Un sondeo mostró que la mandataria de Brasil sigue conservado su popularidad; los índices de aprobación durante noviembre saltaron a 58.8% desde 58.0%, mientras que para su gobierno pasó a 39.0% desde un 38.1%.

 

Reuters

 

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BRASILIA  – La presidenta brasileña Dilma Rousseff se está embarcando en un año electoral como la clara favorita pero si quiere conservar su popularidad debe tomar más medidas contra la violencia y la corrupción, mostró un sondeo.

Rousseff se está recuperando de la baja que sufrieron sus índices de aprobación luego de las masivas protestas de junio contra la corrupción, los precarios servicios públicos y el alto costo de la vida, según la encuesta encargada por la Confederación Nacional de Transporte (CNT) y realizada por el instituto MDA Pesquisa.

La consulta muestra que Rousseff derrotaría a sus contendores más probables en la elección de octubre, sin necesidad de una segunda vuelta.

La activista ambiental Marina Silva, quien no logró registrar a su partido dentro de los plazos, habría sido la candidata que más se habría acercado a forzar una segunda vuelta.

Según el presidente de la CNT, Clésio Andrade, la estrategia de Rousseff de hacer más apariciones públicas por el país está dando resultados, junto con su plan de invitar a médicos extranjeros a llenar los vacíos dentro del sistema nacional de salud.

Un mayor sentimiento de control sobre la inflación también ayudó a los índices de aprobación personal de la mandataria, que marcaron un 58.8% en noviembre desde el 58.0% de septiembre. En tanto, la aprobación a su Gobierno trepó a un 39.0% desde un 38.1%.

Sin embargo, Rousseff tendrá que mantener a raya los precios. Datos publicados el jueves mostraron que la inflación se frenó por cuarto mes seguido en octubre, pero con la perspectiva de recobrar velocidad debido a alzas en los precios de los alimentos.

El estudio de la CNT confirmó los resultados de otras encuestas de opinión, que muestran que Rousseff ha superado la baja en su apoyo tras los estallidos de descontento social en los que cientos de miles de brasileños salieron a las calles a protestar contra los políticos.

Rousseff se ha estado apurando además con proyectos de obras públicas para modernizar la ruinosa infraestructura de Brasil y para mejorar el transporte público.

También lanzó un programa para llevar doctores extranjeros -la mayoría de Cuba- a barrios pobres y a zonas remotas del país, en los que no había médicos.

Si las elecciones fueran hoy, Rousseff, que pertenece al Partido de los Trabajadores, obtendría un 43,5 por ciento, mientras que sus contendores más cercanos, Aecio Neves del PSDB y Eduardo Campos, gobernador de Pernambuco, lograrían un 19.3 y un 9.5%, respectivamente.

La encuesta de CNT/MDA fue realizada a 2,005 personas, entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre. Su margen de error es de 2.2 puntos porcentuales.

 

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