El flagship de la taiwanesa para esta temporada falla al entregar algo de novedad o diversión. Aunque se trata de una versión más potente que su predecesor, su espíritu se quedó atrapado en el tiempo.

 

Cuando probé el One de HTC hace un par de años, lo primero que me atrajo de él fueron las líneas simples de su diseño, la manera en que su curvatura trasera se adaptaba a la palma de la mano y la gran calidad de sus materiales. Hoy, la empresa taiwanesa vende en México el HTC One M9, una actualización que aporta poco en términos de diseño, rendimiento o interacción.

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Pros: Éste es uno de los flagships con más atención a los detalles en los acabados y en el que se ha escatimado menos en materiales. El One M9 es un teléfono premium por fuera, pero también por dentro: Un gran procesador, 3 GB de memoria RAM y la posibilidad de expandir la memoria lo colocan entre los más potentes en cuando a rendimiento se refiere. Su garantía extendida promete reemplazarlo en caso de pantalla rota o accidentes con agua, mucho más de lo que ofrece la competencia.

Contras: El One M9 es un teléfono grande que en la mano se siente demasiado pesado. El predominio de HTC Sense, la interfaz del fabricante, sobre Android, lejos de hacer la experiencia de uso más amigable y divertida, parece haberse quedado estática en el tiempo y no haber mejorado ni en interacción ni en aspecto, lo más que ofrece este modelo es la personalización del aspecto de la pantalla con temas descargables.

Balance: HTC se queda corto al entregar un nuevo flagship con elementos novedosos, sorprendentes o divertidos. Por 12,000 pesos la oferta sin duda resultará atractiva para muchos usuarios que encontraron en el One elementos únicos de los que carecía la competencia, pero para los demás podría quedar la impresión de que la empresa taiwanesa lanzó el teléfono casi por obligación, elevando las especificaciones técnicas del equipo para darle un cuerpo poderoso pero olvidando dotarlo de vida y carisma. El diseño y sus acabados son sus fortalezas más grandes, pero su interfaz no será un elemento que le haga destacar.

Los últimos meses han sido muy difíciles para HTC en todo el mundo, y México no es la excepción, sin embargo eso no resulta sorprendente si se piensa que compiten solos contra el mundo. Su único arsenal es el HTC One M9, y bajo esas condiciones se antoja imposible que ganan ninguna guerra.

 

Aquí están nuestras impresiones a detalle sobre el M9:

Diseño y acabados. Aluminio cepillado y Gorilla Glass 4, todo grita “premium” pero de alguna manera se siente voluminoso y pesado en exceso a pesar de que, con sus 157 gramos, sólo pesa 28 gramos que el iPhone 6 y 19 más que el Galaxy S6. Para ilustrar mejor el punto, el One era como la versión final de la armadura de IronMan y el One M9 es la rústica primera versión. La combinación de colores en plata y oro podría resultar atractiva para aquellos que sean enemigos de las fundas.

Desempeño. Quizá el área más fuerte del One M9. Debajo del cofre tiene un chip Qualcomm 810 con dos procesadores de cuatro núcleos, uno a 1.5 GHz y otro a 2 GHZ que, combinados con los 3 GB en RAM ofrecen una experiencia sin sobresaltos y se encuentran entre los de mayor rendimiento de la gama premium de esta temporada.

Pantalla. Su display Full HD LCD de 5 pulgadas tiene una densidad de 441 pixeles por pulgada. Esa combinación de colores entrega una gran definición de figuras pero una pobre experiencia en el departamento de colores y contraste. Comparada lado a lado con otros flagships, la pantalla del One M9 queda a deber.

Cámara. Su cámara principal es de 20 megapixeles y ya es capaz de grabar video en 4K (2160) a 30 fps, Full HD (1080) a 60 fps y HD (720) a 120 fps. La calidad de las imágenes entregadas es significativamente mejor que la del One, aunque aún padecen los mismos problemas que todos los demás teléfonos en condiciones de poca luz. Para ver algunas imágenes capturadas con el M9 puedes visitar nuestra cuenta de Flickr.

Batería. No removible de 2840 mAh, suficiente para llegar al final del día sin tener que recargarla.

Interfaz. Aunque Android 5 Lollipop ya es lo suficientemente bueno como para no meterse con él, HTC insiste en empujar su Sense 7, una capa de personalización que lejos de facilitar la interacción del usuario con el dispositivo (algo que Google ha mejorado mucho en esta versión de su sistema operativo). El HTC Sense resulta un lastre, uno feo, por cierto.

Sonido. La compra de Beats por parte de Apple dejó a algunos de los socios de la compañía de audio sin un partner poderoso. HTC es uno de ellos, y a falta del audio Beats del One, ahora ofrece tecnología propia llamada HTC BoomSound con Dolby, lo cual resulta intrascendente ¿Dolby en un equipo tan pequeño? ¿De verdad importa?

Apps. En general, BlinkFeed es un centro de información aceptable que aglutina detalles de redes sociales del usuario con info de sitios que pueden ser de tu interés. Todo bien hasta ahí, el problema, al igual que con el resto de los equipos que compras en plan con Telcel, son las horribles aplicaciones que el operador inyecta al teléfono. Por favor paren.

Especificaciones técnicas:

  • Pantalla: Super LCD3 de 5 pulgadas, 1080 x 1920 pixeles, Corning Gorilla Glass 4
  • Procesador: Qualcomm Snapdragon 810 con dos procesadores de cuatro núcleos a 1.5 GHz a 2 GHz
  • 32 GB de almacenamiento escalable hasta 128 GB
  • 3 GB de memoria RAM
  • Cámara principal de 20 MP, graba video a 1080p a 30 fps con flash LED
  • Cámara frontal de 5 MP
  • Peso: 157 gr.
  • Dimensiones: 144.6 x 69.7 x 9.6 mm
  • OS: Android 5.0 (Lollipop) con HTC Sense UI 7.0
  • Batería: No removible de 2840 mAh

 

Más imágenes:

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