El reloj había rebasado apenas las 8 de la noche del pasado 15 de mayo, cuando una noticia se encargó de cimbrar a la mayoría de los actores, de todo tipo y tamaño, involucrados en el ecosistema de la generación de energías renovables en México.

¿Qué fue lo que sucedió? La Secretaría de Energía (Sener), encabezada por su titular, Rocío Nahle, acababa de publicar en el Diario Oficial de la Federación (DOF) su política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

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En el papel, el hecho podría parecer una cosa sin importancia; sin embargo, se trataba de medidas capaces de impactar directamente en la operación que realizan en el país las empresas de energías limpias, principalmente porque el gobierno colocaba ahora una serie de pruebas y limitaciones a nuevas centrales de generación renovable, además de que acortaba la emisión de permisos para abrir nuevas plantas eólicas o solares y prohibía la creación de proyectos en lugares considerados congestionados o con poca capacidad de transmisión. 

La iniciativa generó comentarios mayoritariamente negativos, como el de Julio del Valle, vocero de la Asociación Mexicana de Energía Eólica y de la Asociación Mexicana de Energía Solar, quien acusó que la política publicada pasaba por encima de varias leyes y reglamentos vigentes.

“El instrumento, claramente, va mucho más allá de una política; tendrá impactos en todos los proyectos renovables en operación, en pruebas y en construcción. Lo anterior, porque exige un nivel de requerimientos vinculante a todos ellos, no previsto en el marco vigente, y genera limitaciones a su operación que se traducen en una clara expropiación de valor a las inversiones”, afirmó Del Valle.

La molestia llegó, inclusive, a oidos de los secretarios de Estado y Comercio de Estados Unidos, Mike Pompeo y Wilbur Ross, a quienes, a través de una carta firmada por el American Petroleum Institute (API), se les notificó sobre la situación que se estaba presentando en México.

CON TODA CALMA 

Pero este ruido regulatorio que se generó en el país no sacudió a todos. Enrique Riquelme, CEO y fundador de Cox Energy, por ejemplo, a ya más de un mes de distancia de este hecho, se mantiene completamente ecuánime y tranquilo ante lo publicado.

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Así lo expresa, no sólamente con sus palabras y su semblante, sino también con cada una de sus acciones. Y es que toda la discusión que se ha generado en torno a las energías limpías no ha hecho que él mueva ni marginalmente la estrategia de negocio que su compañía, con presencia en siete naciones de América Latina, tiene en nuestro país.

Su apuesta, por cierto, no es cualquier cosa. Mientras todo esto sucede en el contexto nacional, su compañía está concretando su salida a bolsa, lo que significará la salida de la primera empresa de energía fotovoltaica o solar no sólo en el mercado mexicano de valores, sino en el de toda Latinoamérica (Latam).

“Ni en México ni en la región existe una sola empresa de energía solar cotizando en la bolsa. Eso lleva mucho tiempo llamándonos la atención, porque en otros países, como Estados Unidos o Canadá, el panorama es completamente distinto: existen muchas empresas haciéndolo. También lo ves claramente en Asia”, dice a Forbes México. 

La salida de la compañía de renovables se dará en la Bolsa Institucional de Valores, también conocida como BIVA, a través de una oferta pública por suscripción (OPS), con un monto estimado de 1,000 millones de pesos (mdp), y los planes de realizar una segunda colocación en 2021. 

Cox Energy
Foto: Cox Energy.

“Lo que creemos es que tanto en Latam como, en particular, en México, el segundo mercado de mayor crecimiento en necesidad energética de la región, existen hoy capacidades idóneas para el establecimiento y el crecimiento de la energía solar, por lo que nos ilusiona mucho llegar a la bolsa”, comenta Riquelme.

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Que su edad no los engañe. A pesar de que Enrique tiene 31 años, no es, en definitiva, ningún novato en este tipo de temas. Desde 2012 ha estado empujando, en América Latina, el crecimiento de su compañía de energía limpia.

Su historia comenzó por esos años, en Guatemala, país centroamericano donde, en aquellos días, estableció su primer proyecto de parque solar, dando el banderazo de salida a una historia de ocho años en la región, que lo ha llevado a recorrer de sur a norte el continente.

Hoy, Cox Energy genera, a través de sus parques solares en toda la región, un total de 1,808 megavatios (MWh) propios de energía eléctrica, de los cuales 1,028 provienen de México, el país con mayor peso para la compañía, donde tienen cinco proyectos de esta naturaleza (cuatro de ellos en propiedad y uno en alianza con la empresa Naturgy). 

Después está Chile, donde generan, a través de 23 parques solares, 579 megavatios de energía. Siguen Colombia, desde donde empujan 108, y la región de Centroamérica y República Dominicana, con 93. Entre los clientes que han tenido en la región se encuentran empresas de todo tipo, como Walmart, Enel, CGE y la propia Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De cara a 2024, y con apoyo de la salida a bolsa en México, la firma espera concretar este año la generación de 1,400 megavatios en proyectos 100% propios, que le significarían una inversión de entre 350 y 400 mdd, además de la desinversión en proyectos que, sumados, alcanzarán 2,000 megavatios, que le ayudarán a obtener otros 400 mdd para la estrategia futura de la empresa.

UN NEGOCIO DISTINTO

Pero, a ciencia cierta, ¿por qué a Enrique Riquelme no le preocupa en absoluto todo lo que ha sucedido con las regulaciones en cuestión de energías renovables en México? Básicamente, asegura, porque su negocio cuenta con un enfoque completamente diferente al que tienen las grandes empresas de esta naturaleza, que hoy aseguran estar afectadas por esta situación.

