David Barioni Neto, presidente de Apex-Brasil, asegura a Forbes México que Bimbo y Rotoplas analizan la instalación de nuevas plantas de producción en la nación sudamericana.

 

Las empresas mexicanas Rotoplas y Bimbo analizan posibilidades de inversión en Brasil. La instalación de nuevas plantas de producción es una de las opciones que analizan las firmas, asegura David Barioni Neto, presidente de Apex-Brasil.

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“Estamos hablando con Grupo Rotoplas y Bimbo, porque son grandes inversionistas en Brasil. Entendemos que tienen planes de apertura de nuevas plantas en Brasil, y queremos posicionar a Apex-Brasil como una one stop shop (ventanilla única) para ampliar sus inversiones o mejorar su perfil inversionista en el país”, dice en entrevista con Forbes México el empresario brasileño.

Grupo Rotoplas cuenta con 24 plantas en operación dentro América Latina, mientras que en Brasil opera 7 plantas de rotomodelo y materia prima.

El pasado 29 de abril, la compañía anunció el cierre estratégico de 2 de sus plantas en Brasil. “Como parte de la estrategia para eficientar los recursos en Brasil, las operaciones de las plantas de Teresina y Penedo, ubicadas en los estados de Piauí y Alagoas, respectivamente, serán reubicadas en otras plantas de la región, con la finalidad de optimizar gastos y mantener la rentabilidad del negocio sin descuidar el abastecimiento de las soluciones del agua que el mercado demanda”, dijo la firma en un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

A inicios de 2015, las ventas de la firma de soluciones de agua se vieron afectadas por la crisis política y económica de Brasil, y por el retraso de la aplicación de los programas de gobierno por las elecciones intermedias de este año. Pero el territorio sudamericano parece sonreírle a la compañía mexicana.

“Sin embargo, las ventas de las soluciones individuales han sido sólidas en todos los países en donde operamos, especialmente en Brasil, en donde la sequía por la que atraviesa la región de São Paulo continúa demandando soluciones de almacenamiento del agua. Hemos tomado medidas puntuales ante la desaceleración en las ventas al gobierno brasileño, y a su vez estamos trabajando para capitalizar las oportunidades que el mercado nos presenta”, aseguró en el primer informe trimestral de la firma Carlos Rojas Mota Velasco, presidente ejecutivo de Grupo Rotoplas.

Las ventas netas de la compañía cayeron 19.8% durante el primer trimestre de 2015, en comparación con el mismo periodo del año pasado, al ubicarse en 1,369 millones de pesos (mdp), mientras que en 2014 fueron de 1,708 mdp.

Nayelli Corro, directora de Relación con Inversionistas de Rotoplas, asegura que la empresa tiene operaciones en el país sudamericano a partir de finales de los noventa, aunque prefiere no emitir comentarios adicionales sobre el interés del corporativo en Brasil, al ser consultada por esta publicación respecto al tema.

Por su parte, Grupo Bimbo cuenta en Brasil con una planta que la compañía que dirige Daniel Servitje inauguró en 2012 en la provincia de Brasilia, con una inversión de 29 millones de dólares (mdd).

“Brasil representa un país estratégico para el crecimiento mundial de Grupo Bimbo. Es un mercado muy atractivo que está permanentemente en desarrollo. La compañía apuesta fuertemente por América Latina, una región clave para nuestro negocio”, dijo en un comunicado de 2012 Daniel Servitje, director general de la firma.

Forbes México solicitó los comentarios de la empresa panificadora sobre la posibilidad de invertir en una nueva planta de producción en Brasil, pero hasta el cierre de esta edición no se recibió respuesta.

“Queremos empezar a atraer inversiones con los mexicanos”, dice el presidente de Apex-Brasil, agencia brasileña de promoción de exportaciones y atracción de inversiones, una instancia similar a ProMéxico.

Hoy, México invierte más de 30,000 mdd anuales en la nación sudamericana.

 

Brasil llega a El Palacio de Hierro

El pasado lunes, el presidente de Apex-Brasil se reunió con José María Blanco Alonso, director ejecutivo del Grupo Palacio de Hierro, con el fin de iniciar la promoción de los productos brasileños en México.

La idea es comercializar alimentos gourmet, ropa de moda, zapatos y bolsas de mano.

“Estamos iniciando conversaciones para hacer negocios con ellos a través de acciones comerciales a inicios de 2016. El Palacio de Hierro, por su calidad, es una opción natural para Brasil”, dice David Barioni, quien es uno de los empresarios que viaja en la comitiva de la presidenta brasileña Dilma Rousseff, quien inició una visita oficial en México que concluirá hoy.

Ayer, funcionarios de México y Brasil firmaron varios acuerdos de cooperación para facilitar inversiones, así como en servicios aéreos, pesca y acuicultura, turismo, agricultura tropical y desarrollo sustentable, que permitirán duplicar los montos de inversión bilaterales.

 

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