Cuando Steve Jobs presentó al mundo la PowerBook en el año 2000, cambió la vida de cientos de fotógrafos, diseñadores, videoastas, cineastas y toda una miríada de artistas gráficos, dándoles movilidad. Seis años más tarde, Apple lanzó su primera MacBook Pro, una versión en esteroides de su computadora portátil que a pesar de llevar el Pro en el nombre fue adoptada por millones de personas alrededor del mundo por combinar poder, flexibilidad, diseño y precio relativamente accesible.

Eso dio un giro en septiembre de 2016, cuando Tim Cook y compañía presentaron la nueva MacBook Pro en su evento de septiembre de 2016. ¿Una barra táctil? ¿Adiós al MagSafe? Y, quizá más importante, ¿cero puertos USB A? La nueva MacBook Pro termina con la tradición de Apple de ofrecer un modelo robusto, pero suficientemente atractivo para otro tipo de usuarios, enfocándolo, esta vez sí, en usuarios profesionales.

¿Vale la pena? La probamos para ustedes.

 

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Diseño y materiales

Aunque la MacBook Pro ha sido rediseñada para incorporar un nuevo teclado, un nuevo trackpad y hacerla 17% más delgada que la generación previa, su diseño mantiene el mismo carácter. Las diferencias son sutiles: un bisel más delgado que da más protagonismo a la pantalla (el emblema “MacBook Pro” volvió), una tapa que oculta la bisagra y la salida de aire debajo del display, haciéndolas más discretas.

A la versión tradicional de aluminio anodizado plateado se suman ahora una versión Gris espacial (la que probamos aquí).

 

TouchBar

Uno de los aspectos centrales durante la presentación de la MacBook Pro fue su barra táctil, la que reemplaza la vieja fila de teclas F por un panel personalizable que busca ahorrarte tiempo y esfuerzo.

Es cierto que la barra ofrece algunas cosas útiles, pero buena parte de ellas está concentrada en las apps de Apple. Aunque es fácil desplazarse por tu colección de imágenes en Fotos o por la línea de tiempo de un video en QuickTime o Final Cut, la realidad es que no representan una gran diferencia frente al uso de tu trackpad. De hecho, puedo pensar en dos de las cosas menos útiles con las que me he topado en un iDevice: la predicción de palabras o emoticones en Mail o Word, y el salto entre pestañas en Safari (soy de los que tienen 20 tabs abiertas al mismo tiempo).

Al igual que con la llegada del 3D touch a la pantalla del iPhone, la Touch Bar ofrece una nueva manera de interactuar con el sistema operativo, sólo queda esperar a que más desarrolladores encuentren la manera de explotarla.

Apple, gracias por la barra táctil, pero apreciaríamos también una pantalla táctil.

No obstante, hay algo que sí considero un acierto innegable, y es la incorporación de un lector de huella digital en la Touch Bar. Como muchos usuarios preocupados por la seguridad, el password de mi máquina no es breve ni muy fácil de teclear, y poder desbloquearla con sólo un toque es algo que aprecio infinitamente. Touch ID también permite hacer compras en iTunes y la App Store sin necesidad de ingresar tu contraseña.

 

Rendimiento

En este departamento la portátil profesional de Apple siempre ha sido poco objetable y ésta no es la excepción: De un Intel Core i5 de 2.9 GHz a un i7 de 2.9 con Turbo Boost de hasta 3.8 GHz con hasta 16 GB de memoria RAM de 2,133 MHz, la MacBook Pro tiene el poder suficiente para alimentar dos monitores 5K de manera simultánea mientras trabajas en el proyecto que quieras.

Además, la versión de 15 pulgadas tiene además integrada una tarjeta de gráficos Radeon Pro 455 con 2GB o la opción de elegir una Radeon Pro 460 con 4 GB.

 

Almacenamiento

Aquí es donde comienzan los dolores de cabeza. Aunque es cierto que puedes escoger entre discos duros de estado sólido de 256 GB, 512 GB o de 1 TB, muchos profesionales del video requieren grandes cantidades de espacio adicional, por lo que con frecuencia acuden a discos externos. Si quieres seguir usando el tuyo con esta nueva MacBook Pro, puedes hacerlo sin problema siempre y cuando tengas un dongle a la mano, lo que nos lleva a nuestro siguiente punto.

 

Puertos

Es cierto, el USB 3.1 o USB C es el futuro, pero resulta un tanto drástico obligar a los usuarios a adoptarlo hoy de forma tan abrupta.

Con cuatro puertos USB C, la MacBook Pro exige el uso de adaptadores para conectar tus dispositivos periféricos (algo que ya habíamos visto en la MacBook de 2015). Esa tarjeta SD que tenías ahora necesita un lector o un adaptador, ¿tu pantalla con puerto HDMI? Adaptador. Incluso el iPhone necesita su propio cable (429 pesos).

