Desde el inicio de esta década que corre, el juego se llama innovación. La presión es fuerte, las empresas quieren estar en la mejor posición para afrontar los cambios de la era digital y plantarle cara a las startups más disruptivas. Se sabe que no hay mejor aliada para ello que la tecnología y el software empresarial.

Pero Rimini Street detectó situaciones en las que son los proveedores de tecnología los primeros en frenar el desarrollo innovador de las compañías. “Hay una necesidad primordial de no continuar haciendo las cosas como antes, pero las grandes empresas no sólo buscan adaptarse a la innovación, sino que han hecho fuertes inversiones con sus softwares empresariales (ERP, principalmente CRM, TI, banco de datos), que implican contratos de sumas importantes para el mantenimiento de los mismos”, plantea Edenize Maron, General Manager para Latinoamérica.

Así, las empresas se ven limitadas para redirigir nuevas inversiones a sus departamentos de tecnología. Están tan ligados al mantenimiento con su proveedor principal que hay poco margen de acción y presupuesto para pensar en diversificar los caminos. Rimini Street llegó, entonces, para abrir el reducido abanico de opciones de esos grandes corporativos y ofrecer un soporte para su software empresarial bajo una promesa de economía, asistencia personalizada y la oportunidad de acelerar su estrategia de negocio.

En una época de transformación digital en todos los niveles, Rimini busca que el principal proveedor de tecnología no sea el primer obstáculo de las empresas. “Hay clientes con los que hemos registrado beneficios y ahorros que llegaron a 90%. El mínimo es de 50% y el promedio es de 75%”, asegura Maron.

La empresa nacida en 2005 en Estados Unidos ha enfrentado la renuencia de los gigantes a los que llega a desafiar con su oferta, SAP y Oracle, este último ha abierto incluso procesos legales en contra de Rimini, los cuales no han rendido frutos.

Cálculos de la empresa estiman que un fabricante trasnacional gasta en promedio 1.4 millones de dólares de mantenimiento con su proveedor SAP, pero a esto hay que sumarle cargos de actualizaciones innecesarias del fabricante y de personal disponible para automantenimiento. El gasto inicial se podría disparar hasta los 3 millones de dólares y medio. En este caso, el ahorro que estima Rimini Street con su proveeduría de mantenimiento ronda los 2.5 millones de dólares anuales.

El trampolín llamado México

Rimini llega a México con la agresiva estrategia que le ha permitido un impacto inmediato en el mercado brasileño -primer hub latinoamericano para la marca, al cual ingresó formalmente en 2011-: una plantilla de especialistas con más de 10 años de experiencia, márgenes mucho más reducidos por contrato que lo que obtienen los fabricantes, tiempos promedios de respuesta de 5 minutos y asistencia que incluye códigos personalizados.

“Industrias como la manufactura, el retail, medios de comunicación, construcción, salud, educación y universidades son clientes que optan por Rimini Street, pues participan en sectores que viven transformaciones drásticas y otros que buscan ahorros inmediatos en diferentes departamentos”, subraya Maron.

La directiva reconoce que los retos tecnológicos se han multiplicado para cada sector –ya sea retail, manufactura, minería, banca o gobierno— y que hoy las empresas no solo buscan contar con inversión disponible, sino también dirigirla a acciones que ofrezcan resultados tangibles para el negocio.

“Las compañías viven un cambio generacional en sus puestos estratégicos, los CIO y CEO llegan con una nueva mirada con respecto a la tecnología: no están casados con un proveedor, sino que quieren soluciones. Esto ha ayudado mucho al crecimiento de Rimini Street en la región”, dice Maron.

Respecto a la forma en la que afrontan cada proyecto, Maron asegura que no hay mucha diferencia entre uno y otro: se toman tres meses previos al término del contrato con el proveedor actual para entender las necesidades y la transferencia de conocimientos con cada cliente, y posteriormente un especialista de nivel 3 se encarga de liderar el proyecto y entregar los servicios que requiere la empresa.

México se vislumbra como la segunda gran plataforma para Rimini Street en el mercado latinoamericano, pero la primera a nivel hispanoparlante en la región. Una prueba en la que, si consiguen la tracción necesaria, les permitirá potenciar los departamentos de TI y empujar a las organizaciones hacia el objetivo soñado: la innovación.

 

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