Pocas empresas logran entrar en mercados saturados o dominados por jugadores veteranos. Beats es una de ellas. Dr. Dre logró construir una marca sólida basándose casi exclusivamente en un diseño atractivo y un muy buen marketing (incluso logró que Apple desembolsara 3,000 millones de dólares por ella, su mayor compra en su historia).

A pesar de que tienen ya algún tiempo en el mercado, ahora que cada vez más smartphones comienzan a abandonar el jack de 3.5 mm para audífonos, no quisimos dejar de probar los Studio Wireless de Beats, que sin duda se encuentran entre los favoritos de muchos. ¿Valen la pena? Aquí les contamos.

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Diseño y materiales. El punto fuerte de Beats. Desde el empaque hasta el último tornillo, se nota un cuidado meticuloso a todos los detalles del producto. Sus líneas simples y lo confortable del ajuste demuestran que hubo un equipo que tomó decisiones meditadas sobre este modelo, que extiende el mismo lenguaje que se ha vuelto la esencia de la marca, lleno de curvas.

Estos audífonos se ven y se sienten robustos y sólidos. Aquí encuentras metal en los cascos, la diadema y las bisagras que permiten doblarlos para ahorrar espacio en la mochila, piel sintética que recubre las almohadillas y silicón que amortigua el contacto de la diadema con la cabeza.

@beatsbydre le echa chingos de ganas a su empaque. Bien ahí. #studiowirelessbeats

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Sonido. Los Studio Wireless no sólo suenan bien, también suenan fuerte. A diferencia de otros modelos de la categoría, como los Bose QC35, Beats decidió darle a su propuesta más poder, así que, si lo tuyo es la música a muy altos decibeles, estás cubierto.

No obstante, ese extra en el volumen no viene sin un cierto sacrificio de la fidelidad, y mientras que los bajos y los agudos no tienen mayor problema, los medios se rezagan cuando decides subir al nivel máximo.

El ajuste de los cascos sobre las orejas es casi natural, lo que hace buena parte del trabajo de aislamiento del ruido ambiental, mientras que el resto lo hace un sistema de cancelación activa de ruido (ANC, por sus siglas en inglés), que es básicamente una emisión de ruido blanco que contrarresta los sonidos que te rodean. En el caso de estos Beats, ese ANC –que se manifiesta como un tenue hiss–, es ligeramente más perceptible que en otros modelos como los Bose ya mencionados o los Zik 3.0 de Parrot (los únicos que de hecho permiten desactivarlo a través de su app).

Controles. La simpleza en el diseño de estos audífonos implica una cierta complejidad en su operación. Todo ocurre en el casco izquierdo, en donde se encuentran los botones para subir/bajar el volumen (arriba y debajo de la “b”), mientras que la misma “b” es play/pausa (y contestar y terminar una llamada), adelantar (al presionar dos veces) y regresar (al presionar tres veces) y emparejar con un dispositivo Bluetooth con una pulsación larga. No es un enfoque inusual, pero para los no iniciados puede resultar confuso de inicio.

Más allá de los controles de reproducción, el único botón físico es el de encendido/apagado.

En la caja pueden encontrarse un cable de 3.5 mm sencillo y uno con controles de volumen que hace más sencilla la interacción.

Batería. Beats ofrece 12 horas de autonomía inalámbrica con una carga, y hasta 20 horas si se usan conectados a través del cable. Aunque es un desempeño más que aceptable, está lejos de las 20 horas en modo inalámbrico y 40 en modo conectado ofrecidas por los QC35 de Bose.

En este departamento hay dos desventajas: que la batería no es extraíble y que es necesario que la batería tenga algo de carga para que funcione, si se drena por completo, no funcionarán. Aun así, la autonomía es más que razonable y si, por ejemplo, quieres usarlos de viaje, es poco probable que vayas a quedarte varado.

Colores: Aunque en lo personal, preferimos el acabado mate del modelo Titanio, estos Beats están disponibles en negro mate, oro (mate), cielo (gris azulado mate), negro brillante y blanco brillante.

Precio. Puedes encontrarlos en la página de Apple en 7,299 pesos, y en Amazon México en 5,899.

 

Balance

Los Studio Wireless resultaron ser una grata sorpresa. A pesar de ser un jugador relativamente nuevo (al menos cuando se compara con Bose, Sony o Sennheiser), Bose demuestra que sí puede hacer un producto a la altura de la competencia.

A su favor tienen su diseño, ajuste, un desempeño claro y potente y una batería de larga duración. En su contra juegan la imposibilidad de desactivar el ANC y el leve hiss que éste produce y que podría desalentar a algunos.

¿Los recomendamos? Definitivamente, pero, como siempre, nuestra recomendación es: Si vas a invertir más de 7,000 pesos en unos audífonos y te interesan éstos, bien vale la pena darte la vuelta por una Apple Store y probarlos, no hay mejor opinión que la tuya.

 

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