Es cierto que tener puertos USB-C (o en este caso Thunderbolt, que es hasta 4 veces más rápido que el USB-C) resultará muy conveniente en el futuro, pero por ahora impone un desafío que solía ser relativamente simple en el pasado: la adaptación.

Cuando Apple decidió eliminar el lector de CD/DVD la fricción fue menor porque el almacenamiento en unidades USB y la Nube se habían vuelto dos opciones ampliamente usadas y a veces más convenientes, pero esto sacrifica practicidad por desempeño.

Algo que me resultó particularmente sorprendente es el hecho de que el adaptador USB C que tiene un puerto USB C, uno HDMI y uno USB A (cuyo precio supera los 1,000 pesos) requiera de entrada la instalación de una actualización. Ésta es la clase de cosas que no ocurrían con Steve.

Sólo espero que esa adopción tan entusiasta por el puerto USB C signifique el nuevo iPhone también lo usará, es hora.

 

MagSafe

Uno de los inventos menos alabados y más útiles de Apple fue desechado desde la MacBook en 2015 y la versión Pro de 2016 para dar paso a la flexibilidad. En vez de tener un puerto magnético de carga, ahora puedes usar cualquiera de los cuatro puertos para conectar tu máquina a la corriente. Puedo recordar al menos cuatro veces en las que ese dispositivo magnético me salvó de gastar miles de pesos en una computadora nueva y hoy se ha ido. MagSafe, nunca te olvidaré.

 

Pantalla

El mejor display en una portátil dio un salto y ahora es mucho más brillante y entrega 67% más de contraste capaz de desplegar más colores que un monitor tradicional. La pantalla de esta laptop tiene un estándar DCI-P3, que muestra más colores que un sRGB.

 

Batería

Aunque Apple asegura que el modelo de 15 pulgadas entrega hasta 10 horas de uso con una carga, mi experiencia estuvo muy lejos de ello. Con un uso combinado de reproducción de video, descarga de imágenes desde mi iPhone, selección y carga de archivos a Dropbox, edición de fotografías en Photoshop y mucho uso de Word, mi mejor escenario fue de 7 horas y media.

 

Teclado y Trackpad

Al igual que con la MacBook del año pasado, la MacBook Pro tiene el nuevo teclado, con teclas más grandes y delgadas y un mecanismo de mariposa más estable y suave al tacto. La sensación es algo extraña al principio, pues pareciera que escribes en una superficie plana, pero con el tiempo resulta mucho más cómodo y sencillo usarlo frente a los teclados pasados.

El Trackpad también es nuevo, más grande y su sistema 3D touch responde a dos niveles de presión entregando una respuesta háptica, similar a la de la pantalla del iPhone, que da acceso a funciones especiales dependiendo de la aplicación.

Ambos aspectos son mejoras sustanciales frente a la generación previa de la laptop profesional de Apple.

 

Precio

La MacBook Pro 2016 tiene una versión de entrada sin TouchBar, con pantalla de 13 pulgadas, procesador a 2.0 GHZ, disco duro de 256 GB y tres puertos USB C cuyo precio es de 34,999 pesos.

En tanto, el modelo más poderoso, con pantalla de 15 pulgadas, procesador Intel Core i7 de 2.7 GHz con Turbo Boost de hasta 3.8 GHz, disco duro de estado sólido de 2 TB, 16 GB en RAM y 4 GB dedicados para gráficos cuesta 99,699 pesos.

 

Balance

Con la nueva generación de su MacBook Pro Apple creó su computadora portátil más poderosa, eso no está a discusión, ésta es la laptop con MacOS más potente en la historia y es definitivamente la mejor opción si eres un profesional del video o el diseño.

A su favor juegan sus especificaciones robustas, su diseño súper delgado, su gran pantalla, teclado y Trackpad, pero en contra tiene el infierno de los dongles y adaptadores, la Touch Bar que no hace una gran diferencia y su precio.

 

Epílogo

He sido usuario de Mac desde hace más de 15 años, las prefiero sobre equipos de otras marcas porque he encontrado en MacOS una combinación de flujo de trabajo ideal y diseño que me gusta.

En el trayecto he visto cómo se han descontinuado algunas cosas serias que era necesario olvidar en nombre del progreso, como el lector óptico o los puertos Ethernet, DVI o Mini Display, pero hay otros que se han perdido por razones más pragmáticas.

Así, nos hemos despedido en los últimos años del MagSafe, el indicador de reposo (la luz LED que “respiraba” cuando suspendías tu MacBook), la manzana retroiluminada de la cubierta e incluso la extensión para enredar el cable alrededor del cargador. Éstas, trivialidades si se quiere, dotaban a los equipos Apple de un cierto encanto, eran guiños sutiles, cuidado por los detalles, y se han quedado en el camino para dar paso al progreso. Yo creo que podríamos tener ambas cosas.

 

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