Actualmente vivimos en una sociedad donde a diario encontramos grandes avances en la tecnología y en la que muchos aspectos de nuestra vida dependen de la misma. Sin duda, gracias a esta evolución hoy tenemos acceso prácticamente a toda la información que deseamos con tan sólo dar unos cuantos clics. No obstante, es importante mencionar que además de los beneficios, también están latentes las amenazas cibernéticas y tecnológicas, que son un punto ciego del cual aún no somos totalmente conscientes, lo que aumenta nuestra vulnerabilidad.

La tecnología es y seguirá siendo parte importante en la configuración del panorama de riesgos globales para personas, gobiernos y empresas. Actos como el robo y fraude masivo de datos, o ciberataques, se encuentran catalogados entre los principales – junto con los riesgos ambientales – de acuerdo con el Reporte Global de Riesgos 2019, elaborado por el Foro Económico Mundial —con el apoyo de Zurich Insurance Group.

El año pasado observamos como los ciberataques se convirtieron en un riesgo mayor para la infraestructura crítica y de seguridad nacional en muchos países. Hemos notado como han ido en aumento y como se han convertido en un reto mayúsculo para Europa, Asia del Este y Pacífico y Norteamérica. Si consideramos las economías digitales, la rápida evolución de la tecnología y los fuertes ataques cibernéticos de los últimos años, no es una sorpresa encontrar que 19 países (50% del PIB global) consideran los ciberataques como su principal riesgo al momento de realizar negocios.

Los riesgos de ciberseguridad son una preocupación global que no conoce fronteras. Pero, ¿cuál es la mejor forma en la que las empresas y la gente podamos estar preparadas? Hay varias maneras para lograrlo:

  • Crear una cultura de prevención: Los riesgos cibernéticos ya no son únicamente un problema de las áreas de TI. Actualmente es responsabilidad de todos proteger la información y, al mismo tiempo, estar informados sobre posibles amenazas.
  • Adoptar una mentalidad de ciber resiliencia: Con la posibilidad de ver nuestra reputación afectada, perder dinero o vernos involucrados en problemas legales, es importante crear e implementar un plan preventivo en caso de sufrir un ataque cibernético. Debido a estas razones hoy en día podemos encontrar seguros que nos brindan respaldo, además de compensar las pérdidas por ciberataques, ofrece una cobertura contra los daños por la destrucción y robo de datos, así como por los ataques a la denegación de servicios. Estar preparados de manera inteligente, no solo nos permitirá resolver el problema de una manera rápida y efectiva, sino también nos facilitará una exitosa recuperación en menor tiempo.
  • Practicar, practicar, practicar: Si bien practicar no garantiza la perfección, puede ser fundamental al momento de responder a un ciberataque. No basta con tener un plan de respuesta, es de vital importancia realizar entrenamientos y/o simulacros que nos permitan adaptar de manera regular a las diferentes variaciones de amenazas cibernéticas.

Mientras la tecnología avanza y el mundo se adapta, los riesgos cibernéticos cada vez se vuelven más complejos y difíciles de combatir. Por lo cual, para proteger la integridad de la conectividad digital global, los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil deben adoptar un enfoque de colaboración entre múltiples partes interesadas.

 

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