La crisis en Ucrania encabeza los desencuentros entre ambos países; Estados Unidos ha optado por medidas económicas, pero descartando  la carrera armamentística como en  su anterior conflicto ideológico con Rusia.

 

 

Reuters

PUBLICIDAD

 

El presidente Barack Obama dijo el martes que Estados Unidos expandió las sanciones contra Rusia por su respaldo a los rebeldes en el este de Ucrania, pero descalificó las sugerencias de que las malas relaciones entre los países sean el inicio de una nueva Guerra Fría.

Washington y la Unión Europea anunciaron nuevas sanciones económicas sobre Rusia, dirigidas hacia su industria de defensa, energética, bienes de uso militar y civil y tecnologías sensibles, en la acción más dura hasta el momento por el apoyo que Moscú brinda a los rebeldes del este de Ucrania.

Estas medidas marcan el inicio de una nueva fase en la mayor confrontación entre Moscú y Occidente desde la Guerra Fría, que empeoró dramáticamente después del derribo del vuelo malasio MH17 sobre territorio ucraniano en manos de rebeldes con un misil que, según Occidente, fue proporcionado por Rusia.

“Si sigue en el camino actual, los costos para Rusia seguirán creciendo”, dijo Obama en la Casa Blanca. “Las acciones de Rusia en Ucrania y las sanciones que ya habíamos impuesto hicieron que la débil economía rusa quede más debilitada”.

Funcionarios estadounidenses mostraron preocupación por el aumento de las tropas rusas en la frontera con el este de Ucrania y el continuo flujo de armas desde el país para los separatistas.

Esto muestra que, hasta ahora, las sanciones no están forzando al presidente ruso Vladimir Putin a cambiar su postura pese al daño que las sanciones puedan causarle a la economía de su país.

“Esto no es una nueva Guerra Fría”, dijo Obama a periodistas. “Lo que sí es, es un tema muy específico relacionado con la falta de voluntad de Rusia para reconocer que Ucrania puede trazar su propio camino”.

Estados Unidos sancionó a los bancos rusos VTB, Banco de Moscú y el Banco Agrícola Ruso. La decisión expande la lista de bancos rusos bajo sanciones estadounidenses a casi todos los grandes prestamistas en los que el Estado tiene más del 50%, excepto por Sberbank.

“Obviamente, no podemos hacer que el presidente Putin vea las cosas más claramente”, sostuvo Obama. “Eso es algo que el presidente Putin debe hacer por su cuenta”.

La crisis en Ucrania ha sido un duro golpe para las relaciones entre Washington y Moscú, llevándolas cerca de los niveles vistos en la Guerra Fría.

Las relaciones entre ambos países empeoraron todavía más esta semana tras las acusaciones de Washington de que Moscú violó el tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Medio, ratificado en 1988, que buscaba eliminar los misiles crucero lanzados desde tierra y capaces de alcanzar distancias de entre 500 y 5,500 kilómetros.

 

Siguientes artículos

La ‘lista negra’ de las tarjetas de crédito
Por

Condusef realizó evaluaciones que incluyen las reclamaciones que los usuarios presentan ante la  entidad financiera e in...