En esencia, afirma, su estrategia no consiste en tener en México, y en los países donde están presentes, uno o dos únicos parque solares de gran magnitud desde donde se origine el grueso de la energía solar que ellos generen, sino todo lo contrario.

Nosotros trabajamos con un modelo orientado hacia tener parques de tamaño mediano y pequeño, no superiores a 500 megavatios, que estén ubicados en zonas donde exista una demanda importante de energía, con lo que cubrimos la necesidad local y, al mismo tiempo, también ganamos nosotros”, explica el ejecutivo. 

De esta manera, agrega Riquelme, la empresa no le crea problemas a CFE por introducir más energía eléctrica en su sistema, el cual, asegura la dependencia, hoy está ya saturado, sino que le ayuda a solucionar los problemas de abasto que existen en diversas zonas del país. 

En México, la perspectiva de consumo de energía crece entre 5 y 7% al año, por lo que, afirma el fundador de Cox Energyse necesitan, ante todo, soluciones que aporten valor en las ciudades donde más falta hace la electricidad. 

“Somos una compañía con foco directo en el consumidor, porque damos energía en el nodo donde se necesita y ayudamos al regulador a no seguir congestionando su sistema, porque no la movemos más allá del lugar donde la creamos; todo esto, pagando cada uno de los peajes que deben hacerse”, explica, en entrevista. 

Enrique riquelme
Enrique Riquelme, CEO de Cox Energy, durante la salida de la empresa a Bolsa. Foto: Forbes Staff.



Incluso, comenta también, podría estar razonalmente de acuerdo con los argumentos de las autoridades mexicanas, las cuales han encontrado distintos espacios que deben mejorarse en su normatividad y que, hasta hace algún tiempo, habían beneficiado, aseguran, a empresas del sector. 

“En la reforma energética, me parece que sí existían algunas lagunas de las que las compañías se estaban beneficiando. Nosotros mismos lo pudimos haber hecho antes, porque se permitían proyectos con un escaso pago para la red eléctrica”, comenta. 

¿Se irán, entonces, las compañías que no estén de acuerdo con esto? Él sabe que puede suceder; sin embargo, apunta que es muy probable que, si unos se van, otros vengan, porque es innegable el potencial que tiene el país en materia energética. 

En efecto, este panorama que hoy se presenta con las nuevas disposiciones en materia de renovables del gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador trae oportunidades importantes para empresas como Cox Energy. Así lo consideran especialistas consultados por Forbes México. 

“Es como dicen por ahí: cualquier puerta cerrada también abre ventanas; y ésas son las que se están abriendo para empresas de este tipo, las cuales van a cobrar relevancia, porque distribuyen y comercializan, como un suministro calificado, su energía en sitios específicos”, comenta Paul Alejandro Sánchez, director general de Ombudsman Energía A.C.

Con él coincide Santiago Arroyo, consultor especializado en energía, quien agrega que las compañías con un enfoque semejante al de Riquelme están viviendo un momento adecuado para ellas, porque no están pensando en dominar de manera amplia, sino en ir ganando de forma más atomizada. 

“Son [las energéticas] de esas áreas de oportunidad interesantes, porque, si bien no te llevas la súper rebanada del pastel, sí puedes continuar presente en la fiesta”, comenta.

ALCANCE SOCIAL

El ejecutivo de Cox Energy no oculta su emoción por lo que viene. Evidentemente, no todos los días uno puede ubicarse dentro de la lista de los empresarios más jóvenes cuyas compañías han salido a bolsa, al lado de personajes del calibre de Mark Zuckerberg o Jack Dorsey.

Sin embargo, todo esto le genera también un sentimiento positivo, por el alcance que sus proyectos pueden tener de cara a la sociedad. “Una de las mayores satisfacciones es poder aportar valor a la sociedad, en todos los sentidos. De entrada, liderar una empresa de energía fotovoltaica es una aportación indudable en favor de la lucha contra el cambio climático y [a favor de] el crecimiento sostenible”, señala el ejecutivo, quien colabora con la Fundación Scholas, impulsada por el papa Francisco.

Pero, afirma, las cosas no se quedan ahí, ya que, en cada desarrollo que realizan, se apuesta, asimismo, por la prosperidad de las comunidades aledañas, generando empleo local y fomentando inversión en bienestar.

“Creo que tenemos un compromiso con la sociedad, uno en el que me gustaría seguir ahondando a futuro”, dice.

ESTRATEGIA ANTE TODO

Enrique Riquelme, CEO de Cox Energy, señala que su compañía ya había sido testigo presencial de movimientos regulatorios (como el que se registró en México) en otros países donde tienen presencia, como España, con su filial europea, o Chile, por lo que, desde tiempo atrás, entendieron que su estrategia de generación de energía fotovoltaica debía irse más hacia el lado de contar con parques de tamaño pequeño y mediano, pero muy bien focalizados. 

“Esto es algo que ya vimos en otros países y que nos llevó a tomar este camino”, afirma el directivo, y agrega que es precisamente la palabra “estrategia” la que mayor fortaleza tiene, en general, en el espíritu de su compañía.

“Para nosotros, la estrategia lo es todo, porque quizá no podamos, de pronto, competir con el tema económico, pero sí podemos hacerlo sabiendo leer lo que va pasar hacia adelante, adelantándonos a las cosas unos dos o tres años, para que la compañía pueda seguir creciendo en grande… siempre”, concluye.