo de 2014). Tasas por cada cien mil habitantes. Obtenido de Secretariado Ejecutivo del SNSP de la Segob.

 

 

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